Desde sus orígenes, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) tuvo entre sus misiones la construcción de centrales nucleares. Este objetivo hizo evidente la necesidad de generar conocimiento científico y capacidades tecnológicas propias en materiales de altas prestaciones, indispensables para el diseño, la fabricación y la operación segura de estas instalaciones.

El primer hito significativo en este camino fue la construcción y puesta en marcha del reactor nuclear de investigación RA-1, inaugurado en 1958 y pionero en América Latina. La fabricación de sus elementos combustibles fue responsabilidad de la División Metalurgia de la CNEA, dirigida por el profesor Jorge Sabato, cuyo trabajo sentó las bases del desarrollo nacional en ciencia y tecnología de materiales.
Con el paso del tiempo y a partir de los nuevos requerimientos del desarrollo del sector nuclear argentino, los científicos y técnicos de la CNEA ampliaron sus líneas de investigación, abarcando todos los aspectos vinculados con los usos pacíficos de la energía nuclear, desde los materiales estructurales y combustibles hasta los procesos de fabricación, caracterización y evaluación.
En la actualidad, la CNEA cuenta con instalaciones y profesionales altamente calificados en áreas estrechamente vinculadas con la ciencia de los materiales y las aplicaciones de la tecnología nuclear, consolidando un entramado de capacidades estratégicas al servicio del desarrollo científico, tecnológico e industrial del país.