Operativo Salar de Atacama


Desarticulamos una organización criminal transnacional que operaba principalmente en la Argentina y en Chile. Conjuntamente con la Brigada Antinarcóticos Aeropuerto, dependiente de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), montamos el Operativo Salar de Atacama tras detectar una encomienda en la Terminal de Cargas Argentinas (TCA) del aeropuerto de Ezeiza con 1.592 gramos de éxtasis (MDMA) en polvo, cuyo destino era la capital del país trasandino.

Producto del Protocolo de Cooperación Bilateral que hemos firmado junto al mencionado organismo de seguridad en abril de 2018, coordinamos las operaciones pertinentes para la realización de una entrega controlada con el reemplazo del total de la sustancia, comenzando así la investigación conjunta entre ambas fuerzas. Como resultado de la misma en la República de Chile, la PDI detuvo a las personas que se presentaron a retirar la encomienda y logró desarticular la organización que operaba en ese país conformada por ciudadanos colombianos y chilenos. Se presume que la misma estaría vinculada también a la comercialización de otras sustancias estupefacientes (cocaína y marihuana) y a delitos conexos como la falsificación de sellos migratorios, la tenencia y comercialización de armas, lo cual es materia de investigación.

En la República Argentina, la investigación que realizamos determinó la existencia de una banda narcocriminal transnacional estructurada en forma piramidal y con distintos grados de responsabilidad, que era liderada por un hombre de nacionalidad colombiana e integrada por coterráneos suyos y argentinos. La misma se dedicaba a la importación y exportación de drogas sintéticas psicoactivas (también llamadas “de diseño”), en forma disimulada mediante envíos postales a distintas provincias, en especial a San Luis y Córdoba. Los acusados además preparaban el éxtasis cristalizado empleando moldes del personaje de ficción “Darth Vader” y del sello “Red Bull” para darle forma de pastillas (conocidas como MDMA), y poder venderlas luego en lugares bailables, en fiestas electrónicas y a varios tipos de consumidores.

La causa derivó en cinco allanamientos, de los cuales tres realizamos en distintas localidades cordobesas y dos en San Luis. En ese marco, detuvimos a siete personas: tres ciudadanos colombianos y cuatro argentinos. Además secuestramos 696 gramos de éxtasis (MDMA en polvo, granulada e impregnada); 100 dosis de LSD; seis unidades de anfetaminas; 17 pastillas de éxtasis; siete envoltorios con cocaína; 33 gramos de marihuana y 29 semillas de cannabis sativa. También confiscamos 60.408,25 pesos, 14 dólares, elementos electrónicos y documentación de interés.

La pesquisa continuó con la interdicción de otra encomienda en la TCA de Ezeiza, en cuyo interior hallamos un grill eléctrico que ocultaba entre sus partes 2.944 pastillas de éxtasis, de formas y colores iguales a las creadas por la organización delictiva. A los pocos días detectamos un nuevo envío postal con sustancia orgánica. Al requisarlo constataron que contenía elementos de camping como una carpa, sogas, estacas, tanza, señuelos de pesca y un anafe que escondía dos envoltorios. En uno encontramos 706 gramos de éxtasis en polvo mientras que en el otro había 196 pastillas de la misma sustancia, idénticas a las descritas anteriormente.

El último procedimiento se realizó en una empresa de correo y transporte de San Luis, donde secuestramos una encomienda con 24.700 pesos camuflados en el interior de elementos de grifería, y valiosa documentación para la causa.

Las incautaciones y los detenidos en calidad de incomunicados en la Argentina quedaron a disposición del Juzgado Penal Económico N°1, a cargo de Ezequiel Berón de Astrada, Secretaría N° 2 de Valeria Rosito, quienes ordenaron las medidas coercitivas y emitieron las órdenes procesales durante todo el proceso investigativo.

Intervino también la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) a cargo de Diego Iglesias, y en razón de los convenios existentes entre ambos Ministerios Públicos (Argentina y Chile) y los tratados internacionales en materia de criminalidad organizada, con participación de la Unidad Especializada en Tráfico Ilícito de Sustancias Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas de la Fiscalía Nacional que dirige Luis Toledo Ríos, se formalizó la investigación en ambos países.

33.103 dosis de éxtasis menos

Resulta superlativo el trabajo conjunto que estamos realizando entre las distintas fuerzas de seguridad, aplicando técnicas especiales de prevención, investigación y conjuración para la lucha contra el crimen organizado trasnacional.

Como corolario de esta intervención conjunta con la PDI, detuvimos en total a 10 personas en ambos países (cinco ciudadanos colombianos, cuatro argentinos y un chileno); secuestramos 92.408 pesos y 14 dólares. Asimismo incautamos en los distintos procedimientos 100 dosis de LSD, 33 gramos de marihuana y 29 semillas de cannabis sativa; 2.994 gramos de éxtasis MDMA en polvo y 3.163 pastillas de esta última sustancia.

Con relación al MDMA en polvo, según los valores establecidos, 1.000 gramos equivalen a 10.000 dosis, por lo que con aquella cantidad decomisada se podrían fabricar 29.940 pastillas, las cuales sumadas a las secuestradas arrojaría un total de 33.103 pastillas. Si cada una se comercializa aproximadamente a 700 pesos, se alcanzaría un valor de 23.172.100 pesos o 424.195 dólares. De haber llegado esta droga a Chile, donde una dosis cuesta 15.000 pesos chilenos, el valor total ascendería a 496.200.000 pesos chilenos o 696.714 dólares aproximadamente.

Las organizaciones narcocriminales estimaron mercados potenciales en Argentina, Chile y otros países sudamericanos para comercializar drogas de diseño. En este sentido se valieron de los envíos postales, ya que implican poco riesgo y una inversión inicial baja. La mutación del tipo de sustancia y las formas de envíos del estupefaciente, se reflejan en el crecimiento de la interdicción por parte de esta Fuerza y la PDI de las encomiendas tanto en Argentina como en Chile.