Nación lanzó junto a Buenos Aires, Jujuy y Mendoza un proyecto para operacionalizar el ordenamiento ambiental del territorio

La iniciativa, conocida como proyecto OAT, procura generar políticas, mecanismos de gobernanza y distintos instrumentos que permitan prevenir la degradación de tierras. Comenzará con nueve proyectos piloto en dichas jurisdicciones.


El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, que encabeza Juan Cabandié, presentó esta mañana el proyecto “Incorporación de la Conservación de la Biodiversidad y el Manejo Sostenible de las Tierras en la Planificación del Desarrollo: Operacionalizar el Ordenamiento Ambiental del Territorio (OAT) en la Argentina”, que se realizó de manera simultánea en las provincias de Buenos Aires, Jujuy y Mendoza.

Florencia Gómez, secretaria de Política Ambiental en Recursos Naturales de la cartera nacional de Ambiente, expresó durante la apertura del encuentro: “Pensamos que es una oportunidad para el trabajo conjunto, para generar una sinergia que termine en un círculo virtuoso en términos del ordenamiento ambiental del territorio”.

El ordenamiento ambiental del territorio es una herramienta estratégica para organizar el uso y ocupación territorial y refleja las prioridades y el valor que la sociedad le ha asignado a los distintos ambientes y a la producción, los ecosistemas y las necesidades de las comunidades en su totalidad. En tal sentido, Gómez afirmó: “Hoy podemos hablar del ordenamiento ambiental del territorio como una política pública”. “Es quizás la herramienta que conlleva la participación de la mayor cantidad de actores. A veces implica un esfuerzo en términos de alianzas, acuerdos y compromisos. Pero entendemos que son el tipo de acciones que contribuyen a crear un horizonte en el cual nos podemos pensar de manera comunitaria”, agregó.

Además, la funcionaria detalló: “Es clave el trabajo en el marco de los nueve sitios piloto propuestos en las tres provincias, en términos de que nos desafían a pensar la política pública de manera intersectorial, con la sociedad civil, teniendo en cuenta de que no hay soluciones enlatadas para los problemas que acontecen en el territorio”.

La iniciativa busca generar múltiples beneficios para la biodiversidad y prevenir la degradación de tierras mediante el desarrollo de un sistema de políticas, mecanismos de gobernanza e instrumentos técnicos, económicos y financieros. El objetivo es que el ordenamiento ambiental del territorio incorpore la evaluación ambiental y socioeconómica de los bienes y servicios ecosistémicos en la toma de decisiones de distintos sectores y niveles de gobierno.

Por su parte, el director nacional de Planificación y Ordenamiento Ambiental del Territorio del Ministerio de Ambiente nacional, Abelardo Llosa, explicó sobre el proyecto: “Se ha ordenado en tres escalas progresivas de avance. Primero, trabajando con las tres provincias y sus nueve sitios piloto, en sus ecorregiones-meta. Luego, tratando de que esas experiencias se puedan replicar en todas las provincias argentinas. Y, finalmente, se buscará lograr un marco federal para afianzar el ordenamiento territorial”. Y agregó que la iniciativa “tiene un horizonte temporal de seis años”.

Vale señalar que nuestro país presenta una gran extensión de ecosistemas naturales en territorios que se encuentran bajo actividades productivas que ponen en riesgo el aporte de los bienes y servicios que estos ecosistemas pueden aportar. Existen factores que provocan una veloz degradación de la tierra, en particular, en sectores con tierras secas en los que reside el 30 % de la población y donde se genera alrededor del 30 % del producto interno bruto agrícola y ganadero. A su vez, el 45 % del territorio nacional sufre cierto grado de degradación y deterioro de las propiedades biológicas, físicas y químicas del suelo, generando un impacto ambiental negativo que trasciende a la producción. Estos procesos de degradación de la tierra aumentan a un ritmo estimado de 650.000 hectáreas al año.

Es por eso que el Ministerio de Ambiente nacional, junto con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), al Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) de la provincia de Buenos Aires, el Ministerio de Ambiente de Jujuy y la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial de Mendoza ejecutan el mencionado proyecto. El mismo cuenta con el apoyo financiero del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por su sigla en inglés) y con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) como agencia de implementación.

En el encuentro, celebrado en línea, también participaron la directora de Asuntos Ambientales de la Cancillería, Reina Sotillo; la ministra de Ambiente de Jujuy; María Inés Zigarán; el secretario de Ambiente y Ordenamiento Territorial de la provincia de Mendoza; Humberto Mingorance; el secretario de Planificación Ambiental y Desarrollo Sostenible de la provincia de Buenos Aires; el subsecretario de Planificación Ambiental y Desarrollo Sostenible de la provincia de Buenos Aires, Francisco Zanini; el representante residente adjunto de PNUD en Argentina, Valentín Gonzalez León; Martín Pérez, del INTA, junto a otras autoridades y referentes en la temática.