La Plegaria
Numerosos pescadores, marinos y familiares concurrían a la capilla del Instituto de las Hermanas Adoratrices, de la ciudad de Mar del Plata, a orar y solicitar estampitas de la Virgen María. Fue así como la Hermana Superiora le encomendó a la artista y poetisa Brenda Bassi, allegada a las religiosas, escribir una plegaria.
Escribió dos, fechadas el 17 de julio de 1936: una en italiano, que llamó “Preghiera del Pescatore”, y otra en español, la “Plegaria del Marino”, que es la que dio origen, con algunas modificaciones posteriores, a la actual “Plegaria a Stella Maris”.
Un año después, el 18 de agosto de 1937, la advocación de Nuestra Señora Stella Maris fue declarada Patrona de la Armada Argentina y de los navegantes, fecha en la que cada año se le rinde homenaje.
Oh María,
estrella resplandeciente de los mares,
que derramas el brillo inagotable de tu gracia
sobre la inmensa soledad del mar,
que dominas el viento y las olas
y señalas su camino al navegante,
protégenos misericordiosamente
en las tempestades del alma
y en los embates del mar.
Concédenos que sea siempre nuestra
misión la amistad y la concordia
en todas las latitudes del mundo
y en los confines de nuestra Patria.
Bendice a aquellos que,
desde los buques de hierro y desde el aire,
custodian sobre el mar, los ríos y lagos
el honor de nuestra Patria
y de nuestra Bandera.
Bendice a quienes defienden nuestras costas
y a todos los que, con su trabajo,
forman la gran familia naval argentina.
Bendice a los seres queridos del hogar,
sobre quienes imploramos
tu protección celestial.
Danos fortaleza en las ausencias,
aliento en la esperanza,
consuelo en las tristezas,
perseverancia en la virtud.
Valor para los sacrificios que nos exige
el pleno cumplimiento de nuestro deber.
Oh, Madre y Señora nuestra, Stella Maris,
escucha las súplicas de nuestros corazones.
Te rogamos que nos guíes y conduzcas
al puerto de la bienaventuranza eterna,
y concédenos en la vida y en la muerte
la dulzura misericordiosa de la paz.
Amén.
La devoción a Nuestra Señora Stella Maris trasciende fronteras y ha sido entronizada también en comunidades navales de la República Federativa de Brasil, país con el cual la Armada Argentina mantiene históricos lazos de fraternidad y cooperación en el mar.