Nuestro equipo

El Ejército Argentino cumple con innumerables y diversas actividades, para lo cual el recurso humano es su pilar fundamental, sin embargo el personal necesita de un componente de importancia: su equipamiento.


Con mayor o menor visibilidad, pero siempre con indiscutible relevancia, el equipamiento constituye un factor determinante en las posibilidades de acción de la Fuerza y en la realización de las tareas que le son esenciales para el cumplimiento de su misión prioritaria de defensa. En la concreción efectiva de tales tareas, desempeñan un rol protagónico las unidades tácticas, organizadas y equipadas de acuerdo con el arma o la especialidad a que pertenecen.

Siendo el Ejército Argentino una fuerza terrestre, su equipamiento está mayoritariamente compuesto por armamento y vehículos −a rueda y a oruga− diseñados para el empleo en tierra. No obstante, y a fin de cubrir la porción de espacio aéreo involucrada en las operaciones terrestres, así como sectores de ríos, lagos y lagunas, dispone también de aeronaves y embarcaciones, entre las que se cuentan helicópteros, aviones tripulados y no tripulados, botes y vehículos anfibios.

Así equipadas, las distintas unidades de la Fuerza se encuentran en capacidad de operar en forma autónoma en los diversos ambientes geográficos de nuestro suelo, garantizando el despliegue territorial característico del Ejército, sosteniendo su versatilidad propia y distintiva, y contribuyendo con su trabajo específico a la acción conjunta.

En línea con la constante evolución tecnológica, e impulsado por la ley del FONDEF, el Ejército busca actualmente modernizar sus TAM (Tanque Argentino Mediano), y proyecta la adquisición de vehículos blindados a rueda y helicópteros utilitarios. Moderniza asimismo sus fusiles y camiones Unimog, e incorpora vehículos pesados −como camiones y máquinas viales− paracaídas, radares, artillería autopropulsada, radios, armamento liviano y pesado, y otros efectos.

Tras la realidad del equipamiento en el Ejército Argentino subyace una red de tareas que involucra directamente el compromiso y el profesionalismo de su personal. Ya sea trabajando en la recuperación o modernización de equipos, o capacitándose en el empleo de nuevas tecnologías, los hombres y mujeres de la Fuerza contribuyen a que cada una de sus unidades continúen siendo organizaciones letales pero versátiles, alistadas y aptas para la defensa de la Patria.