El rol del Hospital Militar Reubicable durante la pandemia de COVID-19

A 40 años de su incorporación a la Fuerza Aérea Argentina, la unidad sanitaria móvil se enfrenta a un nuevo desafío


Por Lic. Florencia Sosa

Durante el inicio de la pandemia de COVID-19 los módulos del Hospital Militar Reubicable (HMR) fueron desplegados en dos ubicaciones de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el marco del operativo sanitario nacional.

Traslado y armado del Hospital Militar Reubicable

Junto al Hospital Aeronáutico Central comenzó a funcionar el HMR Pompeya mientras que en el Apostadero Naval Retiro se dispuso el Centro de Asistencia y Aislamiento Bahía Esperanza (CAAMBE). Este último se encuentra ubicado en jurisdicción de la Armada Argentina (ARA), en un trabajo conjunto con la Fuerza Aérea Argentina.

Si bien en 2020 los módulos fueron configurados para la atención y estabilización de pacientes COVID-19 positivo, en la actualidad forman parte de la campaña de vacunación contra el virus.

Al respecto, el encargado del Departamento HMR (dependiente de la Dirección General de Salud), suboficial auxiliar Maximiliano Giménez describe cómo se llevó a cabo este operativo sanitario: “Dentro del contexto de pandemia que actualmente está viviendo el mundo, el Hospital desplegó sus capacidades a la localidad de Pompeya, contribuyendo a la ampliación de camas de internación con las que contaba en ese momento el Hospital Aeronáutico Central con módulos hospitalarios preparados para la atención, estabilización e internación de pacientes afectados por COVID-19”.

“Terminado esto se realizó la misma actividad para el aumento de capacidad de atención del Hospital Naval, desplegando al predio de la Armada, en el Apostadero Naval, hoy CAAMBE”, comenta el suboficial, quien a lo largo de su carrera también desplegó con el HMR a Haití, Chile y, dentro de nuestro país, durante la Gripe A (HN1 N1), cuando la unidad se ubicó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza para cumplir la función de cordón de contención sanitario.

Armado del CAAMBE

Hospital Militar Reubicable Pompeya

Campaña de vacunación en el Hospital Militar Reubicable Pompeya

“Actualmente el HMR desempeña funciones sujetas a las necesidades sanitarias planteadas dentro del contexto de la pandemia que vivimos”, afirma Giménez y agrega: “nuestra característica es la flexibilidad y adaptación para cumplir con los requerimientos como así también brindar calidad y eficiencia en la atención médica”.

Centro de Asistencia y Aislamiento Bahía Esperanza

CAAMBE

El CAAMBE está conformado, además de la infraestructura de la Armada Argentina, por un total de 14 módulos multipropósito provenientes del Hospital Militar Reubicable de la Dirección General de Salud de la Institución.

“Mi función y la de todo el equipo de trabajo del HMR en el CAAMBE es el de sostén logístico, mantenimiento y apoyo a todas las actividades desarrolladas en el lugar”, afirma el suboficial agrega: “mi contacto con el HMR siempre estuvo sujeto a las necesidades del mismo, participando en el adiestramiento y capacitación conjunta de las Fuerzas Armadas de nuestro país y de diferentes países”.

HMR: Orgullo de pertenecer

“Para mí hoy ser parte de la historia del Reubicable significa un orgullo que no entra en mí no entra en mi pecho, estoy en el lugar adecuado, donde siempre soñé y que en su momento lo vi tan lejano, haciendo lo que me gusta con, a mi criterio, el mejor equipo de trabajo que cualquier encargado pudiese o desearía tener, destaca Giménez y continúa: “Gente comprometida con la causa, capacitada, pero por sobre todas las cosas buenas personas. Realmente es una satisfacción trabajar día a día sabiendo que vas a tener la respuesta que se necesita para que todo salga bien.

Personal del CAAMBE

Asimismo, el personal militar confiesa que su sentido de pertenencia con la Fuerza Aérea Argentina surgió desde muy pequeño “me crié en este ámbito gracias a mi padre que es suboficial principal retirado perteneciente a la especialidad Bandas Militares. Con él empecé a escuchar las marchas militares, a ver los desfiles. Esa pasión con la que lo vi siempre a él y a sus camaradas despertaron en mí una gran admiración y unas inmensas ganas de pertenecer”.

Por esta razón, el suboficial aconseja a quienes desean formar parte de la Institución que “siempre tengan pasión y sobre todo compromiso con su profesión, capacítense continuamente, no se rindan, siempre miren hacia adelante y vayan por eso que tanto anhelan”.

“Con esfuerzo y dedicación se llega, un tropezón no siempre es caída, hay que acomodarse y seguir, aprender de los errores y de aquellos que ya hicieron ese camino el cual nosotros queremos recorrer. Todo esto lleva al cumplimiento y éxito de nuestra misión, no sólo en el trabajo, sino también en la vida”, manifiesta Giménez.

“Todos los despliegues que realicé con el HMR significaron un gran desafío para mi carrera (…) Cada uno me fue aportando experiencias y conocimientos que hoy me hacen quien soy. También me enseñaron a valorar esas pequeñas cosas de la vida, el día a día, principalmente la familia, esos momentos que la distancia hace que uno anhele tanto cuando estás legos de casa”, afirma y agrega: Hoy puedo decir que somos una gran familia aeronáutica los que conformamos esta unidad.

De esta forma, desde su creación hasta la actualidad, el hospital sin fronteras continúa cumpliendo con su misión principal: brindar asistencia sanitaria en casos de emergencias nacionales o internacionales, representando con orgullo al pueblo argentino.