Lucha contra la Trata: una política de Estado que rescató más de 13 mil víctimas


Desde que se promulgó a finales de 2008. la Ley 26.364 de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas, y hasta el 31 de diciembre del año pasado, suman 13.384 las personas rescatadas que eran sometidas a distintos regímenes de explotación sexual y laboral.

Las cifras oficiales dadas a conocer por la Oficina de Rescate y Acompañamiento dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, revelan que de ese total cerca del 92% (12.258 personas) eran mayores, en tanto que poco más del 8% restante (1.090 víctimas) fueron menores de edad.

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) “la trata de personas es un delito, que afecta a todos los países del mundo ya sea como países de origen, de tránsito o de destino de las víctimas”. Representa una grave violación a los derechos humanos y constituye el tercer delito en importancia mundial, detrás del tráfico de armas y de drogas.

Zaida Gatti, a cargo del organismo ministerial desde su creación, advierte que en los últimos dos años los registros muestran la incorporación de manera más visible de víctimas de clase media a media alta. Aquí un resumen de la entrevista:

-¿Cuáles son los argumentos y estrategias más frecuentes que utilizan los victimarios para engañar a las personas y llevarlas a integrar una red de trata?
-El engaño, a través de una propuesta laboral, sigue siendo el mecanismo más utilizado. Acá en Argentina comenzó a aparecer en estos últimos dos años la incorporación de manera más visible de víctimas de clase media a media alta. Es un tema que nos preocupa mucho y que está sucediendo en los boliches bailables. Estas son situaciones que estuvieron siempre, pero que evidentemente no se advertían o no se denunciaban.

-¿Qué es en concreto lo que denuncian las víctimas?
-Las denuncias que a menudo recibimos tienen que ver con chicas que asisten habitualmente a boliches, que están siendo observadas por personas ligadas a redes de trata que operan en estos lugares y les proponen hacer presencias. Estas chicas en su deseo de pertenecer al “mundo de la noche” acceden, sin tener en cuenta los peligros. Después de un tiempo de hacer estas presencias, se les ofrece llevarlas al interior de las provincias o fuera del país y es ahí donde se da la situación de trata para someterlas a la explotación sexual.

-Lo que mencionás sirve como una real advertencia.
-Es que las redes de trata con fines de explotación sexual o laboral se aprovechan en primer lugar de la necesidad de las personas y también de su ignorancia. A veces son mujeres u hombres solos o que tienen a cargo una familia, hijos o padres y que se encuentran en un estado total de vulnerabilidad. Es en ese momento cuando caen muy fácilmente en el engaño a través de las propuestas laborales que culminan en esclavitud laboral, con promesas de techo y comida.

-¿Qué otros elementos deben tener en cuenta las personas para no ser víctimas?
-Lo que yo aconsejo es que cuando la persona va a aceptar alguna oferta de trabajo, que muchas veces puede aparecer como una propuesta muy tentadora, tiene que saber con quién está tratando, avisar a su entorno y dónde va a ir; o lo que es mejor, que la persona vaya acompañada. Cuando desaparecen chicas y se les pregunta a los padres si saben a dónde iban, contestan que iban a una entrevista de trabajo, pero no saben dónde quedaba ese lugar. Así que la advertencia no sólo es para las chicas, sino también para el entorno y para toda la sociedad en general.

-¿Las redes sociales facilitan la tarea de los que buscan reclutar personas para la trata con fines de explotación sexual o esclavitud laboral?
-Totalmente, porque cada vez está más avanzada la tecnología. El perfil falso es algo terrible porque a determinada edad, y más aun tratándose de menores, se cree que se está hablando con la persona que dice ser.

Los perfiles falsos se encuentran en todas las redes sociales y el convencimiento en determinada franja etaria hace que tanto niñas como niños puedan ser utilizados para explotación sexual o para pornografía. En general, ahí no hay cuestiones de ofertas laborales, sino que directamente puede llegar a desencadenar un abuso sexual infantil.
Si bien Facebook ya no es tan utilizado por los adolescentes, esa red sigue siendo una herramienta de engaño para captar personas mayores de 24 ó 25 años en adelante.

