“Oficiando la profesión. Clínicas cimarronas del cuidado” por Fernando Ceballos.

El miércoles 9 de diciembre en el Hospital Nacional en Red “Lic. Laura Bonaparte” se llevó a cabo el onceavo encuentro del Ciclo de Teleconferencias 2020: “Oficiando la profesión. Clínicas cimarronas del cuidado” presentado por Fernando Ceballos.


El miércoles 9 de diciembre en el Hospital Nacional en Red “Lic. Laura Bonaparte” se llevó a cabo el onceavo encuentro del Ciclo de Teleconferencias 2020: “Oficiando la profesión. Clínicas cimarronas del cuidado” presentado por Fernando Ceballos.

En esta ocasión, el enfermero Fernando Ceballos fue la cabeza principal de esta jornada de encuentros. Ceballos es Enfermero ex RISAM y autor de varios libros. Actualmente trabaja en el Hospital Regional de Reconquista en consultorios externos. Miembro del equipo de gestión de la Dirección Provincial de Salud Mental de la provincia de Santa Fe, es referente de la misma en el norte santafesino, y coordinador del equipo interdisciplinario.

La presentación estuvo a cargo de la licenciada Edith Benedetti, Interventora General del Hospital, quien resaltó el rol de la enfermería en el equipo profesional y la importancia de “incorporar colegas dentro del ámbito de la salud mental”, con una mirada interdisciplinaria.

“La pandemia viene a visibilizar muchas de estas cosas que están pasando actualmente, y que ponen en tela de juicio nuestras prácticas, nuestros haceres, nuestros oficios, nuestras profesiones”, comentó Ceballos para dar inicio con su exposición. “Tenemos que empezar a pensar otras especialidades, otras temporalidades que no tengan que ver con la cristalización de algunas prácticas en técnicas muy rutinarias”.

El enfermero expresó que desde hace mucho tiempo se viene gestando una impronta muy interesante desde enfermería, para pasar de ser custodios de la locura a pensarse dentro de un proyecto clínico, político, en el cual, de alguna manera, se empiece a visualizar otras prácticas posibles, mucho más humanizadas, no solo para las personas que ejerzan el oficio, sino también para les pacientes.

Ceballos hizo hincapié en la importancia de que les enfermeres tomen la palabra, para así empezar a socializar el cuidado: “que el cuidado no se quede solamente en una profesión, sino que cualquiera pueda tener esta impronta”.

Siguiendo con su exposición, manifestó la importancia de la historia clínica: “enriquecer el espacio clínico con preguntas desde otro saber, y desde otra experiencia, nos ayuda y aporta más posibilidades de producir cuidado”.

Y, elaborando otras cosas que tienen que ver con el trabajo clínico, el expositor expresó que “yo a ese trabajo clínico lo llamo cimarrón porque el cimarrón tiene que ver con aquel que se fuga del centro y se va a la periferia, se va a los márgenes, a las fronteras, produciendo ahí una resistencia, algo que tiene que ver con la fuga, pero la fuga como un deseo de vida o de otra vida (...) empezamos a pensar otros dispositivos de cuidado ahí adentro, cimarrones también”.

Para el cierre, el conferencista explicó que el cuidado no es una técnica ni tampoco tiene una lógica. Del cuidado se aprende, se experimenta pero no se rutiniza. “El cuidado es en sí una obra de arte, ya que es única e irrepetible”, destacó.

En consecuencia, Ceballos propuso desmedicalizar el cuidado, escapar de las rutinizaciones que imponen las disciplinas que achatan y acotan el pensamiento, escapar de esas comodidades que promete el protocolo y acerca la técnica. Comodidades que “nos permiten pensar hasta ahí o no pensar más que hasta ahí, un hacer en un infinito inacabado de acciones iguales, un eterno limbo plagado de acciones normalizadas y disciplinadoras, un inmortal mandato hegemónico libre de discusiones, de luchas y de reflexiones”.

Desde la dirección del Hospital se reconoció el trabajo interdisciplinario, donde la enfermería es una disciplina más en el entramado de miradas y profesiones que conforman los equipos de trabajo. “Lo interdisciplinario como una práctica entre varios donde no hay jerarquías de distintas profesiones, y me parece que eso es absolutamente necesario instalarlo, trabajarlo, militarlo de alguna manera hasta con los propios compañeros enfermeros”, aportó Bendedetti para concluir con la invitación a seguir reflexionando sobre cómo hacer sinergia en vías de transformar aquellas prácticas que no han dado resultado, creando una forma de intervenir distinta y redescubriendo así el devenir del Hospital.