Haití: La misión más extensa del Hospital Militar Reubicable

La unidad sanitaria móvil de la Fuerza Aérea Argentina permaneció en dicha República durante 13 años, una etapa que permitió crear un vínculo inquebrantable con la comunidad haitiana


Por Lic. Florencia Sosa

Desde 2004 a 2017, el Hospital Militar Reubicable formó parte de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización en Haití (MINUSTAH). Dicha misión fue la sucesora de una Fuerza Multinacional Provisional (FMP) autorizada por el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas en febrero de 2004, después de que el presidente Bertrand Aristide partiera de Haití para el exilio, en el periodo posterior al conflicto armado que se extendió a varias ciudades en todo el país.

Vista aérea del Hospital Militar Reubicable en Haití

Durante esos años de asistencia sanitaria ininterrumpida fueron desplegados más de 1800 integrantes, en su mayoría médicos y personal de enfermería.

La historia de la unidad sanitaria móvil con la comunidad haitiana comenzó en septiembre de 2004, cuando la necesidad de contar con ayuda humanitaria luego del paso del devastador huracán Jeanne por los países ubicados al este del mar Caribe determinó que el Hospital se instalara cerca del aeropuerto de Puerto Príncipe para brindar asistencia.

Durante esos años, gran cantidad de integrantes de la Fuerza Aérea Argentina supieron ganarse el cariño del pueblo haitiano.

Entre ellos se encuentra el brigadier “VGM” (R) Eduardo Daghero: “Mi primera misión fue desplegando en el año 2006 con el Contingente Haití 4, luego de esta primera misión retorné a mi destino en el Departamento Formación del Comando de Personal. En octubre del 2006 fui designado Jefe de la Unidad Sanitaria en Haití y desplegué en el 2007 por un año con la Dotación Haití 6 y luego arribó el Haití 7, es decir que en la MINUSTAH tengo tres misiones, ya que la ONU divide cada seis meses una misión”.

Brigadier R Eduardo Daghero en Haití

“En la primera misión fui el director Logístico, sería el homónimo al jefe del Grupo Base en una Unidad”, explica el brigadier y agrega : “El andamiaje de comando del Hospital Reubicable estaba formado por el Jefe de la Unidad Sanitaria, que para la MINUSTAH era el Comandante del Hospital Militar Argentino, y de él dependen el director Logístico y el director Médico, este último es muy específico para el arte de curar, debe ser un médico y es quien lleva adelante junto a los jefes de Servicios las tareas propias de una unidad sanitaria de campaña Nivel II PLUS”.

Edificio junto a las unidades móviles del Hospital Militar Reubicable

“Del director Logístico le dependen todos los servicios que soportan la actividad del hospital de campaña Nivel II PLUS, como ser comunicaciones, transporte, racionamiento, generación de energía eléctrica, potabilización de agua, seguridad, alojamientos, mantenimiento, suministros de víveres congelados, enfriados y secos y otros, es también quien en la línea de comando reemplaza al jefe de Unidad Sanitaria en casos especiales de licencias o ausencias por actividades fuera del hospital”, manifiesta Daghero.

“Cuando fui designado jefe de la Unidad Sanitaria Haití era vicecomodoro en el último año, todos los anteriores jefes habían sido comodoros, así que esto ya significó para mí un reto profesional adicional a los miedos propios o incertidumbre normal que se puede tener al comandar una Unidad a 6.000 km de Argentina, en una zona de operaciones con conflictos internos propios de la figura del estado fallido”, confiesa el oficial.

Asimismo, la mayor María de los Ángeles Borsato destaca que el Hospital Militar Reubicable “me dio la oportunidad de ejercer mi profesión en un ambiente totalmente distinto al que estaba acostumbrada, asistir patologías tropicales y afecciones propias del personal militar desplegado, realizar actividades de MEDEVAC y CASEVAC en MI-17, Bell 212 y Beechcraft e Intercambiar opiniones con médicos de distintos países, con culturas muy diferentes a las nuestras”.

