Reflexiones sobre Políticas Científicas

Autoridades máximas del MINCyT, CONICET y Agencia I+D+i participaron de un simposio de ciencia, donde repasaron hitos y el presente de la gestión.


Se llevó a cabo la “Reunión conjunta de la Sociedad Argentina de Investigación en Bioquímica y Biología Molecular (SAIB) y la Asociación Civil de Microbiología General (SAMIGE) 2020”, de manera virtual, con la participación del ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Roberto Salvarezza; el titular de la Agencia I+D+i, Fernando Peirano, y la presidenta del CONICET, Ana Franchi. Las autoridades participaron de una mesa redonda sobre políticas científicas en Argentina y fue el marco para exponer sobre experiencias durante la gestión.

Salvarezza expuso sobre lineamientos generales de la política científica y las metas del MINCyT. “Cuando recuperamos este proyecto el 10 de diciembre de 2019 lo hicimos con el convencimiento de que la ciencia y la tecnología volvieran a considerarse como un insumo para transformar la sociedad y tener un desarrollo económico y social en nuestro país”, y señaló que, entre el período 2015-2019, Argentina dejó de invertir en términos reales, retrocediendo no solo en inversión sino en recursos humanos como así también lo simbólico que representó la desaparición del Ministerio. “Dos aspectos se contemplaron al momento de recuperar la ciencia como una política de Estado: una ciencia y un ministerio hacia la sociedad que dé respuestas a demandas y una mirada hacia la propia comunidad”.

El ministro reflexionó: “Cuando no se trabajan problemas a partir de la ciencia y la tecnología es fácil desmantelar el sistema y que la ciencia sea un gasto. En los países centrales utilizan la ciencia como elemento fundamental; en países periféricos, con otros modelos, se cuestiona el rol de la ciencia y se retrocede. Tenemos que fomentar el sistema de inversión privada en ciencia y tecnología y fortalecer el sistema de ciencia estatal”. Respecto a la pandemia, afirmó que “la comunidad científica argentina respondió de manera notable. Hoy Argentina produce sus propios insumos; pasamos de prototipos al mercado. Esto dejó la experiencia de asociarse con el sector productivo”.

A su turno, Peirano, repasó la situación del organismo al asumir y los objetivos propuestos: “Recuperamos el rol de la Agencia como puente entre lo que aportan los laboratorios y la resolución de problemas sociales y económicos de nuestro país. Aportamos un orden más claro a las tareas de promoción a través de un cronograma, recursos en materia de comercio exterior y la digitalización de los procesos. Apostamos a brindar un financiamiento basal y focalizado para definir un problema y aportar una solución”, y subrayó el refuerzo de un 25% en Programas de Consejerías Tecnológicas (PCT) y el impulso a convocatorias de equipamientos. Además, destacó la tarea llevada adelante ante la pandemia “lo hicimos con un sistema científico y tecnológico de pie, en forma coordinada y con innovación institucional. La creación de la Unidad Coronavirus fue un hito para que los esfuerzos de cada organismo, bajo la dirección del Ministro, tenga un resultado concreto y eficaz”.

Por su parte, Franchi analizó la situación que encontró desde el inicio de su gestión en el CONICET marcada por la reducción de cantidad de investigadores, becarios, personal administrativo, y pérdida de presupuesto, entre otros, impactando en el funcionamiento del organismo. La presidenta enumeró los logros y respuestas de parte del sistema científico tecnológico en el marco de la Unidad Coronavirus como los kits de diagnóstico, las terapias, los elementos de protección y el impacto en el ambiente. “La pandemia reforzó la necesidad del desarrollo científico tecnológico para dar respuestas y colaborar a un progreso autónomo e inclusivo del país”, cerró.