Mitos y verdades sobre el cáncer


El cáncer es hereditario, sólo se presenta en personas con familiares que tienen o tuvieron cáncer.

El cáncer no siempre es hereditario. La mayoría de los casos se dan en personas que no tienen antecedentes familiares. Sin embargo, algunos tipos de cáncer sí se desarrollan con más frecuencia en ciertas familias que en el resto de la población. Por ejemplo, los de piel, mama, ovario, próstata y colon se reiteran a veces en varios miembros de una familia.

El cáncer inevitablemente lleva a la muerte.

Actualmente, gracias a la existencia de diversidad de tratamientos, más de la mitad de los cánceres que se diagnostican de forma temprana, pueden curarse.

Si hay metástasis, no hay posibilidad de cura.

La metástasis (que implica la extensión del tumor a otra parte del cuerpo, más allá de su localización original) suele ser un signo de mal pronóstico; pero no supone que el cáncer sea incurable.

La depresión, la angustia y el estrés pueden causar cáncer.

El hecho de que una persona esté deprimida, triste o con estrés, no genera un riesgo mayor de tener cáncer. No existe ninguna evidencia científica que demuestre la asociación entre sentimientos o estados de ánimo con la aparición de esta enfermedad.

Los edulcorantes artificiales causan cáncer.

Muchos alimentos tienen edulcorantes como la sacarina y el ciclamato. Las denominadas bebidas “light” contienen en su mayoría compuestos como el aspartamo. Estudios realizados en poblaciones humanas no evidenciaron hasta el momento que produjeran cáncer.

La biopsia acelera el cáncer.

La biopsia consiste en la extracción -por medio de una aguja o bisturí- de una pequeña porción de tejido de nuestro cuerpo, para analizar la presencia o no de células anormales (precancerosas o cancerosas). Algunas personas piensan que al hacerse una cirugía o biopsia el cáncer puede diseminarse. Por el contrario, estas prácticas se realizan con métodos muy seguros y se toman muchas precauciones para evitar que las células cancerosas se extiendan a tejidos sanos. Existe también la falsa creencia, de que durante una cirugía, el contacto con el aire puede favorecer que el cáncer se extienda a otras partes del cuerpo.

Si los tratamientos médicos fallan, las terapias alternativas son una posibilidad fehaciente de curarlo.

Las terapias alternativas pueden ser un acompañamiento de los tratamientos que realice una persona, según las indicaciones médicas. La práctica del reiki, por ejemplo, permite el control de los efectos que pueden producir algunos tratamientos, o la tensión y sufrimiento que puede causar el estar enfermo. Otras, como el consumo de jarabes o sustancias derivadas de insectos o reptiles no sólo no aportan al tratamiento, sino que además pueden interferir negativamente. Por eso, es importante consultar siempre al médico acerca de la posibilidad de su uso.

No hay nada que una persona pueda hacer para evitar el cáncer.

Varias pautas de vida saludable favorecen la reducción del riesgo de enfermar: una alimentación rica en frutas, verduras y legumbres, baja en grasas y carnes rojas; la actividad física regular; mantener el peso corporal en índices normales, evitar el tabaco y disminuir la ingesta de alcohol. Algunos tipos de cáncer en sus etapas iniciales pueden no causar síntomas y si se detectan tempranamente tienen alta posibilidad de curación. Por este motivo se aconsejan estudios preventivos: a las mujeres, a partir de los 25 años, el PAP y a partir de los 50 años, la mamografía; a varones y mujeres mayores de 50 años, se les recomienda realizar el test de sangre oculta en materia fecal.

Si fumo pocos cigarrillos no tengo riesgo de contraer cáncer.

El riesgo de desarrollar cáncer aumenta a partir del primer cigarrillo que se fuma. De hecho, sólo respirar el humo que exhala una persona fumadora, implica mayores posibilidades de contraer enfermedades cardiovasculares, pulmonares y cáncer. La única cantidad segura de cigarrillos a fumar es cero. Además es importante promover el cumplimiento efectivo de los ambientes 100% libre de humo. El tabaco es la principal causa evitable de cáncer, no sólo de pulmón sino de vías respiratorias altas, vejiga y páncreas, entre otros. Las personas que dejan de fumar poco a poco reducen las posibilidades de enfermarse.

Mitos y verdades sobre el cáncer de mama

El cáncer de mama no se da hasta la menopausia.

Si bien es cierto que el riesgo de tener cáncer de mama aumenta con la edad (más del 70% de cánceres de mama se producen en mujeres mayores de 50 años) los tumores de mama pueden aparecer a cualquier edad. Por eso, ante la presencia de síntomas es importante consultar al médico.