“Participé en 3 misiones con el HMR. La primera en el 2015 con el Contingente Conjunto Haiti 20. La Segunda y tercera fueron consecutivas: Haití 23 (2016) y 24 (2017)”, afirma la oficial y agrega: “En todas me desempeñe como subdirectora Médica, ente otros cargos. Realizaba tareas médico asistenciales, MEDEVAC y de coordinación con los Niveles I de las diferentes unidades desplegadas y con el Hospital Nivel III en Santo Domingo”.

Mayor Borsato en Haití

Por su parte, el suboficial auxiliar Maximiliano Giménez recuerda que “la primera experiencia con el HMR fue en 2007, postulándome de manera voluntaria para participar en la misión Haití, bajo el mandato de Naciones Unidas para el contingente VI”.

“Mi rol de combate en ese entonces fue como enfermero encargado de la Unidad de Terapia Intensiva, aquí empecé a incorporar conocimientos en todo lo referente a la actividad del HMR, por lo que en 2009 comencé a realizar cursos de capacitación en medios de sostén logístico, como así también equipamiento médico”, afirma Giménez.

“En 2014-2015 fui designado por la Dirección General de Salud y el HMR para formar parte del contingente Haití XX, donde me desempeñé como enfermero encargado de MEDEVAC, en ese año el HMR debía ser reubicado en otro espacio físico para continuar su operatividad dentro de la República de Haití, por lo que también presté servicio en esta misión”, recuerda el suboficial.

Suboficial auxiliar Maximiliano Giménez en Haití

El desafío de brindar asistencia médica en zonas hostiles

La misión del Hospital Militar Reubicable como unidad sanitaria de campaña Nivel II PLUS, consistía en dar soporte sanitario de combate y asistencia a todo el personal desplegado en Haití bajo el mandato de la ONU.

“La MINUSTAH tenía desplegado en todo el territorio de la Republica de Haití casi 9.000 hombres de las Fuerzas Armadas en su mayoría latinoamericanas y de otros países, pero había predominio de Fuerzas Armadas americanas. Batallones, compañías y unidades aéreas de Brasil, Uruguay, Chile, Ecuador, Guatemala, Argentina, Paraguay, Perú, entre otros, y también pertenecientes a Jordania, Nepal, Sri Lanka, Pakistán, Filipinas”, comenta el veterano de Guerra de Malvinas y agrega: “Asimismo, la Policía de la ONU o UNPOL, formada por contingentes de todo el mundo, en un numero de 4000 miembros también recibían asistencia sanitaria de Nivel II PLUS en el Hospital Militar Argentino”.

Relacionado con la asistencia médica al personal que integraba la Misión, el navegador militar recuerda una experiencia en particular en la cual la MINUSTAH recibió un grave ataque durante periodo de restablecimiento democrático a través del sufragio universal del pueblo haitiano.

“Una tarde de abril del año 2006 estaba en Operaciones del HMR y de pronto el canal de UHF táctico solicitaba un ´código rojo´ para el Hospital, era producto de un ataque que había sufrido un convoy del Batallón Brasilero (BRABAT) integrado por un Jeep Marruá y dos blindados a rueda 6x6 Urutú en Cité Soleil, un barrio de la periferia de Puerto Príncipe con mucha actividad de bandas armadas fuera de la ley, mezcladas con la actividad de narcotráfico, que visibilizaban a este ´estado fallido´ que había tenido sus elecciones para elegir un nuevo presidente y se encamina a un ballotage”, rememora el oficial.

“Al ingresar a una zona confinada de callejuelas muy estrechas, les habían disparado con fusiles AK-47 al primer blindado, hiriendo de gravedad al apuntador de la ametralladora y a dos infantes brasileros que estaban dentro del Urutú. El ´código rojo´ lo recibí yo y le di tranquilidad al jefe del Batallón Brasilero que el Hospital Militar Argentino estaría esperando a sus heridos”, afirma el brigadier y agrega: “A los minutos ingresaron los blindados a rueda con los heridos a bordo, todo el HMR estaba esperándolos para realizar el ´Triage’, una vez seleccionado el más grave, desde el Shock Room ingresó al quirófano y luego de 4 horas de intervención quirúrgica le salvaron la vida”.

