El karate volvió con un calendario cargado para todas las edades

El Director Técnico Nacional de Karate, Juan Carlos Landaburu, muestra su alegría por la vuelta al CeNARD donde hubo una concentración de una semana con juveniles y mayores; y proyecta con optimismo un 2021 olímpico para todos ellos.


El karate argentino sigue mostrando un importante crecimiento a pesar del año pandémico y ya se puso en marcha con una concentración de más de 20 deportistas en el CeNARD, donde convivieron y se entrenaron en doble turno los más destacados karatecas del país que buscan plaza en los Juegos Olímpicos de Tokio y en los Juegos Panamericanos de la Juventud de Cali, que también se celebrarán este año.

“Tenemos un calendario nacional, panamericano y mundial que nos ilusiona en esta vuelta tras un año en el que por la pandemia sólo pudimos entrenar y hacer varias charlas vía Zoom. En esta concentración estuvieron Julio Ichiqui (CABA), Yamila Benítez (Buenos Aires), Gonzalo Navarro (Tucumán) y Juan Cruz Minuet (Córdoba), quienes buscarán en París la clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio”, sintetizó el Director Técnico Nacional Juan Carlos Landaburu.

Y prosiguió: “Nosotros estamos haciendo además una fuerte apuesta a los juveniles de 14 a 17 años, nos espera un año de mucha competición, porque en mayo tenemos el Panamericano de mayores, y también el de menores de 21 donde se disputará la clasificación a los Juegos Panamericanos de la Juventud de Cali. Para todo este equipo de trabajo que me acompaña (Federico De Pedro, Marcelo Campanella, Cristian Chuchurru y Diego Lemos) el sólo hecho de volver al CENARD, la sede del deporte argentino; ya es gratificante y estimulante para pensar en lo que viene”.

Tras un año sin competencia, el karate volvió a los entrenamientos y ya tiene agenda nacional e internacional para 2021. Y en esta concentración con entrenamientos exigentes, además de trabajarse fuerte la parte técnica, táctica y física, se disfrutó de lo que representa la integración de un grupo que no pudo verse las caras por un año y forma parte de una generación que le está dando cada vez más impulso y jerarquía al karate argentino.