Recomendaciones a favor de la climatización eficiente
En un contexto de altas temperaturas, el ENRE informa sobre el uso adecuado de ventiladores y equipos de aire acondicionado.
El contexto veraniego renueva la pertinencia de los consejos para reducir el impacto de las altas temperaturas en casa. Con este objetivo en mente, el ENRE invita a repasar algunos datos relevantes sobre el uso de ventiladores y equipos de aire acondicionado (EAA).
Ventiladores, la alternativa más económica
Los ventiladores presentan dos ventajas beneficiosas para la economía del hogar. La primera: su vida útil es prolongada y rara vez necesitan mantenimiento. La segunda: consumen poca energía en comparación con los distintos prototipos de aire acondicionado.
La diferencia es significativa cuando calculamos, por ejemplo, el consumo de tres ventiladores de techo durante cuatro horas seguidas, de lunes a viernes, en el transcurso de un mes, y el consumo de tres equipos de aire acondicionado en las mismas condiciones. La siguiente tabla revela cuánta menos energía demandan los ventiladores, aún en contraste con los prototipos de EAA más eficientes, es decir, con menor consumo de kilovatios-hora.

A la luz de esta comparación, resulta evidente que el monto a pagar por el servicio eléctrico variará sustancialmente según refrigeremos nuestro hogar con ventiladores o con equipos de aire acondicionado.
Por supuesto, ventiladores y EAA también se distinguen por su capacidad para bajar la temperatura ambiente. Las personas especialmente sensibles al calor prefieren la intensidad de los segundos. En cambio, aquéllas friolentas valoran el confort que los ventiladores —sobre todo de techo— proveen en determinados ambientes, donde pueden reducir la sensación térmica hasta 5° C.
Equipos de aire acondicionado, cuando el calor no merma
Cuando los ventiladores resultan insuficientes y se impone la necesidad de instalar uno o varios equipos de aire acondicionado, conviene analizar las necesidades del (o de los) ambiente(s) que se desea climatizar y buscar prototipos con la capacidad de refrigeración apropiada.
En este punto vale recordar que la potencia del EAA —que se mide en frigorías para el frío (y en vatios para el calor)— varía su alcance según las dimensiones, la orientación, la cantidad de ventanas de la habitación en cuestión (también de la cantidad de personas que la ocupan a diario). Por eso, antes de elegir algún modelo por su cantidad de frigorías, conviene consultar con un vendedor o instalador especializado.
Hecha esta aclaración, comparemos, por ejemplo, la cantidad de kilovatios-horas que seis prototipos distintos consumen durante ocho horas, los sábados y domingos de un mes.


Otra vez, las diferencias de consumo mensual de kilovatios-horas se trasladan al importe de la factura del servicio eléctrico.
A la hora de comprar un equipo de aire acondicionado, debe identificarse la categoría asignada en la etiqueta de eficiencia energética. Conviene elegir algún prototipo clasificado con el ítem A — o, mejor todavía, A+, A++ o A+++ — ya que estas letras indican que estos aparatos operan con plena capacidad demandando la menor cantidad de energía posible 1.
Ante equipos ya instalados, es recomendable buscar algún documento (factura de compra; garantía; manual de instrucciones) que dé cuenta de su antigüedad. En esta instancia cabe recordar que los prototipos añosos carecen de una tecnología eficiente y por lo tanto les corresponde letras inferiores a las A 2.
Si fuera posible, también conviene optar por un modelo con tecnología Inverter, que permite que el equipo varíe su frecuencia y regule el ciclo eléctrico de tal manera que puede reducir el consumo energético hasta un 50%. Además este sistema ofrece mayores niveles de confort ya que mantiene la temperatura del ambiente.
Más recomendaciones para equipos de aire acondicionado
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En verano, conviene activarlos a una temperatura que oscile entre 24º C y 25º C durante el día, y de 26º C por la noche, para evitar el consumo energético innecesario. Cada grado por debajo de estos umbrales aumenta el consumo de kWh cerca de un 8%, proporción que impacta considerablemente en el importe de la factura mensual del servicio.
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Evitar el encendido-apagado frecuente. A mayor activación-desactivación, más picos de consumo y menos eficiencia.
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Cuando el acondicionador esté encendido, cerrar puertas y ventanas para evitar el ingreso de aire exterior (caliente) al ambiente climatizado.
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Apagar el equipo cuando se abandona dicho ambiente.
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Para optimizar el funcionamiento del EAA, limpiar los filtros cada seis meses.
El ENRE invita a usar su calculadora para comparar el consumo eléctrico de ventiladores y equipos de aire acondicionado a partir de variables distintas a las propuestas para este artículo.