Juan Pedro Tunessi, el “custodio” de la Constitución

El secretario parlamentario del Senado de la Nación tiene a su cargo una importante tarea: ser el “guardián” de la Constitución Nacional. Bajo su cargo está el cuidado del texto original de la Carta Magna, sancionada en 1853.


A 25 años de la reforma de la Constitución Nacional, existen detalles sobre la Carta Magna que muchos no conocen. Juan Pedro Tunessi es el secretario parlamentario del Senado de la Nación. Entre sus atribuciones se encuentra la de ser el “custodio de la Constitución”, es decir, quien debe cuidar el texto original en el que se plasmó y escribió la Constitución de puño y letra por los constituyentes de 1853. El funcionario, además, tiene a su cargo el archivo legislativo reservado del Senado.

La Constitución se encuentra, por el momento, en una caja fuerte ubicada en el despacho de Tunessi. Su lugar designado, sin embargo, es otro: en un templete en el Salón Azul, al lado del Salón de los Pasos Perdidos, pero actualmente el lugar está en obra, ya que lo están remodelando.

En su lugar original la Constitución está protegida del calor y de la humedad. “Está preservada con los recaudos que tiene que tener un documento tan importante”, aclaró el secretario parlamentario.

Con casi 50 centímetros de alto y 33 de ancho, el libro original de la Constitución fue restaurado entre mayo de 1992 y noviembre de 1993. Tiene desde entonces una nueva tapa, en cuyo título puede leerse “Congreso General Constituyente de la Confederación Argentina” y luego: “Constitución de la Confederación Argentina. Constituciones de provincias. Leyes, Decretos y Resoluciones. 1852-1857”.

El recorrido del Presidente

Cada 1° de marzo se inicia la actividad en el Congreso de la Nación con la inauguración del periodo de sesiones ordinarias. Ese día el texto original de la Constitución vuelve a ser protagonista. Es porque el presidente de la Nación debe concurrir a la asamblea y en su trayecto “saluda a la Constitución con un gesto de reverencia”, expresó Tunessi. “Es como una señal de respeto a la Constitución, en la casa de las leyes”, agregó, por su parte, Laura Hazan, directora de Ceremonial y Protocolo del Senado.

Según el protocolo, ese día el Presidente llega por la explanada con el auto desde Casa Rosada, precedido por la Fanfarria Militar Alto Perú de los Granaderos a Caballo.

Luego lo reciben los presidentes de las dos Cámaras y, ya dentro del Congreso, cuatro diputados y cuatro senadores.

Después ingresa, acompañado por los presidentes de ambas Cámaras, al Salón Azul, que está debajo de la gran cúpula de bronce del edificio del Congreso y que suele usarse en las reuniones de las Comisiones Bicamerales, integradas tanto por senadores como por diputados.

Allí lo espera el presidente provisional del Senado. “El presidente de la Nación va hacia su derecha, donde están los libros de honor de las Cámaras y firma ambos como testimonio de su presencia”, explicó Hazan. Finalmente, el primer mandatario pasa por el Salón de Pasos Perdidos, ubicado en el centro del Palacio, y accede al recinto de Diputados, donde brinda un mensaje en el que traza un diagnóstico sobre el estado del país y anuncia los principales objetivos y lineamientos de su gestión para el año en curso.

25 años de la reforma

En agosto de 1994 se realizó la última reforma de la Constitución Nacional. A 25 años, Tunessi destacó que se trató de una reforma “muy importante, que todavía está dando sus frutos”.

“El núcleo de coincidencias básicas fue central”, indicó Tunessi. Y mencionó al respecto: “La idea de mejorar el federalismo y bajar la centralidad del Poder Ejecutivo y darle más importancia al Congreso. A ello se sumaron los tratados internacionales de derechos humanos tienen raigambre constitucional”.

Sobre la Constitución hoy, Tunessi subrayó que “hay que recrear un vínculo de carácter emocional y difundirla en lenguaje claro, sencillo y accesible para que todo el mundo que quiera se involucre con sus considerandos”.

En ese sentido, Tunessi destacó la edición de la Constitución Nacional en lectura fácil que editó el Sistema Argentino de Información Jurídica (SAIJ). “Es una forma de que la gente acceda a los beneficios de respetar y querer la Constitución y de conocer todos los detalles, sin dificultades”, concluyó.