La Fiesta de la Alasita


La Fiesta de la Alasita es una celebración tradicional aymara, cuya característica es la venta de réplicas en miniaturas de bienes anhelados. Dicha transacción se efectúa con la esperanza de obtener, durante el año, los productos adquiridos, para lo cual se los encomienda al Ekeko (Dios de la Abundancia).

La Feria de la Alasita se conmemora todos los 24 de enero en la ciudad de La Paz y se extiende durante tres semanas. Alasita quiere decir “cómprame” en aymara, y las alasitas son, justamente, las miniaturas de toda clase de elementos que las personas obtienen. Una vez adquiridos, cada participante se acerca a un líder espiritual o “yatiri” para la ceremonia de consagración o cha'lla a la Pachamama (Madre Tierra), siendo éste un requisito ineludible para que el deseo se convierta en realidad.

Esta tradición se inició en 1781, cuando José Sebastián de Segurola (Gobernador Intendente de La Paz) ordenó celebrar una fiesta en honor a la deidad denominada Ekeko, con motivo de agradecimiento ya que la ciudad se salvó del cerco indígena de Túpac Katari. Con los años, esta celebración fue adquiriendo aceptación y, hoy en día, es un elemento cultural común de la sociedad boliviana.

En la Argentina, cada 24 de enero, marco de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se acompaña a la colectividad boliviana en la Fiesta de la Alasita. De este modo, además de fortalecer el vínculo y de visualizar a las comunidades que viven en nuestro país, se celebra conjuntamente el comienzo de un año próspero.