León Gieco: 70 años del músico argentino

Este 20 de noviembre, Raúl Alberto Antonio Gieco, más conocido como León Gieco, celebra su cumpleaños número 70 y continúa siendo de los máximos exponentes del rock nacional. Autor e intérprete de grandes éxitos como Solo le pido a Dios y En el país de la libertad, eligió la música para contar historias de vida y denunciar injusticias. En esta nota, repasamos algunos de sus grandes momentos y, en homenaje, compartimos el recuerdo y los buenos deseos de distintas personalidades de nuestra cultura.


Raúl Alberto Antonio Gieco es su verdadero nombre. Cuando tenía 12 años y era el más joven del grupo Los Moscos, cantaba y tocaba la guitarra. El guitarrista principal había pedido una vez que se revisaran los enchufes de los equipos. El suyo no estaba en el mejor estado. "Lo desarmé, pelé bien los cables, los uní pelados (se ríe), y después los separé bien. Cuando fuimos al primer show, conectamos los equipos y casi se queda sin luz el gobernador de la Provincia. Se quemó todo mi equipo, hizo un fogonazo tremendo. Mis amigos me dijeron: `No te vamos a hacer nada, pero te vamos a poner un apodo. Sos el rey de los animales: sos el león'". Al día siguiente ya todos lo llaman así. Incluso su propia familia. Lo que todavía nadie advertía es que este pequeño León ser convertiría en uno de los máximos exponente del rock nacional.

Nació el 20 de noviembre de 1951, en una chacra cercana a la localidad de Cañada Rosquín, en el centro de la provincia de Santa Fe. Compró su primera guitarra a los ocho años. Desde ese momento, no dejó de presentarse en los actos del colegio y a colaborar, luego, en distintos grupos. Entre ellos, Los Moscos: una banda de rock con la que comenzó a tener cierta popularidad en los pueblos más cercanos. Hacían covers de Los Beatles, de los Rolling Stones y del Spencer Davis Group. Pero fue en 1965, cuando ganaron un concurso para presentarse en Canal 5 de Rosario. A partir de ahí, su carrera no dejó de crecer.

En el verano de 1969 viajó por primera vez a Buenos Aires. Allí, comienza a relacionarse con distintas personalidades del ámbito del rock. Entre ellos, Litto Nebbia, Tormenta y, sobre todo, Gustavo Santaolalla, quien integraba en ese momento la banda Arco Iris y le consiguió algunas presentaciones como telonero del cantante Moris y Pajarito Zaguri. Dos años después, llegó la gran primera presentación, en el Festival B. A. Rock II y, luego, el "Acusticazo" en 1972, junto a Nebbia, Lebón, Domingo Cura, Edelmiro Molinari y otros. Fue durante esa temporada que grabó Hombres de Hierro, uno de los temas más famosos de León Gieco. En 1973, sale a la calle el primer disco, con producción independiente de Santaolalla. El primer corte fue nada menos que En el país de la libertad. Hay quienes dice que, desde ese momento, algunos lo llamaron "el Bob Dylan argentino".

Luego de aquella gran repercusión, Gieco conforma La Banda de los Caballos Cansados, junto con Rubén Batán (bajo), Vicente Busso (batería), Rodolfo Gorosito (guitarra), para tocar en vivo sus canciones de aquel disco. La Banda de los Caballos Cansados (1974) es también el título de su segundo álbum y con el continúa esa suerte de mezcla entre folklore y rock, y abordando temas sociales. En una de sus tantas entrevistas, el propio Gieco comentó: "Fue la música la que despertó en mí el interés por entender el destino de los pueblos, el por qué de las injusticias. De ahí en adelante traté de reflejar, con el máximo de honestidad, mis propias preguntas, mis propias salidas y hasta mis propias angustias. Seguiré siendo músico y recorreré todos los lugares que pueda para cantarle a la gente como me sea posible".

Problemas con la banda hicieron que esta se desintegrase. Y justo en medio de algunas presentaciones en vivo que tenía por contrato. Sin embargo, León no se dejó acobardar y salió a tocar solo con su guitarra y su armónica. "Me enojé bastante y fui un poco a la fuerza, porque pensaba que me iba a salir mal. (...) Y resulta que hice dos shows impresionantes, el público hacía un silencio total (...). Con el público se entabló una relación totalmente distinta y me escuchaban como nunca antes. Entonces me empezó a gustar tocar solo", recuerda el músico en León Gieco. Crónica de un sueño, biografía escrita por Oscar Finkelstein y el propio cantautor.

"Muchas trabas por parte de la censura tuvo que sortear para poder sacar su tercer LP: El fantasma de Canterville (1976), al punto de tener que modificar la la letra de seis temas y directamente eliminar otros tres (La historia esta, Tema de los mosquitos y Las dulces promesas). Pese a todo, el material es muy bien recibido. León continúa con las giras por el interior, hasta que se aventura a Latinoamérica, a comienzos de 1978. Escapando de la censura, se radica por un año en Los Ángeles. Del "IV LP" (1978) sobresalen Cachito, campeón de Corrientes y Solo le pido a Dios, el otro himno de Gieco, junto a Hombres de hierro. En realidad, León no estaba muy convencido de incluir este tema, que lo encontraba 'aburrido y monótono', pero finalmente siguió el consejo de Charly García, y a partir de ese entonces, León lo canta para cerrar sus shows", comentan desde el portal rock.com.ar.

