Teleconferencia a cargo de Alba Rueda

Bajo el título “Abordajes sobre la violencia institucional hacia LGTBI+ en los ámbitos de salud desde una perspectiva integral” el miércoles 23 de junio se llevó adelante la octava teleconferencia del ciclo, en el marco de la propuesta formativa del Hospital Nacional en Red “Lic. Laura Bonaparte”.


Bajo el título “Abordajes sobre la violencia institucional hacia LGTBI+ en los ámbitos de salud desde una perspectiva integral” el miércoles 23 de junio se llevó adelante la octava teleconferencia del ciclo, en el marco de la propuesta formativa del Hospital Nacional en Red “Lic. Laura Bonaparte”.

El ciclo tiene como fin dar espacio a temas relevantes de la salud pública general y la salud mental en forma particular, como instancias de reflexión y discusión con la participación de profesionales y referentes destacades.

“Hoy es un día muy significativo para nosotres porque hace ocho años nos abandonó Laura Bonaparte. En la gestión anterior, y a raíz de su partida, decidimos definir a este hospital con su nombre. Por su trayectoria como psicóloga, como militante de derechos humanos, como militante feminista. Elegimos a Laura Bonaparte porque iba a signar nuestras prácticas”, puntualizó la licenciada Edith Bendetti, Interventora General de la institución, en la apertura de la actividad.

“Agradecemos profundamente a quienes nos acompañaron en la etapa 2013-2015, entre ellas, Alba Rueda y Diana Sacayan. Diana, que trabajó incansablemente por la Ley de Cupo Trans; en esta vuelta al Hospital decidimos nombrar uno de nuestros auditorios con su nombre”, concluyó la interventora.

Por su parte, la subsecretaria de Políticas de Diversidad de la Nación Alba Rueda contextualizó el largo camino que viene haciendo el colectivo travesti–trans en pos del reconocimiento de sus derechos. “La Ley de Identidad de Género es de vanguardia tanto en el mundo como en Argentina. Recupera la lucha histórica en nuestro país a partir del eje de la diversidad”.

En este punto, Rueda manifestó la importancia del conocimiento y el cumplimiento de los artículos 11 - sobre el derecho de todas las personas a fin de garantizar el goce de su salud integral – y el artículo 12 de trato digno, como pilares fundamentales de acceso y respeto de la salud del colectivo. “El marco legal de la identidad de género, sus prácticas y lo que involucra al sistema de salud, presenta distintas posiciones y desarrollos. El desafío es su cumplimiento garantizando una plataforma de derechos”, expresó.

Asimismo, Rueda abordó las luchas que tanto las organizaciones LGTBI+ travestis – trans llevaron adelante como sujetos políticos enfrentando paradigmas de expulsión, situaciones de violencia y patologización. “Hoy el enorme desafío que tenemos es que las instituciones deben despatriarcalizarse, es decir, reconocer las texturas de nuestras ciudadanías y a aquelles que hemos sido desplazades del acceso a ellas”.

“Apuntamos a que las instituciones sean dinámicas, es decir, deben tener enfoques dispuestos y deben actualizarse respecto del marco normativo vigente. Cuando esto no sucede pueden pasar dos situaciones: que sean resistentes a adecuarse o asumir un compromiso de reconocimiento de la textura social que nos atraviesa y actuar en consecuencia”, manifestó Rueda.

Por tal motivo, Rueda focalizó que el acceso integral a la salud tiene que ver con una integralidad de derechos que atraviesan las condiciones de vida de las personas travestis y trans: “Hablar del acceso a la salud de las personas trans es romper con las lógicas universales, conocer las texturas de nuestras poblaciones. En este sentido es una apuesta desde la perspectiva de género y diversidad, que significa entre otras cuestiones poder contar el libre desarrollo de las personas”.

“Hablar del acceso a la salud integral no es un compromiso ontológico, metafísico, para poder pensar en una identidad acabada, sino más bien poder abrir todos estos horizontes en un espacio de escucha, dinámico y que permita poder tomar decisiones con la información correcta”, puntualizó la subsecretaria.

En conclusión, la integralidad de derechos es la premisa principal para poder hablar del acceso a la salud. Desde el Hospital reforzamos el compromiso diario de llevar adelante acciones sanitarias para garantizar el cumplimiento de los derechos humanos desde una perspectiva de género.