Una vez estabilizado este paciente, el oficial recuerda que se realizó la evacuación sanitaria a República Dominicana, lugar donde se encontraba un Hospital de Nivel III, es decir, un centro de salud de mayor complejidad equipado para tratar este tipo de emergencias: “El otro paciente grave tenía afectada su rostro con alojamiento de munición 7,62mm, en el Shock Room se estabilizó para ingresar a quirófano también. Finalizada esta última intervención quirúrgica ambos infantes brasileros fueron transportados en un helicóptero Bell 212 de la Unidad Aérea Argentina hasta Santo Domingo, República Dominicana para su convalecencia y ulteriores intervenciones mayores, siendo acompañado por el MEDEVAC TEAM de nuestro Hospital”.

MEDEVAC en Haití

“El tercer herido tenía afectado un brazo con quebraduras, producto de los impactos, y laceraciones en el rostro que hacía más visible los efectos de los proyectiles en el blindaje del 6x6. Luego de ser intervenido quirúrgicamente quedó internado en el HMR, es decir que quedó en nuestras manos para su recuperación”, afirma el brigadier.

“El Hospital Militar Reubicable actuó con eficiencia y eficacia, con profesionalismo y espíritu de equipo. En estas emergencias no solo el personal del arte de curar pone de manifiesto su compromiso, sino también todo el personal logístico, ya que la generación de energía eléctrica debe estar asegurada con otro gran generador de 250kva listo para entrar en rango de generación casi en forma instantánea; el servicio de transporte con sus ambulancias, entre otros”, destaca el oficial.

Por su parte, la mayor Borsato comparte otro vivencia relacionada con la asistencia a integrantes de la ONU: “Recuerdo bien el día que recibí una llamada al teléfono de MEDEVAC, avisándonos que un vehículo de Naciones Unidas había volcado en Cabo Haitiano, dejando 16 Pakistaníes heridos en el norte del país, de los cuales 2 tenían traumatismo de cráneo y estaban muy graves”.

Asistencia al personal de la ONU en Haití

“La evacuación se realizó con un MI-17 de la Unidad Aérea de Bangladesh. Cuando aterrizamos en un descampado de tierra roja, empezaron a acumularse locales en los alrededores. Los pilotos nos dijeron que la zona no era segura, por lo que no iban a apagar los motores y que debíamos apurarnos”, afirma la oficial.

“Cargamos uno por uno a los pacientes en el helicóptero. Luego de 2 horas de viaje haciendo todo lo posible para que los pacientes llegaran con vida, llegamos al HMR. Fue un alivio ver ya desde el aire que estaban todos nuestros compañeros en el helipuerto con las ambulancias listos para recibir a los pacientes y evacuar en los Bell 212 a los pacientes más graves al nivel III en Santo Domingo”, comenta la médica y agrega: “Fue un día intenso de mucho trabajo para el hospital, en el que gracias al esfuerzo y coordinación de todos, la operación fue un éxito y no hubo que lamentar pérdidas humanas”.

Asistencia al personal de la ONU en el Hospital Militar Reubicable en Haití

La atención a la población haitiana

Durante los años de servicio del HMR en dicha República, el veterano de Guerra de Malvinas explica que el personal “actuó como lo demandaba la ONU brindando apoyo a las tropas, pero también su tarea fue loable ante los desastres naturales que asolaron a la isla: terremotos, aludes de barro, inundaciones y otras fueron un flagelo para el sufrido pueblo haitiano y ahí siempre estuvo presente la solidaridad, la mano amiga del argentino, sus integrantes ayudando ante tanto dolor”.

“Solo basta recordar que en el terremoto que destruyó la infraestructura y causó miles de muertos, el único hospital en condiciones de dar respuesta en las primeras 96 horas fue nuestro querido HMR”, afirma Daghero.

“Recuerdo a Daniela Malvina, la primer niña nacida en el HMR. Fue un día sábado por la tarde, lleva ese nombre por la entonces capitán Daniela Ibarra, que estaba de turno y asistió al parto, y por las Islas Malvinas”, relata el brigadier y agrega: “Su madre estaba a punto de parir cuando fue traída al hospital, era un caso de ayuda humanitaria a la población civil, que si bien no estaba contemplada en el Memorando de Entendimiento (MOU) entre la ONU y la Fuerza Aérea Argentina, siempre el HMR acudió y ayudó con sus recursos de personal y material al pueblo haitiano, como una demostración de solidaridad y sentido humano de sus integrantes”.

