Pintura
Sarah Grilo

Artista: Sarah Grilo (Buenos Aires, Argentina, 1917 – Madrid, España, 2007)
Título: Pintura
Origen: Adquisición – Exposición de Arte Moderno (Mar del Plata, 1959)
Fecha de creación: 1958
Tipo de obra: Pintura
Técnica | Materiales: Óleo s/tela
Medidas: 100 x 81 cm
Sarah Grilo fue una de las artistas argentinas con mayor proyección internacional de su tiempo. Nacida en la ciudad de Buenos Aires, se formó con el catalán Vicente Puig. Congregado alrededor de Puig también se encontraba José Antonio Fernández-Muro, pintor con el que Sarah formó una familia. En 1947 decidieron trasladarse a Europa e instalarse en Madrid, ciudad de la que Fernández-Muro había emigrado en la década de 1930. Es en la capital española donde Grilo realizó su primera muestra individual, una serie de pinturas figurativas de rasgos cubistas entre las que abundaban bodegones, figuras y paisajes. Su giro hacia la abstracción coincidió con su regreso al país en 1950. Al poco tiempo, Grilo fue convocada por el crítico de arte Aldo Pellegrini para conformar el “Grupo de Artistas Modernos de la Argentina” junto a Enio Iommi, Tomás Maldonado, Alfredo Hlito y Lidy Prati, entre otros. El colectivo de artistas expuso en importantes museos de Río de Janeiro, Santiago de Chile y Ámsterdam, impulso internacional que la llevó a ser parte del envío argentino a la Bienal de Venecia de 1956.
A principios de los sesenta, Grilo se mudó a Nueva York gracias a una beca de la John Simon Guggenheim Foundation. Su contacto con la gran ciudad transformó por completo su obra, que abandonó los colores saturados y plenos de su primera etapa por una paleta más clara. Sus lienzos, que aumentaron de tamaño, comenzaron a evocar los muros y carteles publicitarios del paisaje urbano. Casi al mismo tiempo, Grilo expresaba en una entrevista que lo fundamental en la pintura era “manifestar su época”, premisa a la que adhirió cubriendo las superficies de trazos desordenados y espontáneos. En las décadas siguientes, Grilo abandonó Estados Unidos y vivió junto a su familia entre Francia y España. Los números, letras y símbolos garabateados de sus obras tardías evidencian que la impresión causada por los grafitis y el arte callejero nunca la abandonaron.
Pintura formó parte de la Exposición de Arte Moderno organizada en 1959 por la Dirección General de Cultura en el Foyer del Teatro Auditorium del Casino Central de Mar del Plata. La pieza fue adquirida entre otras 82 obras por decisión unánime del jurado compuesto por los artistas Stefan Strocen y Felipe Guibourg, entre otros. Ya desde el título, Pintura alude al apego de Grilo por la abstracción. Como otras obras previas a su partida a Nueva York, presenta una serie de rectángulos, cuadrados y círculos sobre un fondo. Sin embargo, la ausencia de colores planos y líneas ortogonales, así como los vibrantes tonos morados, naranjas y rojos la alejan de los rigurosos mandatos de las vanguardias geométricas. En ese sentido, Pintura es un ejemplo cabal de una abstracción libre o “lírica”, sensible y menos rígida, que hizo de Grilo una de las artistas más reconocidas de su tiempo.