Rubinstein puso en funcionamiento las nuevas instalaciones del Instituto Nacional de Medicina Tropical

El organismo coordina y desarrolla estrategias de prevención de enfermedades como dengue, fiebre amarilla, malaria, zika, leishmaniasis y Chagas. Además estudia el ambiente de las especies que las transmiten al humano.


El secretario de Gobierno de Salud, Adolfo Rubinstein, inauguró hoy en Puerto Iguazú las nuevas obras del Instituto Nacional de Medicina Tropical (INMET) que cuenta con una superficie total de 9.214 metros cuadrados cubiertos y una inversión acumulada de alrededor de 400 millones de pesos. Allí, los investigadores llevan adelante estudios sobre los determinantes de la salud y los agentes que producen las condiciones para la transmisión de enfermedades de la región tropical y subtropical del país.

La obra cuenta con cuatro edificios –dos de los cuales fueron inaugurados hoy– con espacios para laboratorios de alta complejidad, cría de animales (insectario, aracnario, moluscario, ofidiario), biología molecular, esterilización y cepario. Además, tiene seis viviendas para residencias de investigadores nacionales e internacionales.

“En una reunión de ministros de MERCOSUR tuve la oportunidad de conocer el INMET que en ese momento tenía un 80 por ciento de avance y ahí tomamos la decisión de terminarlo porque realmente es un orgullo”, dijo Rubinstein durante el acto de inauguración de los módulos A y B, y agregó “además es estratégico que haya un instituto de medicina tropical en la Triple Frontera que vigile la emergencia de enfermedades tropicales, particularmente las transmitidas por vectores como los mosquitos, y que hoy pueda albergar investigadores, técnicos y profesionales de jerarquía”.

De la inauguración participaron también el ministro de Salud Pública de Misiones, Walter Villalba, la subsecretaria de Prevención y Control de Enfermedades Comunicables e Inmunoprevenibles de la secretaría de Gobierno de Salud, Miriam Burgos y el director del INMET, Daniel Salomón. También fueron parte la directora de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos G. Malbrán” (ANLIS), Claudia Perandones, el senador Humberto Schiavoni y el candidato a diputado por Juntos por el Cambio, Alfredo Schiavoni.

Rubinstein destacó que “el espacio es enormemente digno para poder trabajar y aumentar la productividad científica, y servirá para el país y para toda la región de Latinoamérica”.

En ese sentido, consideró que “los mosquitos no tienen fronteras políticas y lo que suceda en Paraguay y Brasil repercute inmediatamente en Argentina y en la región. A través del trabajo del INMET se podrán estudiar nuevos diagnósticos, tratamientos y mejorar la detección precoz de estas enfermedades como así también hacer monitoreos y prevenir futuras epidemias desde una institución científica”.

La ubicación del INMET en la localidad misionera de Puerto Iguazú es estratégica para el análisis de los ambientes que habitan las especies que transmiten enfermedades como dengue, fiebre amarilla, malaria, zika, leishmaniasis y Chagas y para trabajar en red con organismos de las provincias, países limítrofes y regionales y entidades académicas.

La obra tiene como destinataria a la totalidad de la población del país ya que las enfermedades tropicales y subtropicales constituyen una problemática que debe ser atendida por el Estado Nacional como una política pública. Es por ello que el funcionamiento del INMET en su sede llevará al fortalecimiento de la salud a través de la producción y difusión de nuevos conocimientos para la prevención y control de enfermedades y la capacitación de investigadores para constituir una red de profesionales que permita mejorar el abordaje de las enfermedades tropicales y subtropicales.

El proyecto es una obra del Estado nacional ejecutada por las provincia de Misiones. Asimismo, como parte de las actividades con el gobierno provincial, se llevaron adelante mejoras en los caminos de acceso y la instalación de los servicios necesarios para el funcionamiento.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 500 millones de personas están en riesgo en la región de las Américas a causa de enfermedades transmitidas por vectores.

Inmet