Desde la puesta en criticidad del RA-1, el 20 de enero de 1958, hasta el RA-10, actualmente en la etapa final de montaje, la CNEA ha desarrollado y fabricado los elementos combustibles utilizados en sus reactores de investigación y producción.
La CNEA posee una amplia experiencia en la materia y cuenta con la capacidad de producir comercialmente elementos combustibles para reactores de investigación en su Planta de Fabricación de Elementos Combustibles para Reactores de Investigación (ECRI), así como de elaborar compuestos de uranio en la Planta de Fabricación de Polvos de Uranio (PFPU), ambas ubicadas en el Centro Atómico Constituyentes (CAC). Esta última tiene como función principal la provisión de polvos de óxido de uranio (U₃O₈) enriquecido al 20 % a la empresa CONUAR S.A., destinados a la fabricación de los elementos combustibles del reactor productor de radioisótopos RA-3, en el Centro Atómico Ezeiza (CAE).

La ECRI, además, fabrica blancos de uranio de bajo enriquecimiento (20 %) destinados a la producción del radioisótopo de uso médico molibdeno-99. Esta actividad se realiza de manera rutinaria desde 2002, para su irradiación en el RA-3, y ha dado lugar a la suscripción de contratos con la empresa INVAP para su provisión a las instalaciones de producción de radioisótopos que la firma construyó en Egipto y Australia.
Un desarrollo argentino para el mundo
En el marco de la Iniciativa de Reducción de la Amenaza Global (GTRI), la CNEA llevó adelante la conversión de núcleos de reactores de investigación desde uranio altamente enriquecido a uranio de bajo enriquecimiento, tanto en los elementos combustibles como en los blancos de irradiación utilizados para la producción de radioisótopos. Estas capacidades se aplicaron en los reactores RA-3 y RA-6, e incluyeron el diseño y la fabricación de nuevos combustibles y blancos LEU (uranio de bajo enriquecimiento, por sus siglas en inglés).
Asimismo, la CNEA proveyó elementos combustibles de bajo enriquecimiento al reactor de investigación MARIA de Polonia, a través de INVAP, y concretó la transferencia de tecnología y suministros a la Organización Australiana de Ciencia Nuclear y Tecnología y a la Autoridad de Energía Atómica de Egipto.
También se diseñaron y fabricaron los elementos combustibles para los reactores de investigación peruanos RP-0 y RP-10, construidos por la CNEA en 1978 y 1989 respectivamente.
Combustible para las centrales nucleares de potencia
El combustible utilizado por las centrales nucleares argentinas es provisto por la empresa CONUAR S.A., creada en 1982 como una sociedad entre la CNEA y la empresa Pérez Companc. Desde entonces, ha cumplido de manera ininterrumpida con la provisión de combustible para las centrales nucleares de Embalse, Atucha y Atucha II. Su planta industrial se encuentra ubicada en el Centro Atómico Ezeiza.
A partir de 2012, CONUAR obtuvo las máximas certificaciones que la habilitaron como proveedora de componentes para reactores CANDU, posicionándose a nivel mundial como la única fuera de Canadá con esa capacidad.
Más información
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