“Nuestro desafío es gestionar para transformar”

Así lo afirmó el ministro Juan Cabandié durante una charla en el campus virtual de la Universidad Nacional de Lanús.


El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié, participó esta tarde de una conferencia virtual en el marco del mes aniversario de la Universidad Nacional de Lanús, que se emitió a través del canal de Youtube de esa casa de estudios. En la charla, repasó los principales temas de su gestión al frente de la cartera y se refirió a los grandes retos de la Argentina en materia ambiental.

En diálogo con la rectora de la universidad, Ana Jaramillo, Cabandié aseguró: “Nuestro desafío es gestionar para transformar y que la agenda ambiental esté en la mesa donde se discuten las políticas públicas centrales del país”.

Sobre los temas ambientales, señaló: “Asistimos a una problemática que no es nueva e implica distintos desafíos”, a la vez que reconoció que “hasta hace poco tiempo, los temas ambientales no estaban en la agenda”. Entre los antecedentes, recordó la Carta de los Pueblos de Juan Domingo Perón, de 1972 en la que “anticipaba muchas cuestiones ambientales y de la vida de las personas”. Luego explicó que la concepción en torno a los recursos naturales se sostuvo a lo largo de 200 años “como ilimitados”, en tanto la percepción de que no lo eran se desarrolla “desde hace más de una década”.

“Hoy nos encontramos ante una situación compleja donde el cambio climático empieza a mostrar su cara”, afirmó Cabandié. “Si no modificamos prácticas, si no repensamos prácticas productivas y hábitos arraigados en la sociedad, seguramente vamos a padecer esos eventos climáticos”, explicó.

El ministro también reconoció el valor de la encíclica papal Laudato si´, la que marcó “un antes y un después”. También describió ese documento como un elemento muy importante aportado por la Iglesia Católica “para la vida de las personas, para la cotidianidad más allá del ámbito eclesial”, en tanto que “abarcaba a la humanidad, la naturaleza, la fauna, la flora”. “La encíclica permitió a muchos concientizarse”, puntualizó.

En torno al Acuerdo de París, Cabandié explicó que “fijó que las responsabilidades compartidas eran también diferenciadas”, en cuanto a que “los países desarrollados hace muchas décadas que degradan el ambiente y eso les ha permitido consolidarse económicamente”. En tal sentido, recordó que nuestro país está comprometido por este acuerdo “a bajar emisiones”, lo que significa “modificar métodos productivos”, aunque al mismo tiempo es necesario “pagar vencimientos de deuda”, lo que coloca a la Argentina en situación de reflexionar en torno a cómo hacerlo. Entonces, el ministro se refirió a la producción de soja, como una actividad que ha aportado divisas pero también trajo aparejadas dificultades vinculadas al uso de transgénicos y agroquímicos y sus consecuencias para la salud. “Si no modificamos esas prácticas, Europa va a dejar de tener comercio agropecuario con nosotros”, indicó.

Cabandié también se refirió al valor del agua y a la necesidad de cuidar el recurso y el entorno. “Soy ministro de ambiente y, si hay pasivos ambientales que no son tratados, mi obligación es decirlo”, aseguró a propósito de diversas situaciones que se presentan en las actividades mineras e hidrocarburíferas. “No hay que enojarse cuando hablamos de estos temas sino de ponerlos sobre la mesa y abonar a la idea de la transición justa o ecológica”, agregó luego, en tanto aseguró: “Como sociedad global, estamos obligados a modificar prácticas. No hay plan B, el calentamiento global es una realidad”.

Otro de los temas que trató el funcionario fue el valor de la formación universitaria de cara a los desafíos que plantean las problemáticas ambientales. “No ajustarse a parámetros ambientales va a implicar perjuicios comerciales y económicos”, explicó. “Ese es el desafío que tenemos por delante y va a requerir del sistema universitario porque la ciencia puede definir ciertas discusiones que se dan en la sociedad”, amplió.

Además, el ministro nacional habló de la situación de los basurales y de la importancia de la separación en origen. Si bien reconoció la falta, durante mucho tiempo, de una política nacional para solucionar la existencia de los basurales a cielo abierto, explicó: “El tratamiento integral de los residuos lo podemos enmarcar en la economía circular”. También agregó que “los residuos son recursos para miles de recicladores y recicladoras”, por lo que “en vez de enterrarlos, tienen que volver a la economía o ser fuente de ingresos”. Por eso, señaló Cabandié: “Separar la basura de mi casa, es un primer acto de solidaridad”. Por último, destacó lo importante que resulta “una posición robusta del Estado para hacer de la economía circular una realidad”.

En el final de la jornada, el funcionario respondió preguntas de la audiencia en cuyas respuestas abordó cuestiones como la responsabilidad de los funcionarios públicos por aportar soluciones, el cuidado de los bosques y la importancia de diversificar la matriz energética.