La aplicación de Whatsapp es otro elemento nuevo que aparece, que hace un tiempo no era tan recurrente en las denuncias. Y también se incrementaron las denuncias sobre los juegos online, porque ahí se habla con personas de todo el mundo.

-¿Una vez que la víctima es rescatada, cuáles son los pasos que siguen cuando por ejemplo no tiene dónde ir, o si es de alguna provincia u otro país, o en el caso incluso de que esa persona no tenga dinero?
-Nuestra competencia termina cuando la víctima declara en primera instancia, en el momento que realiza la declaración testimonial en la etapa de instrucción. Después de eso, se hace una derivación al Ministerio de Desarrollo Social o a los puntos focales de cada provincia que tienen articulación con esa cartera.

-¿Y si la víctima es extranjera?
-En ese caso, si es del Mercosur, se articulan los mecanismos previstos en el seno del bloque. Nuestro Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento de Víctimas Damnificadas por el Delito de Trata de Personas es el organismo referente nacional, entonces se hace un punto focal de articulación con los países que integran el Mercosur para los casos de mujeres explotadas sexualmente y mayores de edad. Esta es una iniciativa de la Reunión de Ministras y Altas Autoridades de la Mujer del Mercosur (RMAAM). Y si es de otro país que no pertenece al Mercosur, nosotros articulamos con los consulados.

Hay casos extraordinarios en los cuales no hay forma de derivarlos a ningún lado y que además no tienen a dónde ir una vez que son rescatadas, incluso casos de mujeres que además tienen hijos. Hasta que se logra la mejor derivación quizás pasa un año o más tiempo, durante el cual los niños asisten a la escuela mientras viven en el refugio.

-¿Sentís que el trabajo que hacen es reconocido?
-Este equipo de trabajo tiene un nivel de compromiso muy grande, desde que se recibe el primer oficio. Lo digo con mucho orgullo, porque recibimos la devolución constante de todos lados, de los diferentes organismos nacionales y también del exterior, incluso de Naciones Unidas. Acá no nos fijamos cuáles son los protocolos de trabajo establecidos ya que cada caso en particular presenta sus características. Actuamos con el convencimiento y el respeto de que las víctimas tienen nombre y apellido, y que no son un número de legajo ni un oficio judicial.

Línea 145: denuncias anónimas y gratuitas

El programa de lucha contra la trata cuenta con la línea telefónica gratuita 145 para recibir denuncias desde cualquier punto del país. El llamado es atendido por operadores especializados (psicólogas y trabajadoras sociales con formación en la temática), que funciona durante las 24 horas los 365 días del año.
Desde que se puso en marcha en 2012 y hasta el 30 de septiembre de 2018 se recibieron un total de 13.864 denuncias, que según su origen fueron derivadas a otros organismos oficiales, tales como el Ministerio de Seguridad, el Ministerio Público Fiscal, el Poder Judicial, o la Oficina de Monitoreo de Publicación de Avisos de Oferta de Comercio Sexual también dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

El Programa

Para enfrentar la trata de personas el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos cuenta con un equipo interdisciplinario de psicólogas, trabajadoras sociales, politólogas, médicos, abogados y personal policial especializado exclusivo, que brindan asistencia psicológica, social, médica, asesoramiento jurídico y seguridad a las víctimas, desde una perspectiva de género y derechos humanos.

El grupo de profesionales interviene en el allanamiento que realiza una fuerza de seguridad por mandato judicial, con el objetivo de ser las primeras en ponerse en contacto con la víctima.

Son quienes las contienen y asisten a través de entrevistas individuales y confidenciales, y luego las trasladan a una Casa Refugio -que depende del Programa-, donde se les sigue brindando asistencia, acompañamiento y protección.

El Programa trabaja de manera conjunta con fuerzas de seguridad federales especializadas en la prevención y lucha contra la trata de personas, que dependen del Ministerio de Seguridad.