Comprometidos para proteger la salud de los argentinos

Tareas desarrolladas en el marco del Covid-19


Hace más de un mes la vida diaria del personal de la PSA se vio afectada no sólo por los nuevos hábitos y acciones ciudadanas que se debió adoptar ante la llegada del coronavirus Covid-19, sino por ser protagonistas, como servidores esenciales, de la lucha contra su propagación en la Argentina.

Entre las nuevas labores, los oficiales comenzaron a recepcionar y clasificar las declaraciones juradas del Ministerio de Salud de la Nación, recibiendo más de 90.000 formularios de los 309.000 pasajeros de numerosos países que arribaron a distintas aeroestaciones del territorio nacional, en vuelos tanto comerciales como de repatriación. Mediante una importante reorganización de tareas realizada con gran esfuerzo por parte de las direcciones de la estructura de conducción y administración, los civiles del organismo digitalizaron más de 75.000 declaraciones que fueron cargadas en un sistema específico desarrollado por la PSA llamado SICOVID-19 -que permite un mejor seguimiento de casos compatibles con el virus-, y se continúa trabajando.

A partir del 12 de marzo la Dirección Nacional de Migraciones instaló en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini tres cámaras termográficas, con las cuales se registró la temperatura corporal de todas las personas que ingresaron por allí al país. En colaboración con los operadores de esos equipos y los médicos, 208 oficiales se desplegaron para controlar, en la primera línea, el flujo de los pasajeros para brindarles la cobertura de seguridad.

Por otra parte, se estableció un protocolo ante el posible caso de una persona con síntomas de coronavirus a bordo de una aeronave. El mismo se activa cuando el comandante informa la situación y consiste en desplazar el avión a una posición alejada de la habitual, separar al individuo detectado en un sitio y a quienes estuvieron en cercanías en otro, para ser analizados sanitariamente. El protocolo se activó en más de 180 vuelos (la mayoría de las veces en Ezeiza) y se actuó en coordinación con Sanidad de Fronteras y otros organismos que intervienen en los aeropuertos.

La repatriación de ciudadanos argentinos varados en el exterior demandó, asimismo, un nuevo dispositivo que se estableció junto al Ministerio de Transporte de la Nación. De esta manera, se dispuso recibir y organizar a los pasajeros arribados en los vuelos especiales para su posterior traslado a sus lugares de residencia en las diversas provincias del país.

A partir del 20 de marzo la PSA implementó un stand en el hall de la Terminal A del aeropuerto de Ezeiza para su atención durante las 24 horas. Hasta el momento se trabajó en la salida de 117 ómnibus que llevaron a unas 6.320 personas aproximadamente. Los oficiales confeccionaron los listados de los viajeros, organizaron su embarque y la carga de sus equipajes.

Con el propósito de que todos pudieran regresar a sus hogares, la PSA designó vehículos propios para concretar la partida de 164 pasajeros que se habían quedado sin lugares disponibles, o porque sus destinos no contaban con transporte. Con la colaboración de 24 oficiales, se dispusieron nueve minibuses y tres furgones a los aeropuertos de Córdoba, San Luis, San Juan y Mendoza, entre otros.

Mientras las personas varadas en Ezeiza aguardaban su traslado, se tomó la decisión de asistirlas con bebidas y alimentos. Una vez identificadas, se desplegó personal policial para distribuir los refrigerios, recorriendo el aeropuerto para entregarlos durante las 24 horas.

En el caso de los pasajeros repatriados en tres vuelos de la empresa Copa Airlines procedentes de Panamá el 23 de marzo, el Ministerio de Seguridad de la Nación ordenó su aislamiento preventivo. 324 personas no residentes en CABA, fueron conducidas al predio del Instituto Superior de Seguridad Aeroportuaria donde se les brindó alimentos y bebidas, para luego ser transportadas hasta los lugares designados para cumplir la cuarentena.

Con el objeto de llevar adelante todas las tareas asignadas a la PSA y en pos de resguardar la salud del personal policial involucrado en las operaciones, se implementó una serie de medidas sanitarias preventivas en consonancia con las recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). En este sentido, se adquirieron insumos básicos como por ejemplo alcohol en gel, alcohol etílico, guantes de nitrilo y látex, barbijos, protectores visuales, cofias, camisolines, cubre calzado y termómetros infrarrojos de temperatura.

De igual manera, las direcciones de Sanidad y Planificación instrumentaron protocolos para el uso correcto de los insumos, como así también para el mantenimiento de la higiene y seguridad de los efectivos, resguardando en todo momento su salud. Se realizaron instructivos en diferentes formatos (videos, cartelería, protocolos) para que el personal adecue su proceder en detrimento de riesgos sanitarios.

El esfuerzo cotidiano de quienes cumplen con responsabilidad y solidaridad sus funciones en este escenario de crisis sanitaria, demuestra el compromiso de cada miembro de la PSA con la Patria y con la institución.

