Ser ético, también al hacer ciencia

Hay algunos casos en los que no está bien definido si el proceder científico va por las vías correctas o no: para eso existe un Comité que analiza los problemas éticos en todos los campos de investigación.


La palabra ética viene del griego ‘ethos’ y significa ‘costumbre’, su objeto de estudio son la moral y las acciones del hombre. Generalmente se la relaciona con una doctrina que valora y define lo que “está bien” y lo que “está mal”, y desde ese punto de vista, cómo se debe actuar. La ciencia no escapa a esto: es posible argumentar por ciertos principios que hacen a una práctica científica y tecnológica socialmente responsable. De esto se ocupa el Comité Nacional de Ética en la Ciencia y la Tecnología (CECTE), que funciona en el ámbito del Ministerio de Ciencia de la Nación.  

El CECTE se dedica a la ética en la investigación científica en temas vinculados con controversias normativas, conflictos de valores, en la práctica de la investigación científica y tecnológica en todas sus ramas, los efectos y consecuencias de la ciencia y las nuevas tecnologías y la toma de decisiones en general para el sector. Se caracteriza por ser el único comité de este tipo en Latinoamérica, ya que su mayoría se dedica a la bioética: "Este comité es un comité de ética pero en la investigación de la ciencia y la tecnología, lo que lo distingue de los comités de bioética. Ésta a veces es la tarea más difícil que nos toca: ver si nos corresponden a nosotros estos temas o no”, expresó Aída Kemelmajer, abogada, ex jueza de la Corte Suprema de Justicia de Mendoza e integrante del Comité.  

La investigación científica y tecnológica está incorporada al entramado económico, político y cultural que define la identidad de un país. En este sentido, para el Comité, el desarrollo de la capacidad investigativa de una nación está y debe estar necesariamente asociado con el acceso de todos sus habitantes a la educación, a la salud y a una vida digna, y, al mismo tiempo, tiene su fundamento en la consolidación de la confianza social en la ciencia. “Al CECTE siempre le ha preocupado el impacto que tiene la ciencia en la sociedad, y la credibilidad”, afirmó Kemelmajer.

Stella González-Cappa integra el Comité desde su creación. Es médica y a lo largo de su vida se ha dedicado a la investigación y hace ya muchos años que se vincula tanto con la bioética como con la ética. Para ella, el ser o no ético en el trabajo te convierte –o no- en un buen científico: “El científico si no dice la verdad no es científico y si no la busca tampoco”. Para definir lo correcto en la práctica científica, afirmó Stella, el CECTE se basa principalmente “en las experiencias que hay en la ciencia, que es lo que vos podés afirmar como procedimiento científico”.

“Un científico tiene que buscar la verdad”, aseveró Stella en referencia al quehacer ético de los investigadores. “Si busca la verdad tiene que hacerlo, además, por el mejor camino. El más corto y que produce menos daño, especialmente si no produce daño. Si viola cualquier cosa y no intenta llegar a la verdad, eso ya lo aleja de ser por lo menos un buen científico”.

Explicó, además, que en algunos casos en que hay incerteza científica sobre los efectos de determinada investigación pero los riesgos potenciales serían muy elevados, se recurre al llamado principio de precaución. La utilización de este principio lleva a recomendaciones para quienes toman decisiones, pero “el gran problema de la ética en la ciencia pasa siempre en hasta dónde tenemos que llegar”, añadió Aída, en particular cuando se recomiendan limitaciones a ciertas actividades científicas.

Actualmente, el Comité está compuesto por ocho integrantes que provienen de diversas áreas de conocimiento: Derecho, Medicina, Física, Química, Ciencias Biológicas y Geología. Comenzó a funcionar en el 2001 en el ámbito de la ex Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, coordinado por Otilia Vainstok, la reconocida socióloga fallecida en 2017. A lo largo de su trayectoria ha trabajado con temas tales como acceso al conocimiento de dominio público; investigación con animales de laboratorio; ética en la investigación humana y derecho, códigos de conducta de científicos e instituciones, clonación humana, reproducción asistida y datos genéticos, entre tantos otros.

“En general trabajamos con temas de alta dificultad y de difícil tratamiento porque involucran a la ética y a la ciencia”, comentó Aída. Para el Comité es de suma importancia la interdisciplina, y eso se refleja en la orientación de sus integrantes. En este sentido, Stella comentó que “todo lo que he aprendido en este comité es precisamente por ser interdisciplinario”; mientras que Aída remarcó que “el trabajo interdisciplinario te obliga a encontrar un lenguaje común para que el otro te entienda”.

“Ética en la ciencia y la tecnología. Homenaje a la Dra. Otilia Vainstok”
Con el objetivo de homenajear a Otilia Vainstok, fundadora y coordinadora del Comité entre 2001 y 2017, mañana a las 11 horas se realizará un encuentro que además, buscará reflexionar sobre el papel de la ética en el desarrollo actual de la actividad científica y en la cooperación internacional.

Contará con importantes especialistas relacionados con la ética científica como la antropóloga social Hebe Vessuri, quien disertará sobre “Conocimiento, política y ética en la investigación científica actual”; el filósofo Matthias Kaiser, que a través de videoconferencia hablará sobre “Ética, integridad y la crisis actual de la ciencia”; el físico Ennio Candotti que hará una presentación sobre “Habeas data y el dominio público de la información científica”; y el escritor Noé Jitrik, ex-integrante del CECTE, quien realizará una evocación personal de Vainstok.

El evento se realizará en el auditorio de la Fundación Leloir, ubicado en Patricias Argentinas 435, CABA. El ingreso es libre y gratuito de acuerdo a la capacidad de la sala. Para más información ingresar aquí.

Por acreditaciones de prensa escribir a prensa@mincyt.gob.ar.

 

Integran al Comité Nacional de Ética en la Ciencia y la Tecnología:

*Stella GONZÁLEZ-CAPPA
Doctora en Medicina, Profesora Emérita Facultad de Medicina UBA, Investigadora Superior del CONICET.
*Karen HALLBERG
Doctora en Física, Profesora Adjunta de Física Instituto Balseiro, Investigadora Principal del CONICET en el Centro Atómico Bariloche.
*Aída KEMELMAJER de CARLUCCI
Doctora en Derecho, Profesora Universidad Nacional de Cuyo, Ex-Ministra de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.
*Eleonora LAMM
Doctora en Derecho, Subdirectora de Derechos Humanos de la Dirección de Derechos Humanos y Acceso a la Justicia de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.
*Ernesto MAQUEDA
Doctor en Física, Investigador Consulto de la Comisión Nacional de Energía Atómica, Ex-Investigador del CONICET.
*Armando PARODI
Doctor en Química, Investigador Superior del CONICET, Presidente de la Fundación Instituto Leloir.
*Rubén Darío QUINTANA
Licenciado y Doctor en Ciencias Biológicas, Investigador Principal CONICET.
*Víctor RAMOS
Investigador Superior del CONICET, Doctor en Geología UBA, Profesor Titular Plenario UBA.

Epígrafe foto: Algunos de los integrantes del CECTE reunidos: Eleonora Lamm, Rubén Quintana, Stella González-Cappa, Ernesto Maqueda, Aída Kemelmajer y Alfredo Stolarz (secretario del Comité) (de izq. a der).