Si no hay síntomas no debo preocuparme.

El 75% de casi 21.000 mujeres con diagnóstico de cáncer cada año en Argentina no tenían ningún factor conocido de importancia; muchas de ellas no presentaban síntomas específicos. Por eso es esencial el control periódico. En algunos casos la enfermedad se anuncia a partir de algún síntoma como nódulos en la mama, cambios en la coloración o textura de la piel, ganglios axilares duros o persistentes entre otros. Esos síntomas deben llevar a la mujer a la consulta.

El consumo de anticonceptivos favorece la aparición de cáncer de mama.

No existe evidencia científica que demuestre que los anticonceptivos orales producen cáncer de mama en la población sin antecedentes familiares ni personales.

Tuve cáncer de mama hace 5 años. Hasta ahora no pasó nada, por lo tanto mi cáncer de mama no se repetirá.

El cáncer de mama puede volver en cualquier momento, aunque hay más posibilidades de que suceda en el lapso de los primeros 5 a 10 años. Por eso es importante cumplir con el seguimiento planteado por el médico, de por vida.

Tengo un nódulo en la mama. ¿Es cáncer?

La mayoría de los nódulos en la mama NO son cáncer. Pero como también puede ser una forma de presentación de la enfermedad, todo nódulo u otro síntoma que aparezca en la mama debe llevar a la consulta médica sin demora.

Fui llamada porque necesitaban tomar “proyecciones adicionales” de las mamas después de mi mamografía. Quiere decir que tengo cáncer.

Las “proyecciones adicionales” son necesarias para definir una imagen que no es clara en la mamografía, pero esta imagen “no clara” puede ser una masa benigna o simplemente una mama normal.

La terapia de radiación es peligrosa y quemará mi corazón, mis costillas y mis pulmones.

-Las técnicas actuales de radiación son seguras y efectivas para tratar cáncer de mama. Los métodos utilizados minimizan la exposición del corazón, costillas y pulmones a la radiación. Puede aparecer un oscurecimiento de la piel durante el tratamiento o un enrojecimiento similar a una quemadura por exposición solar, que desaparecen una vez que termina el tratamiento.

Mitos y verdades sobre el cáncer de cuello de útero

El cáncer cervicouterino no se puede evitar.

Este cáncer se puede evitar, si se detectan y tratan a tiempo las lesiones precancerosas en el cuello del útero. Una manera fácil y efectiva de prevenirlo es realizar el Papanicolaou (PAP) o Test de VPH (en las provincias en las que está disponible), para detectar las lesiones precancerosas antes de que se conviertan en cáncer.

El cáncer cervicouterino es un problema de las mujeres jóvenes.

Este tipo de cáncer afecta principalmente a las mujeres a partir de los 35 años. La probabilidad de desarrollar cáncer cervicouterino aumenta con la edad. Por eso, es importante que las mujeres a partir de los 35 años se realicen el PAP.

El PAP es un examen complejo y doloroso.

El PAP es sencillo y no produce dolor. Se introduce un espéculo en la vagina, y se extraen con una espátula células desprendidas del cuello uterino. Sólo dura unos minutos, y es una manera efectiva de detectar lesiones del cuello de útero.

Sólo es necesario hacerse controles si hay síntomas o dolor.

Las lesiones precancerosas y el cáncer cervicouterino en sus etapas iniciales no producen síntomas ni dolor. Por eso, para detectar a tiempo las lesiones precancerosas es fundamental hacerse un PAP.

Tener VPH significa tener cáncer.

La infección por VPH no significa cáncer. El VPH es un virus muy común, y la mayoría de las personas lo tendrán en algún momento de sus vidas. En la gran mayoría de los casos, el virus desaparece solo sin provocar ninguna manifestación o síntoma. Se estima que sólo alrededor del 5% de las infecciones por VPH permanecen en el cuerpo, transformándose en infecciones persistentes y pudiendo causar alguna lesión en el cuello del útero.

Mitos y verdades sobre el cáncer colorrectal

No hay nada que una persona pueda hacer para evitar el cáncer colorrectal.

La alimentación rica en frutas y vegetales y baja en grasas y carnes rojas, la actividad física regular, el mantenimiento del peso corporal, evitar el tabaco y disminuir la ingesta de alcohol ayudan a disminuir el riesgo de padecer esta enfermedad. Por otro lado, los distintos exámenes preventivos pueden permitir la detección y extirpación de los pólipos antes de que se transformen en cáncer.

El cáncer colorrectal es, por lo general, mortal.

