Teleconferencia de Hernán Altobelli

El miércoles 9 de junio se desarrolló, en el marco del Ciclo de Teleconferencias 2021 del Hospital Nacional en Red “Lic. Laura Bonaparte”, la charla llevada a cabo por el licenciado en psicología Hernán Altobelli titulada "Por una clínica de los intersticios. Diagnósticos impunes en el abordaje clínico de las infancias y adolescencias".


El miércoles 9 de junio se desarrolló, en el marco del Ciclo de Teleconferencias 2021 del Hospital Nacional en Red “Lic. Laura Bonaparte”, la charla llevada a cabo por el licenciado en psicología Hernán Altobelli titulada "Por una clínica de los intersticios. Diagnósticos impunes en el abordaje clínico de las infancias y adolescencias".

“Mi trabajo más que conceptual es en el hacer clínico, ya que mi primer eje es la vida. La vida como la idea de pensar la existencia como una existencia experiencial” destacó el expositor al inicio de su conversación. De esta manera, Altobelli se propuso hacer un relato de una experiencia, y desde allí se interrogó sobre el valor atribuido a los relatos porque allí es donde se vive: “el vivir es ese experiencial intermedio, fugaz, inmanente, evanescente y a la vez perdura, deja cosas”, expresó.

De este modo, abordó la temática de pensar en los protocolos estandarizados, y afirmó: “las recetas son las experiencias del otro que se ha vuelto capaz de contar, de narrar algo”. “¿Qué es lo que se pone en juego cuando los psicólogos intervenimos? Me parece que el diagnóstico entonces, además de banalizado tiene algo de impune, ¿es posible pensar el vivir en el protocolo?”, manifestó.

El expositor propuso así intentar desarmar la relación jerárquica entre la teoría y la práctica, entre el analista y el paciente. Siendo así que no se puede proponer reemplazar o sustituir un lugar de poder por otro, sino desarmar eso, para ver si se puede soportar la multiplicidad y todo lo que en ello se despliega. Y aseguró que “es de esta manera que hay que pasar de las formas debidas a las formas de vida”.

Lo que todo esto lleva a pensar es la dimensión del encuentro, afirma Altobelli: “hay que pensar otra dimensión para la construcción de dispositivos o la transmisión de diagnósticos, esto no implicaría construir nuevos protocolos normativos, sino dejar surgir un tipo de sensibilidad que capte fuerzas para construir territorios vitales, en la que cada cuerpo sea capaz de expandirse”.

Para concluir, el licenciado planteó un desafío, que es pensar cómo pensamos, no lo que pensamos. “Esto habilita otro modo posible de hacer. En la clínica lo que promovemos es la experiencia: de reciprocidad, de mutualidad, de contención de las experiencias”. De este modo ofreció trabajar para crear disponibilidad, confianza y continuidad, ya que estas categorías son esenciales por sus cualidades necesarias para el vivir.