Presidencia de la Nación

A dos años de la apertura

El Museo presentó sus audioguías y la traducción al inglés de la muestra permanente.

“Aquí estamos en el edificio del Casino de Oficiales, onde no passado funcionou o Centro Clandestino de Detencão, Tortura e Extermínio da Escola de Mecânica da Armada, ESMA”. Con una lectura performática en distintos idiomas del texto que introduce la puesta museográfica inaugurada hace dos años en el Museo Sitio de Memoria ESMA, ex centro clandestino de detención, tortura y exterminio, comenzó el acto por el segundo aniversario en el Día Internacional de los Museos.

En la ocasión, se presentaron nuevas audioguías en idioma español y la traducción total de la muestra al inglés, para expandir las posibilidades de atención para los visitantes. Estas nuevas herramientas pudieron concretarse gracias al trabajo y apoyo del Centro Universitario de Idiomas (CUI) y a los estudios de grabación y profesionales de ETER Escuela de Comunicación.

La actividad estuvo encabezada por la directora y curadora del Museo, Alejandra Naftal, junto a Roberto Villarruel, director del CUI; Daniel Tarnopolsky de la Asociación Buena Memoria e integrante del Consejo Asesor de Organismos de Derechos Humanos y Gustavo Peters, director del Archivo Nacional de la Memoria en representación de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. También se firmó un compromiso de cooperación entre el CUI y el Museo para la traducción de la exhibición permanente en varios idiomas y la capacitación de los guías.

“Veo que está el juez Sergio Torres, custodio y garante no sólo de la preservación del edificio, prueba material de un plan sistemático de terror y muerte, sino también de las voces y memorias de los que estuvieron detenidos desaparecidos aquí”, comenzó Naftal frente a un centenar de personas, entre las que también se encontraba el fiscal Jorge Auat, titular de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad.

“Es fundamental ratificar siempre el compromiso con el proceso de Memoria, Verdad y Justicia. Es un testimonio fuerte de que la memoria colectiva está instalada en el seno de la sociedad y en este lugar se manifiesta. Aquellos que piensan que el tiempo cura, se equivocan. Esto no es una cuestión cronológica, se trata de tiempos históricos que sobreviven más allá de aritmética de los días”, reflexionó Auat al terminar el acto.

Roberto Villarruel, quien llegó junto a Teresa Davis, directora académica del CUI y el grupo de docentes que realizaron la lectura inicial en español, portugués, italiano, francés, inglés, alemán, guaraní y quechua, expresó: “Se trata de la palabra, de hablar. Y nosotros en el CUI nos encargamos de la palabra. Siempre se dice que la dictadura fue el silencio y en la realidad no lo fue. Fueron otro tipo de palabras, de relatos. Agradecemos el hacernos parte de este trabajo de construcción que lleva 40 años en manos de quienes son nuestras verdaderas hacedoras: las Madres”. Lo escuchaban atentas Vera Jarach, Sara Rus, Hilda Micucci, Clara Weistein y su marido Marcos, todas ellas con sus hijos desaparecidos por la última dictadura cívico-militar. Las acompañaba también Graciela Lois, de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas; Paula Sansone de Abuelas de Plaza de Mayo; Valeria Barbuto, de Memoria Abierta y el CELS, y Claudia Bergalo, locutora de ETER, quien le puso voz a los textos de las audioguías.

Entre los asistentes estuvieron presentes el Embajador de Irlanda, Justin Harman; Giulia Campeggio, de la Embajada de Italia; Eugenia Carbone del Instituto Auschwitz para la Paz y la Reconciliación; Christian Dürr, director del Archivo Histórico del Memorial Mauthausen; Jorge Szeinfeld, director nacional de Derechos Humanos del Ministerio de Defensa y Andrea Krichmar, testigo del Juicio a las Juntas por haber estado en la ESMA entre 1967 y 1977, a sus 11 años, y haber acreditado su funcionamiento como centro clandestino. También acompañaron los estudiantes de 5to año del Colegio María Auxiliadora de la localidad de Funes, en el Gran Rosario.

“Hemos logrado que este lugar sea una política de Estado donde no hay espacio para la impunidad ni el olvido. Por mi parte solo agradecer a los trabajadores y trabajadoras del Sitio y del Espacio que todos los días le ponen el cuerpo para abrir las puertas y atender a nuestros visitantes con el compromiso y el amor necesarios para nunca olvidemos en donde estamos, una institución que tiene entre sus objetivos contribuir a consolidar una sociedad más justa, más democrática, más memoriosa y más verdadera”, expresó Naftal.

Asimismo, la Directora destacó muy especialmente la tarea de los curadores también presentes en el acto: Hernán Bisman, Carlos Campos y Roberto Busnelli, y el de quienes aportaron al proyecto como la periodista Alejandra Dandan, la historiadora Marina Franco, el diseñador gráfico Albano García y el Equipo de Conservación que trabaja con las huellas y marcas que conserva el edificio.

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