Teleconferencia de Emilio Ruchansky

El miércoles 12 de mayo se llevó a cabo, en el marco del Ciclo de Teleconferencias del Hospital Nacional en Red “Lic. Laura Bonaparte”, la charla titulada: “La regulación del cannabis como una medida de reducción de riesgos y daños”, a cargo de Emilio Ruchansky.


El miércoles 12 de mayo se llevó a cabo, en el marco del Ciclo de Teleconferencias del Hospital Nacional en Red “Lic. Laura Bonaparte”, la charla titulada: “La regulación del cannabis como una medida de reducción de riesgos y daños”, a cargo de Emilio Ruchansky.

Al inicio del encuentro, la Lic. Edith Benedetti, Interventora General de la institución, remarcó la importancia de abrir un espacio que apunta a poner en discusión el tema de la regulación del cannabis y de la enriquecedora mirada de un expositor como Ruchansky.

El conferencista abrió su aporte enunciando algunos aspectos de la reducción de riesgos y daños: los cambios que benefician la salud son posibles aún sin abstinencia. Se puede trabajar con una persona que no quiere o no puede dejar de consumir una sustancia, tratando de mejorar la salud o los efectos no deseados del consumo; se tiene que comenzar con lo que sea más útil para el o la usuarix en ese momento en particular: y por último, que los servicios se tienen que adaptar al usuarix, y no el usuarix a los servicios. En esta línea, agregó: “creo que esto Edith lo tiene muy en claro porque ya lo viene llevando a cabo desde su primera gestión y es que, hay que sacar los hospitales a la calle, hay que adaptar los servicios para pensar en las necesidades del paciente que tiene problemas con el consumo problemático”.

Luego, el expositor diferenció entre la legalización y la regulación, identificando tanto el riesgo que conlleva la prohibición así como también, el de la legalización abierta, sin controles. “Cuando uno habla de drogas también hay que ver qué pasa con las sustancias legales, como lo son el tabaco y el alcohol”.

“Esta no es una charla para defender al cannabis, sino ponerlo en su lugar”, afirmó Emilio Ruchansky a fin de presentar el caso de Holanda y citar a la ministra de Salud de ese país: “la marihuana no es la puerta de entrada a las drogas duras, las puertas eran los vendedores callejeros”. Y expuso que Holanda tomó el problema legal para hacer controlable el consumo de drogas de riesgo, tratándolo como un problema sanitario y social.

Asimismo, apuntó a un cambio de paradigma que también implica a la mentalidad del personal, en pos de respetar la autonomía de las personas, y ver qué quiere y hasta dónde puede llegar cada quien. “Si encierro al paciente en una comunidad terapéutica en contra de su voluntad y no hay ningún riesgo inminente hacia esa persona o terceros, el Estado no tiene autoridad para ayudar a estas personas, porque las criminaliza”.

Siguiendo con la presentación, el disertante presentó el estudio de una médica uruguaya, Raquel Peyraube, que empezó a usar el cannabis como droga de salida de consumos más complicados. Así, afirmó que la marihuana tiene una capacidad ansiolítica, antiangustiosa y relajante, y que “puede usarse en una fase de transición para pasar de una droga que tiene una cortísima vida media, como la cocaína, a una droga de larga vida media, como el cannabis, ya que la capacidad de generar dependencia está vinculada a la vida media de la sustancia”.

Para finalizar, Ruchanscky alentó a la institución a continuar por este camino. “Creo que el Hospital Laura Bonaparte, hoy nuevamente con la gestión de Edith, es un lugar en donde se pueden plantear estas nuevas estrategias”, aseguró.