En 1981 es cuando comienza su inmensa gira nacional que le demandará en total tres años. "Pensábamos que no podíamos depender de los managers del interior, porque de esta manera se podía desvirtuar el proyecto. Fue entonces que se nos ocurrió la idea de convocar a los estudiantes secundarios para que nos organicen los conciertos. No tenían que pagarnos por el show, sino garantizarnos la estadía (alojamiento y comidas) y de esta manera funcionábamos como socios: ellos se llevaban el 30 por ciento de la recaudación y nosotros el setenta. Por estas características de producción, nuestro contacto con la gente era mucho más directo e intenso que en otra situación", señaló el músico en aquella biografía.

Según el portal mencionado, en total, fueron 450 presentaciones en todas las provincias argentinas y 110.000 kilómetros recorridos, para cantar frente a alrededor de 420.000 personas. Al terminar la travesía, decidió llevar al disco todos los ritmos característicos con los cuales se encontró. Esta fue, sin dudas, su obra más importante. De Ushuaia a La Quiaca se convirtió en un mapa musical argentino. De aquella experiencia, se editaron también tres discos con todo ese material y de los cuales participaron: Leda Valladares, Gustavo Santaolalla, Cuchi Leguizamón y Sixto Palavecino. La dictadura había terminado, retornó la democracia y Gieco siguió componiendo y cantando.

Así, llegaron nuevos discos, presentaciones y premios: Mensajes del alma (1992); Desenchufado (1994); Orozco (1997); Bandidos rurales (2001); Un León D-Mente (2009); El desembarco (2011), entre tantos otros. Entre los reconocimientos más destacados que ha recibido a lo largo de su trayectoria: cinco estatuillas de los Premios Gardel por su último trabajo discográfico en estudio “El desembarco”; el Premio Gardel a la Trayectoria; el Premio Gardel Solidario por el Proyecto “Memoria Amia”; en 2018 fue distinguido con el Pañuelo Blanco de Asociación Abuelas de Plaza de Mayo. Recibió también, distinciones Honoris Causa de diferentes universidades del país. Fue el primer artista en recibir el Premio Manuel López Blanco que otorga la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Plata por su trayectoria y desempeño social y también le fue otorgado el Premio Rodolfo Walsh desde la Facultad de Periodismo y Comunicación de la misma ciudad.

Su canción Solo le pido a Dios fue traducida a casi todos los idiomas y cantada por Bono, Joan Manuel Serrat, Joan Baez, Mercedes Sosa, Bruce Springsteen y David Byrne, entre otras figuras; fue elegida por el Papa Juan Pablo II como una de las cinco canciones que se cantaron en la celebración del Jubileo 2000; y años después, el Papa Francisco la propuso para ser incluida en la película El Papa Francisco: Un Hombre de Palabra (sobre su vida), que realizó el cineasta Wim Wenders.

Participó del concierto de “Amnesty Internacional” en el cierre de la gira mundial “Derechos Humanos Ya!” (Human Rights Now!), en el Estadio River Plate en 1988 junto a Peter Gabriel, Sting, Bruce Springsteen, Tracy Chapman, Youssou N'Dour y Charly García. Compartió escenario con Bob Dylan, Metallica, Joan Baez, Bono y Roger Waters en sus respectivas visitas a Buenos Aires. Ha realizado varias giras por Europa junto a Mercedes Sosa. Dirigió también Mundo Alas, una road-movie sobre la superación, inclusión y capacidades que recibió más de 50 distinciones, fue exhibida en Naciones Unidas y se convirtió en el documental más premiado de los últimos tiempos a nivel nacional e internacional. Además, Cinco calles, una avenida, una escuela y tres bibliotecas populares llevan su nombre en distintos lugares de Argentina.

Por todo eso y mucho más, León Gieco, en su cumpleaños número 70, sigue siendo una de las figuras más notables de la música argentina, compartiendo el podio junto a otros tantos grandes como Charly García, Víctor Heredia, Mercedes Sosa y Luis Alberto Spinetta.