Primer nacimiento en el Hospital Militar Reubicable

Durante los sábados el trabajo el HMR solía disminuir en comparación con el resto de la semana, lo que permitía que un grupo de voluntarios pudieran concurrir a los orfanatos tanto de Puerto Príncipe como del resto del país para “colaborar en el cuidado de la salud, atención sanitaria ambulante, reparar o acondicionar sus instalaciones, muchas de ellas precarias”.

Actividades solidarias en Haití

“Era una tarea totalmente voluntaria que todos querían participar, regresábamos algo cansados, pero con la satisfacción del trabajo desarrollado en pos de una mejor calidad de vida de esos niños de este sufrido país”, declara Daghero.

Por su parte, la mayor Borsato destaca que otro gran desafío para su carrera fue “participar en la planificación y despliegue de un HMR Nivel I a la ciudad de Jeremie, luego que el Huracán Matthew azotara Haití en 2016”.

Hospital Militar Reubicable en Haití

“No sabíamos bien con qué íbamos a encontrarnos, la poca información que teníamos era que la situación era crítica en el lugar. Teníamos que llevar todo lo necesario para el auto sostenimiento y brindar asistencia médica a la población afectada por el Huracán sin dejar operativo el HMR Nivel II en Puerto Príncipe, por lo que debíamos utilizar sólo el esfuerzo remanente del Hospital”, explica la médica.

El brigadier rememora que en agradecimiento, cuando un haitiano se encontraba con un integrante del país o veían sus vehículos pasar pronunciaba las palabras “argentino bom bagay”, cuya traducción literal en creole significa “argentino, buena cosa”, pero que cuyo significado encierra un mensaje más profundo: de amistad.

Distancia Argentina Haití

Haití: Misión cumplida

dotación XXV del Hospital Militar Reubicable

El 18 de agosto de 2017 en la ciudad de Puerto Príncipe, la dotación XXV del Hospital Militar Reubicable (HMR), realizó una ceremonia que marcó el fin de un ciclo: el contingente se despedía del pueblo haitiano.

Junto al personal de la dotación y en representación de la República Argentina asistió al evento el segundo comandante operacional del Estado Mayor Conjunto, brigadier Roberto Andreasen acompañado por el brigadier Daghero, quien entonces ocupaba el cargo de director general de Salud de la Fuerza Aérea Argentina.

En palabras del oficial, ocupar este cargo “significó cerrar un ciclo de mi vida profesional, apoyaba su trabajo desde la máxima responsabilidad en Salud de la institución y como regalo de esta hermosa vida militar que me tocó vivir, viajé a Puerto Príncipe en septiembre de 2017 cuando finalizó su despliegue en una ceremonia muy sentida y emocionada por mí. Al arriarse la Bandera Nacional y el estandarte de la Cruz Roja, fue la última unidad de la MINUSTAH que abandonó el suelo haitiano después de tantos años de representar a todos los argentinos”.

En esta oportunidad, el suboficial auxiliar Giménez comparte su experiencia sobre el regreso a casa del hospital sin fronteras: “El HMR debía ser replegado y trasladado nuevamente a nuestro país, así que volví a formar parte del contingente Haití XXV, inicialmente como enfermero quirúrgico y a cargo del Servicio MEDEVAC; posteriormente al cese de operaciones participé en la logística para dicho repliegue”.

“Volviendo al país finalizada esa misión, ese mismo año, se formalizó mi cambio de destino desde el Hospital Aeronáutico Central al HMR, como encargado de División Alistamiento Operativo. Una vez que el HMR replegó, comenzaron las tareas de mantenimiento de equipos, recuperación de capacidades y posterior alistamiento para dejarlo preparado para eventuales repliegues”, afirma el suboficial.