Controles con el gobierno de CABA

A partir del 21 de marzo se establecieron controles específicos en el aeropuerto de Ezeiza para facilitar el protocolo del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el cual dispuso personal del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) para practicar estudios sanitarios a los repatriados residentes en la capital, y transportarlos hacia hoteles designados para cumplir con el aislamiento preventivo y obligatorio.

Para evitar aglomeraciones de pasajeros y contribuir a su fluidez se asignó un total de 540 oficiales. En la zona de arribos de los vuelos se entrevistaron con los pasajeros para identificar a los domiciliados en CABA y dirigirlos de forma organizada a los ómnibus correspondientes.

Desinfección

La PSA realizó las gestiones necesarias para concretar operativos de desinfección en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini y en el Aeroparque Jorge Newbery, utilizando el camión hidrante de la fuerza. Ante esta iniciativa, el Ministerio de Seguridad de la Nación coordinó un operativo para realizar la misma tarea en el barrio 1.11.14 de la Ciudad de Buenos Aires. Los vecinos agradecieron con aplausos la limpieza ejecutada por los oficiales de la PSA con el camión hidrante y la colaboración de la Gendarmería Nacional Argentina.

Controles vehiculares y poblacionales

Con el objetivo de desalentar la circulación, garantizar el aislamiento social, preventivo y obligatorio para reducir la expansión del coronavirus, se intensificó el despliegue territorial a lo largo y ancho del país. Hasta mediados de abril se implementó un total de 47 controles vehiculares y poblacionales en rutas y accesos, para lo cual se asignaron 1.352 oficiales.

En todo el territorio nacional, efectivos de la PSA controlaron a 173.295 vehículos, de los cuales se remitieron 316; y a 196.871 personas, de las cuales hubo 1.796 infractores.

Al comienzo del refuerzo, el director nacional de la PSA, José Glinski, y las autoridades del Centro de Análisis, Comando y Control (CEAC), sobrevolaron los controles de la fuerza desplegada en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires y CABA, y asistieron a otros como al que se realizó en la Autopista Riccheri.

Nueva base de datos para el seguimiento de casos

La PSA trabaja junto al Ministerio de Salud y a la Dirección Nacional de Migraciones en la elaboración de una base de datos a partir de las declaraciones juradas de los ciudadanos argentinos que llegaron del exterior durante la pandemia de Covid-19 al Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

El denominado SICOVID-19 es un sistema que permite generar módulos de alerta para un seguimiento más preciso de los casos que hayan presentado algún síntoma compatible con coronavirus, y para ejercer un mayor control del cumplimiento del aislamiento preventivo y obligatorio. En su diseño y realización trabajaron varias áreas de la Dirección General de Gestión Administrativa, en especial las direcciones de Gestión Tecnológica y de Contabilidad y Finanzas -clave en la coordinación de la carga de los formularios-, que contaron con el apoyo de la Dirección General de Planificación.

Hasta el momento la PSA ha digitalizado hasta más de 75.000 declaraciones brindadas por Sanidad de Fronteras, de las 190.000 recepcionadas por los oficiales. En ellas, los pasajeros manifiestan por escrito y avalan con su firma información propia relevante en el contexto de la Emergencia Sanitaria, y conlleva una responsabilidad legal que puede derivar en sanciones por atentar contra la salud pública.

Gran parte del personal civil sumó su esfuerzo para procesar las declaraciones juradas con el objetivo de clasificar, normalizar, escanear y nomenclar la documentación entregada por cada pasajero, según fecha, número de vuelo, aerolínea y si declaró tener síntomas de coronavirus (entre otros aspectos).

Esa información se cruza y complementa con datos de la Dirección Nacional de Migraciones, para garantizar su coherencia y concordancia, aportándole otras referencias como países transitados, personas de contacto, mail y teléfono.

Gracias a la centralización de todo ese material es posible realizar un análisis cualitativo y cuantitativo de los casos de forma global, facilitando el conocimiento en tiempo real de la situación; el acceso a estadísticas customizables (como síntomas por país o por vuelo), y a la información del pasajero.

Entre sus principales funciones, el trabajo permite geolocalizar los casos en mapas con datos precisos, para que las autoridades sanitarias sepan, por ejemplo, en qué domicilio una persona con sintomatología, o quienes viajaron a su alrededor, cumple la cuarentena. Al agrupar las estadísticas por países se detectan inmediatamente los orígenes más comprometidos y se puede establecer qué relaciones resultan significativas.

Esta iniciativa desarrollada por la PSA es complementaria a la aplicación (app) presentada por el Ministerio de Salud que, a través de un cuestionario, sirve para autoevaluar los síntomas que presenten los usuarios, hacer seguimiento y brindar la atención correspondiente. Se trata de distintas herramientas que aporta el Estado Nacional para lograr un seguimiento más preciso de las personas con síntomas que ingresaron al país durante la Emergencia Sanitaria.