Grooming: Del otro lado hay alguien que no conocés

Los chicos y chicas conocen mucho sobre tecnología y uso de redes sociales, pero somos los adultos quienes debemos enseñarles qué cosas los pueden afectar y cómo cuidarse.


En internet, no todos son quienes dicen ser. El diálogo con los chicos y chicas sobre lo importante que es resguardar su privacidad y su identidad en el mundo digital y la navegación segura y responsable en internet, es fundamental para protegerlos y garantizar el pleno ejercicio de sus derechos.

¿Qué es el grooming?

Es el engaño intencional de un adulto a un niño, niña o adolescente, a través de medios digitales, con el propósito de ejercer contra él/ella alguna forma de violencia de contenido sexual.
El término grooming viene de un verbo inglés (“to groom”) que significa preparar, adornar, etc. Pese a ser una palabra de otra lengua, elegimos usarla porque pone el foco y destaca la intención deshonesta del adulto.

¿A través de qué medios se puede dar?

El grooming se desarrolla a través de cualquier medio digital que permita la interacción entre personas (correo electrónico, mensajes de texto, chats, juegos en línea, redes sociales, etc.). Estos espacios digitales permiten a las personas crearse identidades falsas (nombres, usuarios, perfiles, edades, géneros, entre muchas otras características).

¿Cómo sucede?

La modalidad más habitual que adopta este engaño es la utilización de un perfil apócrifo por parte de un adulto para contactar a un niño, niña o adolescente. El segundo paso es ganarse la confianza de la potencial víctima de forma progresiva, simulando ser un par y creando una conexión emocional y de confianza. Este vínculo emocional directo hace posible que se solicite el envío de fotografías y/o mensajes de contenido sexual (que eventualmente serán utilizadas como medios de extorsión y chantaje) y/o se proponga un encuentro personal (con el fin último de perpetrar algún delito contra la integridad sexual del niño, niña o adolescente).

¿Cuáles son las consecuencias del grooming?

Pueden ser muchas: a) secuelas psicológicas producto de la manipulación por parte del adulto; b) utilización del material obtenido con fines de pornografía infantil; y c) secuelas físicas, en el caso de concretarse un ataque sobre la potencial víctima en ocasión de un encuentro, pudiendo llegar a la violación.

¿Qué hacer ante un caso de grooming?

Es fundamental no borrar ni alterar las conversaciones, ni ningún material; guardarlo, no reenviarlo y realizar la denuncia correspondiente.

Para realizar las denuncias, llamá a la línea gratuita 134. Y para más información, podés escribir a culturacivica@jus.gov.ar