Durante los 13 años de permanencia en Haití el HMR brindó atención las 24 horas con la ayuda de equipos generadores que le permitían disponer de electricidad durante todo el día junto con el equipamiento necesario para potabilizar el agua.

En un principio se llegaron a atender 2.500 pacientes por semana, contabilizando finalmente en su primer año 10.900 atenciones médicas, contando para esto con un equipo de trabajo de alrededor de 60 personas, entre médicos, enfermeros y empleados.

dotación XXV del Hospital Militar Reubicable

El significado de ser parte de la historia del Hospital Militar Reubicable

“Mi experiencia con el Hospital Militar Reubicable fue muy enriquecedora tanto a nivel profesional como personal. Es un honor formar parte de la historia del HMR. Creo que todos los que desplegamos con el HMR de alguna forma dejamos una parte de nosotros en ese hospital”, confiesa la mayor Borsato y agrega: “A nivel personal, fue una vivencia muy enriquecedora en todos los aspectos. Conocí lugares, culturas y personas que jamás pensé que iba a tener la oportunidad de conocer. Y sobre todo porque gané muchos amigos con cada misión”.

Con respecto a quienes desean formar parte de la Institución “les diría que la FAA es mucho más grande que el hospital donde van a formarse, y que si en algún momento de su carrera son designados para alguna comisión o destino fuera del hospital donde se formaron, les aconsejaría que no desaprovechen esa oportunidad. No van a perder nada, por el contrario, van a ganar conocimientos, amigos y experiencias irrepetibles que los van a acompañar toda la vida”.

Todos integrantes de las dotaciones dejan huella en cada grupo humano que conformaron la Misión, pero en esta oportunidad el brigadier Daghero destacó el recuerdo de una persona en particular: “quiero rendir un sentido homenaje al suboficial primero enfermero Víctor Hugo Coronel, quien integró la tripulación del ARA San Juan”.

 suboficial primero enfermero Víctor Hugo Coronel

“En el año 2007 fue designado por la Armada Argentina para integrar la Dotación Haití VII del Hospital Militar Reubicable, fui su jefe por seis meses y pude comprobar su adaptación al trabajo en equipo a pesar de provenir de otra Fuerza y el profesionalismo con el que desempeñó sus tareas de enfermero en los equipos de MEDEVAC como así también en las tareas propias de su especialidad en el HMR, excelente camarada y persona de bien”, manifiesta el brigadier.

“En el año 2016, cuando era director general de Salud, nuevamente la Armada Argentina lo seleccionó para integrar la Dotación Haití XXIII y cumplió su segunda misión el HMR en Puerto Príncipe, demostrando todas las cualidades profesionales y humanas que ya conocíamos”, recuerda el oficial y agrega: “Sentí una profunda tristeza y compasión por su familia cuando me enteré por esos primeros días de la búsqueda del submarino ARA San Juan que era uno de los 44 héroes, integró su tripulación como único responsable de la salud del personal. Vaya con estas palabras mi respeto y admiración que todos los integrantes del HMR sentimos por él”.

Medal Parade en Haití

Por último, el brigadier “VGM” (R) Eduardo Daghero confiesa: “Sentí estando a cargo del HMR una inmensa satisfacción profesional de comandar ese gran grupo humano que representaba en síntesis a la República Argentina en el conjunto de naciones integrantes de la MINUSTAH. (…)El HMR y su maravillosa gente forjó mi espíritu en lo profesional y humano para los desafíos del futuro en la conducción, siempre será un recuerdo imborrable y cargado de orgullo para mí”.

Como mensaje a las futuras generaciones, el oficial recomienda que “si tienen la suerte de desplegar con el Hospital Militar Reubicable aprovechen para acrecentar sus experiencias profesionales, ya que se trata de practicar una sanidad de combate casi siempre en un ambiente operacional distinto, nuevo, cambiante y pleno para generar iniciativas. Todo aquel miembro de la Fuerza Aérea Argentina que cumplió misiones en el HMR guarda un cariño enorme por la Unidad, acrecentada en lazos de amistad y camaradería ¡Es una aventura aeronáutica que merece ser vivida! Les aseguro que sentirán orgullo de llevar en sus hombros el escudo del HMR.