¿Conocés la Declaración de Fortaleza?

Se trata de un modelo a seguir para que se produzca un parto normal y respetado.


La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que toda mujer tiene derecho a una atención prenatal adecuada y a cumplir un papel central en todos los aspectos de dicha atención, que incluye su participación en la planificación, ejecución y evaluación integral del procedimiento. Los factores sociales, emocionales y psicológicos son fundamentales para comprender la manera de prestar una atención perinatal adecuada.

Por ello, en abril de 1985, la OMS y la Organización Panamericana de la Salud celebraron una conferencia sobre la tecnología apropiada para el parto en la ciudad de Fortaleza, Brasil, con la asistencia de parteras, obstetras, pediatras, epidemiólogos, sociólogos, psicólogos, economistas, administradores sanitarios y madres. De allí, surgió la conocida como "Declaración de Fortaleza", con las recomendaciones sobre el nacimiento.

¿Qué se recomienda?

  • Los equipos médicos deben fomentar y garantizar la continuidad en el control del parto.
  • Los sistemas informales de atención perinatal (parteras, comadronas, doulas, etc.) deben coexistir con el sistema oficial, y se ha de mantener un espíritu de colaboración en beneficio de la madre.
  • La formación de los profesionales debe transmitir los nuevos conocimientos sobre los aspectos sociales, culturales, antropológicos y éticos del parto.
  • La formación de los efectores de salud debe incluir técnicas de comunicación para promover un intercambio respetuoso de información entre los equipos médicos, las embarazadas y sus familias.
  • La información sobre las prácticas obstétricas en los diferentes hospitales, tales como la tasa de cesáreas, debe estar al alcance del público.
  • Para el bienestar de la nueva madre, un miembro elegido de su familia debe tener libre acceso durante el parto y postparto. Además, el equipo médico también debe prestar apoyo emocional.
  • El recién nacido sano debe permanecer con la madre siempre que sea posible. Debe recomendarse la lactancia inmediata, incluso antes de que la madre abandone la sala de partos.
  • Algunos de los países con una menor mortalidad perinatal en el mundo tienen menos de un 10% de cesáreas.
  • Debe protegerse el perineo siempre que sea posible. No está justificado el uso sistemático de la episiotomía.
  • La inducción del parto debe reservarse para indicaciones médicas específicas.
  • Durante el expulsivo, debe evitarse la administración rutinaria de analgésicos o anestésicos (salvo que se necesiten específicamente para corregir o prevenir alguna complicación).
  • No está justificada la rotura precoz artificial de membranas como procedimiento de rutina.

Para que las siguientes recomendaciones sean viables, es necesaria una profunda transformación de los servicios sanitarios junto con modificaciones en las actitudes del personal y la redistribución de los recursos humanos y materiales.

Para más información:
Comunicate al 0800-122-5878; o escribí a violenciaobstetrica@jus.gov.ar.