Sueños en patines desde el garage

Giselle Soler, medallista paranamericana en Lima 2019, se entrena en su casa y considera que la pandemia es una prueba para fortalecer la cabeza.


La imagen de Giselle Soler con la medalla plateada en patín artístico en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 todavía trae recuerdos. Su bronca por quedar segunda detrás de la brasileña Bruna Wruts mostraba su pasión por el deporte y sus ganas de superación permanente. Cuatro años antes en Toronto había ganado la dorada… Y ella siempre va por más.

“Esta cuarentena nos pone a prueba y nos va a fortalecer a muchos deportistas. Nos vamos reinventando y adaptando nuestras casas en centros de entrenamiento. Yo entreno en el garage. Todos los días y en doble turno, porque además de la parte de patinaje tengo la preparación física, ballet, coreografías y levantamiento de pesas. Y voy a seguir dejando todo para cumplir mis sueños”, comenta Giselle.

Aquella medalla plateada finalmente pudo ser disfrutada y ahora se prepara pensando en las próximas competencias: “Aquella medalla en Lima hoy es una inyección de energía para seguir nutriéndome y avanzando. Sé que fue un muy buen resultado y hoy todas las coreografías están siendo una mejora del análisis de aquellos Juegos, que resultaron mi última competencia hasta ahora”.

La patinadora porteña también analiza: “Sé que es difícil proyectar porque las competencias internacionales pasaron al año siguiente y estamos sujetos a un calendario nacional que probablemente nos permita competir en noviembre. Pero los grandes objetivos siguen siendo la Copa Panamericana que parece que se realizará en enero, el Mundial de Paraguay del año próximo y los Word Skate Games, en Argentina, que ahora serán en 2022”.

Para finalizar: “En el interior algunos están entrenando en pista, pero en Buenos Aires todavía está complicada la vuelta. Mientras tanto en el garage de casa yo no paro de entrenar. Ese es mi espacio, es un poco difícil, pero me adapto”.