Casi 200 mediadores fueron capacitados en lo que va del año


Un total de 182 personas de distintas regiones del país fueron capacitadas en mediación comunitaria en lo que va del año. Lo hicieron a través de cursos organizados por la Dirección Nacional de Mediación y Métodos Participativos de Resolución de Conflictos dependiente de la Subsecretaría de Acceso a la Justicia.

En Corrientes capital fueron 56 las personas que cumplieron con las jornadas de estudio, en tanto que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires lo hicieron 43. En otras actividades se capacitaron 33 mediadores en Córdoba, 24 en la provincia de Misiones y 26 en La Rioja.

En lo que resta del año se realizarán capacitaciones en la capital bonaerense de La Plata, y en la ciudad de Sierra Grande de la provincia de Río Negro.

La importancia de la mediación

La mediación comunitaria es una forma de abordar los conflictos que permite a las personas que comparten un mismo ámbito resolver distintos tipos de problemas con la asistencia de un tercero imparcial, a través del diálogo como medio y herramienta.

Como un elemento esencial de la mediación comunitaria aparece su gratuidad, característica que la convierte en un servicio claramente inclusivo con alcance a toda la población y sin distinciones.

Otro aspecto muy importante para destacar es que la mediación comunitaria le propone a la gente en situación de conflicto que asuman el protagonismo en la resolución de los mismos, detalle que implica promover un tipo de ciudadanía responsable.

Asimismo, representa una instancia de resolución de conflictos que amplía el acceso a la justicia para todos aquellos problemas que son de imposible o muy difícil canalización a través de los tribunales; situaciones que de no contar con esta posibilidad de abordaje suelen terminar en violencia entre las partes.

El rol del mediador comunitario se vuelve entonces muy importante, ya que ayuda a las personas a analizar la situación de conflicto que los involucra, dialogar sobre la situación y explorar posibles soluciones que les sirvan a las dos partes.

Los mediadores comunitarios cuentan además con una fuerte vocación de servicio social y generan confianza hacia las partes que transitan el proceso, por lo que su trabajo tiene un fuerte impacto social.

Para ello resulta de fundamental importancia la capacitación de los mediadores y la formación de los mismos, no solo en las técnicas y herramientas que son imprescindibles para desempeñar del rol, sino también en la incorporación de los valores que la mediación comunitaria promueve y que le dan sustento.

En este sentido el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, a través de la Dirección Nacional de Mediación y Métodos Participativos de Resolución de Conflictos, trabaja fuertemente en la formación de mediadores comunitarios en todo el país con sentido federal.