“Un pueblo que se defiende es una Nación que se quiere”

El ministro de Defensa Agustín Rossi brindó una entrevista en el programa Aires de Mañana de FM Soldados. Abordó los ejes de su anterior gestión y detalló los principios y pilares de su nueva etapa de conducción.


El cálido estudio de la FM 87.5 recibió a quien, entre 2013 y 2015, fue el ministro de Defensa. Ahora, por la acabada experiencia en su haber, el ingeniero Agustín Rossi volvió a hacerse cargo de la administración y gestión militar.

Con los pasos iniciales en su segunda ventana en el Ministerio, Rossi ofreció su opinión sobre políticas a desarrollar y aspectos más relevantes, en una entrevista con FM Soldados.

- ¿Lo sorprendió que el presidente Alberto Fernández lo haya vuelto a convocar como ministro? ¿Fue algo que estaba en sus planes?
- En los últimos 15, 20 años de mi vida política, yo ocupé dos lugares: estuve al frente del bloque de diputados y en el Ministerio de Defensa. Dejé el bloque en 2013 para ser ministro y volví en 2017 al mismo lugar, como presidente. Ahora me pasó exactamente lo mismo. La verdad es que los dos espacios que transité fueron muy gratificantes para mí. Con la misma alegría que volví a ser presidente de bloque, vuelvo a ser ministro de Defensa.

La realidad es que, si cuatro años después otro presidente te convoca para el mismo cargo, tan mal las cosas no se debieron haber hecho.

- ¿Cómo encontró el Ministerio? ¿Qué evaluación hace de la gestión anterior? ¿Va a continuar con alguna de las políticas que venía realizando su antecesor?
- Lo que yo he visto es que la cuestión de ajuste fiscal estuvo muy presente en las políticas de defensa y en las decisiones que se tomaron y se llevaron adelante. Y yo no comparto eso. Me parece que la política de defensa tiene que tener ejes que le sean propios.

Me parece que fue un error tomar decisiones que tienen más que ver con los ajustes presupuestarios que con decisiones miradas desde el punto de vista de las políticas de la defensa. El camino que hay que seguir es otro: es desarrollar justamente una política de defensa en la Argentina que le dé horizonte.

- Con respecto a las misiones de las Fuerzas Armadas con la sociedad, ¿cómo considera que debe ser el apoyo humanitario y a la comunidad?
- Cuando asumí en 2013, sentí que había que hacer gestos para terminar de acercar las Fuerzas Armadas a la sociedad civil, y me parecía que una de las caras que podíamos mostrar era todo lo que significase esa articulación.

Actualmente no veo que haya distancia entre la sociedad civil y las Fuerzas Armadas. En general, son instituciones que suscitan buena opinión por parte del conjunto de la sociedad.

Mostrar lo que hacemos genera muchísima admiración del conjunto del pueblo; me parece que ese es un camino que nosotros debemos seguir.

También, tener un protocolo propio de actuación ante situaciones de emergencia y catástrofe, y fortalecerlo.

Lo que tenemos que hacer es especializar nuestra respuesta ante la emergencia, poniendo énfasis en esa profesionalización.

Tenemos diez hospitales en toda la Argentina; somos el segundo ministerio con mayor cantidad de salas culturales; las bandas de las Fuerzas Armadas son requeridas en cualquier actividad cívica o popular en todo lugar del país. Hemos dejado armada la Universidad de la Defensa, que permite que cualquiera que estudie en alguna de las universidades o facultades de las Fuerzas Armadas salga con un título universitario, y hay una mayor presencia de civiles estudiando.

Me parece que tenemos una cantidad de situaciones en las que claramente nosotros nos podemos involucrar y tener una interacción mucho más natural con la sociedad civil.

- Como legislador, propició una iniciativa que tenía el objetivo de crear el Fondo Nacional de la Defensa. ¿Pretende llevarla nuevamente a los legisladores del Frente de Todos para reactivar este proyecto?
- Presentamos el FONDEF como una forma de, primero, reconocer lo que falta, y, en segundo lugar, darle un horizonte.

Lo que hay que admitir es que necesitamos reequipar las Fuerzas Armadas. Necesitamos mejorar nuestro nivel de equipamiento del conjunto de las Fuerzas, para que puedan cumplir con las misiones específicas que les transmiten, que define la Constitución Nacional.

Un fondo da idea de permanencia, permite planificar. Este Ministerio y las Fuerzas Armadas son instituciones en las que el planeamiento tiene muchísima importancia: tienen una mirada más estratégica.

Esto nos permite a nosotros planificar, tener una idea de cuántos recursos vamos a tener durante una determinada cantidad de tiempo y, en función de eso, seguir cumpliendo el plan de capacidades militares. Cuando hay cosas que no podemos hacer en la Argentina, lo que tenemos que garantizarnos es que sea con transferencia de tecnología.

