Etiqueta de Calidad
Una distinción que respalda a pacientes y profesionales
Cada vez que un servicio de salud recibe el reconocimiento de calidad de la Dirección Nacional del Cáncer (DNC), del Ministerio de Salud de la Nación, está comunicando algo concreto a la comunidad: que la institución que posea esta etiqueta se ha comprometido a mantener implementado y en vigencia un Sistema de Gestión de Calidad conforme a requisitos propuesta por la DNC, orientados a ofrecer un servicio seguro y de calidad. No se trata de una formalidad administrativa, sino del resultado de un proceso técnico que involucra a equipos de profesionales especializados y que se renueva anualmente con el fin de garantizar que esa calidad se mantenga.
Desde el Área de Calidad y Seguridad de la Dirección Nacional del Cáncer se coordinan dos programas de reconocimiento: el Programa Nacional de Cáncer de Mama, orientado a los servicios de diagnóstico mamario, y el programa de reconocimiento en Oncohematología Pediátrica, destinado a los servicios que atienden a niños, niñas y adolescentes con enfermedades oncohematológicas.
¿Qué se evalúa en cada programa?
Diagnóstico mamario
El Programa Nacional de Cáncer de Mama brinda una Etiqueta de Calidad a los servicios de diagnóstico por imágenes mamario, evalúa no solo la mamografía sino también la ecografía mamaria y la resonancia magnética. La evaluación se basa en el Manual para la Evaluación de Estándares de Calidad y Seguridad en los Servicios de Diagnóstico Mamario, que define criterios sobre equipamiento, control de calidad de las imágenes, idoneidad del personal, protección radiológica, organización del servicio y seguridad del paciente.
Oncohematología pediátrica
El programa de reconocimiento en Oncohematología Pediátrica evalúa a los servicios que brindan atención a la población pediátrica con cáncer y enfermedades hematológicas, considerando aspectos como la disponibilidad de recursos humanos especializados, la organización de la atención, la articulación con otros niveles del sistema de salud y la seguridad de los procesos asistenciales, conforme al manual de estándares de calidad correspondiente.
El proceso de evaluación, paso a paso
Ambos programas comparten una metodología común, pensada para acompañar a las instituciones a lo largo de todo el proceso:
- Solicitud inicial. La institución interesada presenta formalmente su solicitud de evaluación ante la Dirección Nacional del Cáncer.
- Preevaluación remota. El equipo técnico del Área revisa la documentación e información enviada por el servicio para verificar el cumplimiento preliminar de los estándares.
- Auditoría in situ. Un equipo de auditores se traslada al servicio para constatar presencialmente el cumplimiento de los criterios de calidad y seguridad, mediante observación directa, entrevistas y revisión de procesos.
- Emisión del certificado. Si el servicio cumple con los estándares exigidos, la Dirección Nacional del Cáncer otorga el reconocimiento formal de calidad correspondiente al programa evaluado.
- Renovación periódica. El reconocimiento no es permanente: cada certificación se renueva mediante una nueva auditoría, lo que garantiza que la calidad se sostenga en el tiempo y no sea solo una fotografía de un único momento.
Por qué este trabajo es importante
El sello de calidad cumple una función que trasciende a la institución que lo recibe:
- Para los pacientes, es una señal clara de que el servicio donde se realizan un estudio o reciben tratamiento fue auditado de manera independiente y cumple estándares de seguridad y calidad reconocidos y evaluados por la Dirección Nacional de Cáncer.
- Para las instituciones, el proceso de evaluación funciona como una herramienta de mejora continua: identifica oportunidades de fortalecimiento y reconoce formalmente los logros alcanzados por sus equipos.
- Para el sistema de salud en su conjunto, contar con una red de servicios certificados contribuye a reducir la variabilidad en la calidad de la atención oncológica y oncohematológica en todo el país, y aporta información valiosa para la planificación sanitaria.
- Para los profesionales de cada servicio, la certificación es un reconocimiento al esfuerzo cotidiano de sostener prácticas seguras y actualizadas, en muchos casos en contextos de alta demanda.
Un proceso voluntario y de puertas abiertas
La participación en ambos programas es absolutamente voluntaria: cada institución decide si desea iniciar el proceso de evaluación y, eventualmente, sostenerlo a través de sus renovaciones periódicas. Desde la Dirección Nacional del Cáncer se acompaña a los servicios interesados en cada etapa, brindando información, criterios claros y devoluciones técnicas que permiten avanzar hacia la certificación.
Las instituciones interesadas en sumarse a alguno de los dos programas pueden ponerse en contacto con el Área de Calidad y Seguridad de la Dirección Nacional del Cáncer para recibir información sobre los requisitos y los pasos a seguir.
Mail: [email protected]