Obras emblemáticas de la arquitectura Brutalista fueron declaradas Monumento Histórico Nacional


Por medio del Decreto 791/2019, con fecha 27 de noviembre de 2019, fueron declaradas como Monumento Histórico Nacional, cuatro importantes obras de la arquitectura brutalista de nuestro país.
El Brutalismo fue una tendencia que se manifestó en la arquitectura de distintas partes del mundo en las décadas del ’50 al ’70 del Siglo XX y que tuvo una gran relevancia en las manifestaciones de la arquitectura pública y privada de nuestro país en esa época. Su denominación refiere a las cualidades estéticas de aquellas obras caracterizadas por el papel expresivo de la estructura portante, la materialidad y la infraestructura de servicios. Su momento de esplendor se produjo al inicio de los años ‘60 en el mundo y también en la Argentina, donde los edificios que fueron declarados resultan exponentes sobresalientes.





El edificio de la Biblioteca Nacional “Mariano Moreno”, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, fue construido en el predio que originalmente ocupara la Quinta Unzué que fuera en su momento residencia presidencial y donde falleció Eva Duarte de Perón en el año 1952. En el año 1961 el entonces Ministerio de Educación y Justicia llamó a concurso de anteproyectos para la construcción de una nueva sede de la Biblioteca, resultando ganador del primer premio el proyecto presentado por los Arquitectos Alicia Dora Cazzaniga. Francisco Jorge Bullrich y Clorindo Testa. El fallo del jurado fue aprobado en el año 1963 por Decreto del Presidente José María GUIDO, y el edificio fue inaugurado recién el 10 de abril de 1992. El proyecto introdujo una radical inversión en la forma hasta entonces habitual de resolver la distribución de los núcleos centrales del programa, los depósitos y la sala de lectura, separando las dos funciones, para lo cual enterró los depósitos y posó sobre grandes pilares el volumen de la sala de lectura.





La Escuela Superior de Comercio “Manuel Belgrano”, de la ciudad de Córdoba, es obra de los arquitectos Osvaldo Bidinost, Jorge Chute, José María Gassó, Mabel Lapacó y Martín Meyer; fue construida entre los años 1960 y 1971, como resultado del Concurso Nacional de Anteproyectos convocado por la Universidad Nacional de Córdoba. El planteo arquitectónico, desarrollado sobre un terreno de una hectárea, consiste en un volumen unitario, abierto por medio de terrazas al Río Suquía, con un único plano de techo, debajo del cual se producen todas las actividades que se llevan a cabo en áreas cubiertas. El trabajo del hormigón armado se utiliza en forma estructural y como principal elemento de un lenguaje arquitectónico de belleza brutalista y su programa es de tipo pabellonal, con gran permeabilidad interior-exterior. La cubierta permite que ocurra el acto que caracteriza la propuesta: el encuentro, las miradas y relaciones sociales que son activadas por una serie de recintos que fluyen y se articulan bajo este gran sistema estructuralplástico-funcional como sujeto del gran contenedor programático.





El Palacio Municipal “6 de Julio”, de la ciudad de Córdoba, fue construido en el año 1953 y es de autoría del Estudio SEPRA formado por los Arquitectos Santiago Sánchez Elía, Federico Peralta Ramos y Alfredo Agostini, y es resultado de un llamado a Concurso Nacional de Anteproyectos de la Municipalidad de Córdoba. El conjunto edilicio se caracteriza por la sobriedad y el equilibrio de los volúmenes en lo que se diferencian las funciones administrativas y ejecutivas; se destaca por su expresión racional y moderna que se articula con el entorno a través de sus explanadas y terrazas de base.





La Facultad de Arquitectura de la Universidad de Mendoza, en la ciudad de Mendoza, es obra del arquitecto italiano Enrico Tedeschi y fue construida entre los años 1962 y 1964. La tecnología utilizada en el proyecto ocupa un lugar preponderante ya que es la forma adoptada para resolver la totalidad del edificio, abarcando estructura, envolvente, control solar, lenguaje y funcionalidad. Son pocos los edificios llevados a cabo con elementos industriales que logran llegar a un acabado de un tenor casi escultórico como éste, destacándose la escasez de piezas con los que se llega a la completitud de la obra. Su importancia se destaca en el medio arquitectónico nacional e internacional, y fue seleccionada en el año 2015 para la exposición “Latinoamérica en Construcción: Arquitectura de 1955 a 1980” del Museo de Arte Moderno (MoMA) en la ciudad de Nueva York (EEUU).