Sumate al Ejército

Sumarse al Ejército supone mucho más que elegir un trabajo. Es una decisión que implica comprometerse con un servicio irrenunciable a la Patria, y una opción de futuro que ofrece múltiples posibilidades.


La determinación de pertenecer al Ejército conlleva una responsabilidad de servicio única y singular, así como una exigente preparación −conocimientos específicos, destrezas particulares y adiestramiento físico permanente− que coloca a jóvenes de todos los rincones del país en igualdad de oportunidades. Ya sea que decidan formar parte de la Fuerza como oficiales, suboficiales o soldados, los mejores resultados dependen exclusivamente de la búsqueda constante de superación personal.

Si bien las diversas opciones de incorporación que ofrece el Ejército Argentino suponen una formación, funciones y roles diferentes, todos los planes de carrera se integran y constituyen engranajes indispensables que la Organización necesita para cumplir con la responsabilidad suprema de defender la nación: una tarea que solo puede realizarse en conjunto.

Cuando alguien elige sumarse al Ejército, no solo acepta los estándares de exigencia propios de la Fuerza, sino que, a la vez, opta por un estilo de vida lleno de desafíos y oportunidades. A través de una sana disciplina y una preparación física y psicológica adecuada, es posible acceder a las más variadas capacitaciones y especialidades, y desarrollar una muy amplia gama de actividades.

Ya sea preparándonos para el combate en entrenamientos dentro del país o en ejercicios con países vecinos; ayudando a nuestros conciudadanos; conformando dotaciones en la Antártida, o participando en misiones de paz en el mundo, quienes integramos el Ejército nos adiestramos fuerte, e incrementamos día a día nuestra formación específica para estar siempre a la altura de las exigencias que nuestra misión principal nos impone.