Malvinas: un sentimiento vivo

A días de conmemorarse el final del Conflicto Bélico del Atlántico Sur, las guarniciones de Ejército “Córdoba” y “Arana” recordaron el bautismo de fuego del Grupo de Artillería Aerotransportado 4 y el combate de monte Longdon, respectivamente.


El 8 de junio, el Cuartel Unión en Córdoba fue el escenario en donde se rememoró el momento en que el Grupo de Artillería Aerotransportado 4 entró por primera vez en combate en Malvinas. La ceremonia fue presidida por el general de brigada Guillermo Pereda, comandante de la IVta Brigada Aerotransportada, y contó con la participación del jefe honorario del Grupo, general de división “VGM” retirado Carlos Alberto Quevedo.

En la oportunidad, se homenajeó a los integrantes de la tripulación del Guardacostas “Río Iguazú”, los ayudantes mayores veteranos de la Guerra de Malvinas, José Raúl Ibáñez y Juan José Baccaro, quienes cumplieron la misión de transportar a 19 efectivos y dos obuses del Grupo de Artillería Aerotransportado 4, a Puerto Darwin, en momentos en que las condiciones climáticas impedían trasladarlos de modo aéreo.

Asimismo, se entregaron presentes a los familiares de los soldados caídos en combate y del teniente primero post mortem Alberto Rolando Ramos. Además, la agrupación de ex soldados voluntarios de la subunidad hizo entrega de una placa a los soldados veteranos del Grupo.

El emotivo cierre del acto incluyó, por un lado, una demostración de artillería dinámica, durante la cual se ejecutaron salvas, cuyo último cañonazo fue disparado por los veteranos de Malvinas; y por el otro, el arrío de la bandera de la posición histórica, el mismo paño que flameó en las Islas Malvinas acompañando a nuestros soldados.

En consonancia con estas actividades, el 11 de junio por la noche, en los cuarteles del Regimiento de Infantería Mecanizado 7, de La Plata, tuvo lugar el acto en conmemoración del 36° aniversario del combate de monte Longdon, en el que participaron dicha unidad y el ex Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 10.

La ceremonia, presidida por el comandante de Adiestramiento y Alistamiento, general de brigada Aldo Daniel Sala, comenzó cuando los soldados de la unidad ingresaron con antorchas en sus manos, iluminando la cerrada oscuridad, y se ubicaron alrededor del cenotafio dedicado a los caídos.

Luego, hizo su entrada la bandera nacional que acompañó al “7 de Infantería” durante la Guerra de Malvinas, y el jefe del regimiento, teniente coronel Ahumada, le presentó la Agrupación “11 de junio” al general Sala.

Tras la entonación del Himno Nacional, se efectuó una invocación religiosa y se vivió el momento más conmovedor: mientras el locutor relataba el combate, fueron nombrando a cada uno de los caídos, al tiempo que los fusileros les rendían honores. Luego del estruendoso aplauso de los presentes, se descubrió una placa y se entregaron objetos recuperados de Malvinas al jefe del regimiento para que permanezcan en el museo de la unidad.

En su discurso, el teniente coronel Ahumada expresó: “Fueron miles los testimonios de heroísmo y patriotismo que defendieron nuestros soldados de Malvinas. Hoy, nuestro regimiento rinde homenaje a sus héroes. La presencia de ustedes nos llena de energía y orgullo de ser soldados. Las Islas Malvinas representan una causa nacional. Es legado de unión, sacrificio, solidaridad y abnegación que mostraron en Malvinas, hacia el futuro. Tal vez, el frío que hoy estamos pasando, nos acerque a los héroes que quedaron en las islas. ¡Honor y gloria a los veteranos de la guerra de Malvinas!”.

Por último, el general Sala, afirmó: “Más allá de su heroico desempeño hace 36 años, creo que debemos reconocerles a nuestros veteranos de guerra y sus familias, no solamente lo que hicieron en 1982, sino lo que han logrado en estos 36 años. Cuando volvieron de Malvinas fueron ignorados. Sin embargo, su voluntad de vencer ha hecho que la causa de Malvinas hoy esté presente en nuestro país, en nuestros corazones y objetivos como Nación”, y añadió: “El reconocimiento, este año, de más de las dos terceras partes de nuestros muertos en Malvinas que figuraban como “Soldados sólo conocido por Dios”, y hoy poseen nombre y apellido. Esta es la labor que hicieron las familias y los veteranos, en estos 36 años. Nuestro respeto, compromiso y voluntad de seguir adelante con la causa de Malvinas”.

Para finalizar, se cantaron las estrofas de la Canción del Ejército Argentino, y se desarrolló el desfile militar, con la participación de nuestros héroes, testimonio vivo de nuestra reafirmación de soberanía sobre Malvinas.