Este tipo de cáncer se cura en más del 90% de los casos cuando se detecta tempranamente. Cuando se detecta en un estadio más avanzado, es curable en el 60% de los casos.

Los exámenes son necesarios sólo para quienes presentan síntomas o antecedentes familiares.

Los pólipos y el cáncer de colon y recto en etapa temprana pueden no causar síntomas, en este período la posibilidad de curación es del 90%. Por este motivo se aconsejan controles regulares en personas mayores de 50 años aunque no tengan síntomas. Cerca de un 75 % de los casos nuevos de CCR ocurren en personas que no presentan un factor de riesgo evidente, excepto tener 50 años o más. Por lo tanto todas las personas a partir de esa edad deben realizarse estudios preventivos. La presencia de antecedentes familiares o personales de cáncer colorrectal o pólipos, o padecer alguna enfermedad inflamatoria intestinal, aumentan el riesgo de CCR. En este caso, lo conveniente es consultar con un especialista quien analizará los antecedentes para aconsejar el examen adecuado y la edad de comienzo.

Los estudios son dolorosos.

La colonoscopia es realizada por profesionales especializados y con anestesia o sedación, por lo cual la persona no experimenta dolor. En el mismo estudio se pueden extirpar los pólipos y prevenir el cáncer colorrectal.

Mitos y verdades sobre el cáncer de pulmón

Fumo sólo de 5 a 7 cigarrillos por día desde la adolescencia; como fumo poco y tengo conducta no corro riesgo de cáncer.

El riesgo de cáncer de pulmón no sólo está relacionado con la cantidad de cigarrillos que se fuman por día; sino también con la duración del estímulo tóxico. El fumador social es también un sujeto de alto riesgo para el desarrollo de cáncer, no sólo de pulmón sino también de vía respiratorias altas, vejiga, páncreas, entre otras.

Fumo, pero las placas de tórax hasta ahora me salen bien, por tanto yo no tengo riesgo de cáncer.

El seguimiento con imágenes no previene el cáncer, sólo intenta diagnosticar la enfermedad en etapas tempranas. La única medida de prevención es la cesación del hábito de fumar. Además, el cigarrillo está asociado no sólo a cáncer de pulmón, sino también a mayor riesgo de otros tipos de cáncer (del tubo digestivo, vías respiratorias altas y vejiga), por lo que la placa de tórax puede resultar insuficiente.

Si yo quiero, puedo dejar de fumar porque tuve períodos en que dejé el cigarrillo.

El tabaco genera dependencia psicológica inicial y luego física, similar a cualquier otra adicción. Si el sujeto está convencido de que está a tiempo de abandonar el hábito, es aconsejable que lo haga tan pronto como sea posible pues los daños celulares son acumulativos (en intensidad y duración) y al organismo le lleva mucho tiempo reparar estas lesiones; otras tantas veces es irreparable.

Mitos y verdades sobre cuidados paliativos

Si una persona con cáncer recibe cuidados paliativos significa que va a morir pronto.

Los cuidados paliativos incluyen no sólo la atención al final de la vida, sino que pueden y es bueno que así sea, brindarse desde el inicio del tratamiento para mejorar la calidad de vida y aliviar los síntomas físicos, emocionales y sociales que producen enfermedades como el cáncer u otras avanzadas o amenazantes de la vida.

Las personas que tienen cáncer inevitablemente van a sufrir dolor.

Tener cáncer no implica necesariamente la existencia de dolor. En los casos en que el dolor aparece, los cuidados paliativos permiten a través de la indicación de analgésicos, controlarlo y aliviarlo para proporcionar una buena calidad de vida. Estos tratamientos pueden además proporcionarse junto a otras terapias (kinesiología, acupuntura, meditación y visualizaciones).

La morfina genera adicción.

Este analgésico se indica a personas que sufren dolor crónico intenso, sea o no oncológico, a fin de aliviarlo y mejorar su calidad de vida. Los médicos indican claramente en qué casos debe administrarse y en qué dosis. La adicción en los pacientes en tratamiento con morfina es muy poco frecuente, los especialistas coinciden en que la posibilidad de adicción está por debajo del 1%.

El uso de morfina acelera la muerte.

Algunas personas creen que recibir una medicación opioide como la morfina para tratar el dolor, desencadena la muerte. Esta creencia tiene que ver con el hecho de que algunas veces los pacientes son beneficiados tardíamente por el uso de la morfina para alivio del dolor por desconocimiento o temor a usarla más tempranamente. La morfina debe ser utilizada según la intensidad del dolor; su indicación no tiene relación con la expectativa de vida de la persona a quien se le prescribe.