Presidencia de la Nación

Cuidado del agua


La crisis energética en la Argentina nos afecta a todos, y el servicio de agua potable no es ajeno a esta realidad. Para que el agua llegue en condiciones seguras a nuestros hogares son necesarios procesos de captación, potabilización, transporte y distribución, los cuales requieren infraestructura, equipamiento y un importante consumo de energía.

Además, una parte del agua utilizada en las viviendas se destina a usos que requieren calentamiento, lo que implica un consumo adicional de energía. Por ello, hacer un uso eficiente del agua contribuye tanto a preservar un recurso natural esencial como a promover un uso responsable de la energía.

En consecuencia, cada litro de agua que evitamos desperdiciar representa también una oportunidad para reducir el consumo de energía asociado a su producción, distribución y, en muchos casos, a su calentamiento.

El agua es un recurso natural limitado y fundamental para la vida, cuya disponibilidad y calidad deben preservarse para las generaciones presentes y futuras. Cuidar el agua es también una forma de contribuir a una gestión más eficiente y sostenible de la energía. Una manera sencilla de comenzar es conocer el consumo aproximado de los distintos artefactos y actividades que utilizamos diariamente en nuestros hogares.

Consumos domésticos aproximados por artefacto o actividad (*)

• Lavarropas: aproximadamente 50 a 100 litros por ciclo, según el modelo y programa utilizado.
• Descarga de inodoro: entre 6 y 20 litros por descarga, según el tipo de mecanismo.
• Baño de inmersión: aproximadamente 150 a 250 litros.
• Ducha de cinco minutos: aproximadamente 50 a 100 litros, según el caudal de la ducha.
• Lavado de un automóvil con manguera: aproximadamente 300 a 500 litros.
• Lavado manual de vajilla: aproximadamente 20 a 50 litros.
• Riego con manguera: aproximadamente 500 litros por hora, dependiendo del caudal.

También es importante reparar las pérdidas
Las pérdidas de agua pueden representar un consumo significativo aun cuando no resulten fácilmente perceptibles. Detectarlas y repararlas oportunamente constituye una de las formas más efectivas de reducir el desperdicio de agua.

Pérdidas de agua estimadas (*)
• Canilla con goteo continuo: hasta 50 litros por día.
• Canilla con pérdida constante: cientos o miles de litros por día, según la magnitud de la fuga.
• Inodoro con pérdida continua: varios miles de litros por día.
• Pérdidas en tanques de agua o cisternas: pueden superar los 10.000 litros por día cuando la falla es importante.

El mantenimiento adecuado de las instalaciones sanitarias, la reparación temprana de las pérdidas y la adopción de hábitos de consumo responsables contribuyen al uso eficiente del agua, reducen desperdicios y favorecen la sostenibilidad del servicio.

(*) Los valores indicados son aproximados y pueden variar según el tipo de artefacto, la presión de la red, el estado de las instalaciones y los hábitos de uso.

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