Día de Internet Segura

Hoy es un día de concientización sobre los derechos y uso responsable de internet.


Desde hace casi 30 años Internet ha transformado nuestras actividades, la forma de relacionarnos, trabajar, estudiar y disfrutar de nuestro tiempo libre. Las usuarias y usuarios de Internet, antes que consumidores, son personas y ciudadanas/os con derechos. Los derechos a la información, a la libertad de expresión y a la privacidad de las comunicaciones, se ejercen y sus contornos son definidos en las prácticas cotidianas en entornos digitales.

Los gobiernos deben garantizar los derechos y libertades de la ciudadanía y en caso de que éstos sean vulnerados, tienen la responsabilidad de restituirlos. Para la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la seguridad humana exige respuestas centradas en las personas, exhaustivas, adaptadas a cada contexto y orientadas a la prevención que refuercen la protección y el empoderamiento de todas las personas y todas las comunidades”.

Los derechos digitales de la ciudadanía, o ciberderechos, brindan un contexto definido sobre las libertades que tenemos al usar cualquier servicio digital, tanto frente al conjunto de empresas que brindan los servicios, como ante otras usuarias y usuarios.

La ciberseguridad es un concepto amplio que va más allá de la seguridad informática, centra su atención en las personas para prevenir delitos que atenten contra sus derechos, libertades e integridad física. Si bien existen diversas definiciones de los ciberderechos, podemos englobar su definición como los derechos humanos dentro de los entornos digitales. Estos derechos permiten a las personas el acceso, la creación, uso y publicación de contenidos digitales, las herramientas para el manejo de los mismos y aseguran la privacidad en redes, plataformas y tecnologías digitales.

La seguridad en Internet está relacionada con el ejercicio pleno de los derechos, como por ejemplo:

  1. Derecho a la libre expresión: pilar fundamental de los derechos humanos y de la convivencia democrática. Los entornos digitales deben asegurar que los ciudadanos puedan expresarse libremente como es definido en la Declaración Universal de la ONU y en la Convención Americana de Derechos Humanos. “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundir-las, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.”

  2. Derecho a la privacidad en línea y a la protección de los datos personales. Más allá de los resguardos y buenas prácticas que como ciudadanos digitales debemos observar a la hora de interactuar en entornos digitales, las empresas y gobiernos deben resguardar las condiciones de seguridad de nuestros datos personales acorde a lo establecido a la Ley Nº 25.326.

  3. Derecho al acceso y a la universalización de Internet. El acceso restringido y la desigualdad de acceso a la información por motivos socioeconómicos, geográficos, de género o de edad alimentan la brecha digital, situación que pone en desigualdad de condiciones a las personas.

  4. Derecho a la comunicación por todos los medios que nos permitan interactuar entre nosotras/os. Los prestadores deben brindar los canales necesarios para asegurar que las comunicaciones no solo puedan lograrse, sino que además sean por medios seguros.

  5. Derecho a la protección de los datos y la información de los niños, niñas y adolescentes. Si bien las familias y/o tutores/as son el primer factor para procurar que las y los menores de edad tengan un acceso responsable de los dispositivos digitales, en los hechos sus derechos deben ser respetados y protegidos por toda la comunidad.

  6. Derecho a la educación digital que garantice la plena inserción de la comunidad de aprendizaje en la sociedad de la información, para que el uso de plataformas y medios sea seguro, responsable y brinde herramientas para el bienestar personal y social. Aprender y desarrollar en entornos virtuales conlleva al uso responsable de Internet.

  7. Derecho a la intimidad y uso de dispositivos digitales en el ámbito laboral. La privacidad de las trabajadoras y los trabajadores debe ser protegida. Las empleadoras y empleadores solo deben poder acceder a estos para controlar los compromisos laborales y garantizar la integridad y correcto funcionamiento de los mismos.

  8. Derecho a la no discriminación. El INADI denomina “discriminación digital a toda expresión y acción discriminatoria realizada a través de medios digitales” sin importar el origen y/o fin buscado. Las usuarias y usuarios de Internet somos responsables en este sentido, no solo para hacer valer nuestros derechos, sino además para ayudar a quienes están sufriendo cualquier forma de discriminación.

  9. Derecho a la neutralidad de red para asegurar que toda la ciudadanía tenga libre acceso a la información y a los contenidos digitales, y que estos sean tratados al mismo nivel por todos los proveedores.

En materia preventiva, las usuarias y usuarios deben tomar recaudos en la interacción diaria en los espacios virtuales y las empresas y organismos públicos deben brindar entornos seguros para ellas/os. En materia sancionatoria, si una persona fue víctima de un delito, un incidente informático o de una conducta indebida, tiene varias vías para denunciar:

  • Si fuiste víctima de un delito informático, podés recurrir a la comisaría más cercana a tu domicilio o fiscalía especializada de tu distrito. En caso de que no la hubiese, concurrir a una fiscalía común.

  • Si sufriste un acto de discriminación, podés contactarte con el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) al 0-800-999-2345.

  • En relación a tus derechos vinculados a la protección de los datos personales en archivos y bancos digitalizados podés llamar a la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales al 011-3988-3968.

  • Si tuviste algún inconveniente como consumidor de un producto o servicio en Internet, podés recurrir a Defensa del Consumidor al 0-800-666-1518.

  • Recordá que los servicios y aplicaciones de Internet deben tener canales de denuncia en sus sitios web u otras vías de contacto para canalizar tus reclamos o quejas y también recibirlas en caso de existir una conducta indebida o violación a sus políticas de contenidos.