Lucha sin fin contra la trata de personas


Un total de 624 víctimas, sometidas todas ellas a regímenes de explotación sexual y/o laboral, fueron rescatadas y asistidas durante el primer semestre de 2018 por el Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata, que depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

Con esa cifra, desde finales del mes de abril de 2008 cuando se promulgó la Ley 26.364 (para la Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas) y hasta el 30 de junio último, alcanza un total de 12.477 el número personas que fueron liberadas de las organizaciones de crimen organizado que se dedican a la trata y el tráfico de seres humanos.

Víctimas mayores de edad, género femenino y nacionalidad extranjera son quienes encabezan los registros confeccionados por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos para el período enero-junio de este año, en el que se marcó un promedio de rescate de 3,3 víctimas por día.
Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) “la trata de personas es un delito, que afecta a todos los países del mundo ya sea como países de origen, de tránsito o de destino de las víctimas”. Representa una grave violación a los derechos humanos y constituye el tercer delito en importancia mundial, detrás del tráfico de armas y de drogas.

Entre las 624 víctimas rescatadas en el semestre analizado, la cartera que encabeza Germán Garavano identificó 595 personas mayores y 29 menores de edad; 372 mujeres, 250 hombres y 2 personas trans. En lo concerniente a su origen, las cifras relevaron a 624 víctimas de las siguientes nacionalidades: 330 boliviana, 187 argentina, 48 paraguaya, 15 dominicana, 11 china, 3 colombiana, 17 peruana, 2 haitiana, 1 senegalesa, 7 venezolana, 1 brasileña y 2 de nacionalidad ghanés.

En el mismo período se identificaron 413 víctimas sometidas a explotación laboral, y 211 explotadas sexualmente.

Los extranjeros en la mira

Como se dijo, las estadísticas muestran que es una constante que la mayoría de las víctimas son de nacionalidad extranjera: entre el 1 de enero y el 30 de junio último, el 66,18 % de los liberados (437 personas) corresponde a ciudadanos de otras nacionalidades.

En ese sentido cobran relevancia las palabras del director Ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, el ruso Yury Fedotov, quien advirtió que “mientras la comunidad internacional lucha contra la crisis de refugiados y migrantes más importante ocurrida desde la Segunda Guerra Mundial, los tratantes de personas y traficantes de migrantes aprovechan esta terrible situación para procurarse ganancias”.

“Los criminales acechan a gente necesitada y sin redes de apoyo, y ven a los migrantes, especialmente a los niños, como blancos fáciles para ser sujetos a explotación, violencia y abuso”, sentenció el funcionario.

Línea 145: denuncias anónimas y gratuitas

El programa de lucha contra la trata que impulsa el Gobierno nacional cuenta con la línea telefónica gratuita 145 para recibir denuncias desde cualquier punto del país. El llamado es atendido por profesionales especializadas (psicólogas y trabajadoras sociales con formación en la temática), durante las 24 horas, los 365 días del año.

Desde que se puso en marcha en 2012 y hasta el 31 de agosto de 2018, se recibieron un total de 13.415 denuncias, que según su origen fueron derivadas a otros organismos oficiales, tales como Ministerio de Seguridad, Ministerio Público Fiscal, Poder Judicial o directamente a una fuerza de seguridad federal cuando se trata de una emergencia.

La amplia repercusión social que encierra el flagelo de la trata y la difusión de las acciones oficiales para enfrentarla, ha permitido un constante incremento en el número de denuncias recibidas, que desde las 1.142 de 2013 fueron aumentando en los años sucesivos a 1.794 (2014), 2.732 (2015), 3.256 (2016), 2.791 (2017) y 1393 (2018).

Durante el año 2018, se recibieron 955 llamados que no se correspondían con denuncias relativas al delito de Trata de Personas, aunque algunos de ellos podrían clasificarse como delitos asociados; entre las consultas que más se recibieron en la Línea 145 se destacan: casos de salud mental, niños, niñas o adolescentes en riesgo, violencia intrafamiliar, violencia de género, trabajo no registrado y consultas sobre denuncias ya realizadas y en las cuales sólo se requería información respecto del trayecto de la denuncia.

En todos estos casos, los cuales son consignados como “orientaciones”, se le brinda asesoramiento a la persona que llama, se realiza la articulación con los organismos especializados y se brindan todos los recursos necesarios con los que cuenta el Programa.

El Programa

La iniciativa del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos para enfrentar la trata de personas cuenta con un equipo interdisciplinario de psicólogas, trabajadoras sociales, politólogas, médicos, abogados y personal policial especializado exclusivo, que brindan asistencia psicológica, social, médica, asesoramiento jurídico y seguridad a las víctimas, desde una perspectiva de género y derechos humanos.

Las profesionales intervienen en el allanamiento que realizan las fuerzas de seguridad, siempre por mandato judicial, con el objetivo de ser las primeras que toman contacto con la víctima.

Son ellas las que las acompañan y asisten a través de entrevistas individuales y confidenciales, y luego las trasladan a una Casa Refugio -que pertenece al Programa Nacional de Rescate y exclusiva para víctimas de Trata de Personas-. Allí se continúa con la asistencia, acompañamiento y se le brinda protección durante las 24 horas.

El Programa Nacional trabaja de manera conjunta con fuerzas de seguridad federales especializadas en la prevención y persecución del delito de trata de personas, que dependen del Ministerio de Seguridad.