Mediación comunitaria


La mediación comunitaria es una instancia de de diálogo voluntario que intenta solucionar las diferencias y los conflictos entre las personas, con bajo nivel de litigiosidad.

Este sistema posibilita que las personas se expresen libremente en un entorno de contención para alcanzar soluciones de mutuo beneficio para las partes, sin delegar su poder de decisión en un/a tercero/a.

Los equipos profesionales que trabajan en los Centros de Acceso a Justicia están conformados por abogados/as, psicólogos/as, mediadores/as y trabajadores/as sociales. La mediación comunitaria que brindan los CAJ se enmarca en una política de acceso a la justicia en tanto comprende el acceso a los tribunales y también el goce pleno de los derechos de las personas y el acceso a diversos mecanismos para la resolución pacífica de los conflictos.

Los conflictos pueden ser malentendidos, desacuerdos, peleas, enfrentamientos o choques de intereses con otras personas:

  • El 75% de las mediaciones son relativas a conflictos familiares: incluyen las disputas por el cuidado personal y régimen de comunicación de los hijos menores de edad, el divorcio y cese de la convivencia, los deberes de responsabilidad parental y problemas económicos entre los miembros de la familia.
  • Un 18% de las mediaciones se deben a temas de vivienda: incluyen los conflictos vecinales, problemas de alquiler y daños contra la propiedad.
  • Un 5% de las mediaciones están centradas en deudas de dinero, conflictos de consumidores y usuarios, entre otros.
  • Un 2% restante se divide en mediaciones sobre temas de salud, trabajo y documentación.

Descargá la Guía sobre mediación comunitaria para conocer cómo funcionan, qué tipos de problemas se pueden solucionar y cómo podés solicitar una para resolver un conflicto con otra persona.

Si tenés alguna duda o consulta sobre estos temas, acercate al CAJ más próximo a tu domicilio.