Nunca consumas alcohol si...
Estás embarazada y/o en período de lactancia
El alcohol que consumís durante el embarazo se comparte directamente con el feto, corriendo riesgo de exposición a trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF). Si estás amamantando, el alcohol también se transfiere al bebé a través de la leche materna.
Sos menor de edad
En la adolescencia el cerebro sigue desarrollándose y está más susceptible al daño que produce el alcohol, también a desarrollar conductas adictivas y al consumo excesivo.
En Argentina está prohibida la venta de bebidas alcohólicas a menores de 18 años.
Estás en el trabajo o tenés alguna persona a cargo
Consumir alcohol provoca que la atención, la capacidad sensorial y otras funciones cognitivas disminuyan, poniendo en riesgo la actividad que estés desarrollando. Al no tomar alcohol evitás posibles lesiones y otros daños para vos y las personas que te rodean.
Vas a conducir
A medida que aumenta el nivel de alcohol en sangre, disminuye la atención, los reflejos se vuelven más lentos y la percepción sensorial se reduce, afectando la capacidad de conducir vehículos de forma segura. Los traumatismos por siniestros viales asociados al consumo de alcohol constituyen una de las principales causas de muerte prematura y años vividos con discapacidad (AVD).