El proyecto de los blindados (TAM 2C) en el cual avanzamos implicaba transferencia de tecnología en la Argentina. Significa que lograríamos generar una cadena de proveedores y puestos de trabajo.

El ARA Almirante Irízar tuvo, durante los años de construcción, más de 1.200.000 horas hombre. Esto genera un efecto positivo más: la posibilidad de aumentar nuestra performance en investigación más desarrollo.

Si hay algún lugar donde la distancia cada vez es más grande entre los países periféricos y los países centrales es en materia de defensa. Entonces, a nosotros se nos va a hacer cada vez más difícil adquirir desarrollos tecnológicos por una cuestión económica. Lo que tenemos que hacer es tratar de ver cómo hacemos desarrollos tecnológicos autónomos nosotros.

- ¿Cómo seguirá el Operativo Integración Norte? ¿Cómo considera el rol de las Fuerzas Armadas con respecto a las Fuerzas de Seguridad?
- Son dos cosas diferentes. Considero que el Operativo Integración Norte viene funcionando razonablemente bien; si la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, decide continuarlo, nosotros vamos a seguir estando allí.

La tarea que allí realizan las Fuerzas Armadas es de instrucción en territorio y genera un efecto disuasivo por presencia; no tenemos ninguna actividad de seguridad interior.

- Hace poco dijo que tener "una política de defensa hace a la autoestima de los pueblos".
- Tener una política de defensa hace a la autoestima de la Nación, de los pueblos.

Un pueblo que se defiende es una nación que se quiere. Cuando mencionamos la defensa, tenemos que agregarle un valor sentimental. Por eso mismo, se genera un fenómeno en las actividades a puertas abiertas.

La gente disfruta de las cosas que tenemos en base a nuestros recursos. Hay un vínculo que va más allá de la definición teórica, rígida y fría sobre tener una política de defensa.

- En los últimos años, la mujer ha tenido un rol fundamental. ¿Las políticas de género serán un pilar de su gestión?
- Las políticas de género han sido una característica de las Fuerzas Armadas en los últimos años.

En el anterior ciclo, nosotros recibimos al que fue ministro de Defensa en Brasil, Celso Amorim, y todo nuestro equipo de género hizo una exposición, porque ya desde entonces teníamos una política mucho más avanzada que en otros lugares de América Latina.

La sociedad está cambiando, el rol de las mujeres es cada vez más activo, hay una demanda de paridad y de relación horizontal entre hombres y mujeres, y las FFAA no tienen que darle la espalda a ese proceso.

Sin duda, la incorporación de la mujer ha sido un hecho trascendente porque significa cambiar la mentalidad en una estructura tan rígida. Hay que seguir con esto y potenciarlo.

- ¿Cómo van a seguir las actividades en la Antártida?
- En la campaña antártica participan las tres Fuerzas debajo del Comando Conjunto Antártico: ese es un camino que debemos seguir.

Me parece bien que se haya creado el Comando y que todas las bases militares de allí sean del Estado Mayor Conjunto. Esta es una de las tareas más importantes que tienen las Fuerzas Armadas, despliega muchos hombres con una idiosincrasia particular; muchos repiten el destino y eso genera gran empatía en el lugar.

- ¿Qué opinión le merece la creación de la Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur?
- Hoy se cumplen 187 años de la invasión de los ingleses en Malvinas, de la apropiación ilegal. La creación de la Secretaría es una decisión acertada.

Las tareas que se pueden realizar desde allí son más que importantes. El reclamo sobre nuestra soberanía debe ser pacífico; pero, sin voluntad en la insistencia, en la contundencia y en la persistencia de los reclamos, vamos a tener pocos aliados.

Argentina tiene que recuperar la intensidad diplomática que tenía hasta 2015.

“Un Ministerio presente”

El ministro Rossi hizo hincapié en su acercamiento con las Fuerzas Armadas. Tal y como lo había hecho en su pasado ciclo, busca ser partícipe y compañero de los efectivos de las Fuerzas, apoyarlos y acompañarlos en sus procesos y necesidades.

“La metodología que tuve en mi anterior gestión, cuando todos los miércoles iba a algún lugar del interior del país a visitar alguna de las unidades militares, la vamos a seguir llevando adelante. Quiero un Ministerio presente a lo largo y ancho de toda la Argentina. Mi primera visita será a la base de submarinos en Mar del Plata.

”Lo que sucedió con el ARA San Juan es una tragedia para los 44 tripulantes y para sus familias; pero también lo es para la Armada Argentina y para el conjunto de las Fuerzas Armadas. Quiero reconocer lo que hicieron, ser solidarios con ellos, con todo lo que significó la desaparición del submarino, y transmitirles todo mi apoyo y mi aliento para que recuperen esa mística”.