América Latina se compromete a fortalecer los sistemas de protección social y enfocarse en el progreso multidimensional


Luego de dos días compartiendo experiencias en políticas públicas en torno a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la erradicación de la pobreza y la reducción de la desigualdad, representantes de América Latina y el Caribe reunidos en el VIII Foro Ministerial para el Desarrollo firmaron la "Declaración de Santo Domingo", con el compromiso de buscar la forma más eficiente y sostenible de promover el avance de la Agenda 2030 en forma integrada, respetando las prioridades nacionales.

Los ministros, vice ministros y funcionarios de gobiernos de la región destacaron la necesidad de encontrar medidas de bienestar y progreso multidimensional que complementen la medida tradicional de la pobreza, más allá del ingreso, centrándose en el fortalecimiento y ampliación de los sistemas de protección social y la reducción de la desigualdad y la exclusión.

En un momento de fragilidad económica global y grandes desafíos en la región, el reto es la sostenibilidad de los logros alcanzados en cuanto a la reducción de la pobreza y la desigualdad en todas sus dimensiones. De esta forma, es imperativo un impulso de las políticas y estrategias inclusivas e integrales, adaptadas a poblaciones que sufren discriminaciones y exclusiones históricas.

Según las autoridades reunidas, la Agenda 2030 invita a replantear las políticas públicas en cada país e identificar intervenciones que permitan avanzar en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El crecimiento económico y la salida de la pobreza solos no bastan, también es necesario evitar que las personas vuelvan a caer en ella. "Más de lo mismo" en políticas públicas no es suficiente para mantener el progreso alcanzado y obtener mayores niveles de desarrollo en el futuro.