A continuación, compartimos las palabras de artistas y personalidades de la cultura que celebran los 70 años del músico argentino:

Leo García

"León Gieco es el número uno de los trovadores y cantautores de nuestro país, para Latinoamérica y el mundo. Es un prócer vivo y, sin lugar a dudas, de los colegas más generosos y amistosos que hay. Todos queremos a León Gieco y he tenido la suerte, la gracia de la vida de poder grabar con él, hacer video clip, de tener una amistad. Es tan importante León Gieco para mí que, inclusive, estoy programando en un futuro un álbum homenaje con varios artistas. Debería haber estatuas gigantescas de él por todo Buenos Aires. Sin lugar a dudas, el nombre que tiene lo representa muy bien porque, para mí, me lleva mágicamente al Rey León. Es una persona que quiero muchísimo, que adoro, que admiro y que de los grandes artistas que he conocido, es el artista que ha coronado en mi vida; porque más o menos, un poco antes de la pandemia hasta el día de hoy, León se transformó en mi amigo, dicho por él mismo y eso ha sido muy importante para mí. Ha tenido la delicadeza de llamarme para el día del padre, sabiendo que no tenía mis padres vivos; es una persona tan buena, tan correcto, tan maravilloso. No alcanzan las palabras para hablar de León Gieco. Qué suerte que podemos tenerlo con nosotros, cantar sus canciones y que podemos homenajearlo todo el tiempo. ¡León Gieco es el gran cantor de la paz!".

Manu Sija

"En principio, en mi niñez, León Gieco fue de alguna manera icónico, porque era una referencia de alguien que tocaba dos instrumentos a la vez (armónica y guitarra) y que era lo que yo intentaba por aquel tiempo: tocar varias cosas a la vez. Su música atemporal, como es, me llegó en varias formaciones: primero en mi casa había un CD de Heredia-Gieco y ese fue mi inicio en la música de los dos; luego, PorSuiGieco, sus discos solistas, siempre lo escuché. Sobre todo, en la adolescencia. Tuve la suerte que tienen pocos: ¡que León vaya a verte tocar! Fue a verme en un show, en Buenos Aires, y fue un gesto que atesoro para siempre. Más allá de eso, siempre consideré que sus canciones son fundamentales para nuestra música popular".

Lito Vitale

"León Gieco es un prócer nacional, un artista comprometido, talentoso que, definitivamente, es un cronista artístico de nuestra historia y conecta con la emoción y con la historia argentina de una manera totalmente indispensable. La primera vez que lo vi fue en un concierto en el viejo Teatro Odeón, en las calles Esmeralda casi Corrientes. Emocionadísimo yo, era uno de los primeros conciertos que veía: tenía como invitado a Charly García, a David Lebón, a Oscar Moro y a un montón de músicos geniales. Después la vida nos juntó en un montón de proyectos y tengo la suerte de sentirme muy allegado a él, hemos compartido y seguiremos compartiendo cosas muy entrañables. Me invitó a participar en “Conduciendo Conciencia”: un proyecto del que me enorgullece ser parte; y además, hemos hecho infinidad de cosas juntos. Este es un día importante en la historia de León. Siempre, a un cumpleaños, las personas le dan más o menos importancia. Pero este es un mojón importante como para celebrar con semejante artista, estos setenta años de vida y tantos años de música. Vamos a estar con un montón de artistas que lo quieren, lo admiran y que tienen que ver con su camino musical, haciendo dos celebraciones: una en el CCK, el mismo 20 de noviembre, el día de su cumpleaños; y otra en Tecnópolis, el 21 de noviembre. Será un fin de semana totalmente atravesado por León Gieco. Yo me siento honrado de ser el productor musical de estos dos conciertos y de disfrutar estas dos noches tan cerca de León".

Yamila Cafrune

“Para hablar de León Gieco voy a hacer mías las palabras de Víctor Hugo Morales que lo nombra el León nacional, y creo que nunca mejor hecha la síntesis de lo que significa un cantor del pueblo. Como hija de uno de ellos (Jorge Cafrune), tengo el orgullo de conocer a León. No soy su amiga por falta de tiempo, pero sí soy su admiradora y lo respeto muchísimo como cantor, autor, creativo, ingenioso, quien pone hermosamente en sus canciones todo lo que pasa en la sociedad. Vaya mi saludo afectuoso, mi respeto de siempre y mi abrazo ultra-archi-cariñoso de una humilde cantora nacional a un gran intérprete del pueblo".

Hilda Lizarazu

"El artista más coherente, curioso, ocurrente, perspicaz, solidario de Argentina”.

Teresa Parodi

“León Gieco hizo realmente un gran aporte a la música popular argentina. En su inquieta, incesante y luminosa búsqueda de las raíces de todo el continente, hizo trabajos de investigación maravillosos. Hizo música con esos trabajos luego. Recopiló, retomó caminos, senderos antiguos y, al mismo tiempo, hizo un aporte extraordinario desde su propia creatividad a esa música popular. Enriqueció nuestra vida con su arte. Acompañó nuestras luchas. Sigue mostrándonos un camino claro, una huella profunda. Todos sabemos desde donde va a mirar la vida León Gieco a través de la música. Es muy conmovedor el vínculo que León estableció con el pueblo. En general, en cualquier parte, donde León se para en el escenario, en todo el continente, hay una empatía profunda con el pueblo porque él conoce hondamente los sentires de ese pueblo y habla desde ahí, canta desde ahí, escribe desde ahí, hace música desde ahí. Por eso todos lo sentimos un compañero de caminos, alguien en quién confiamos y a quién le creemos. Qué más”.

Víctor Heredia

"Difícil hablar del compadre, del amigo, del hermano. Pero su obra habla por él, de su profunda mirada, de su esperanza que inspira y de su inmensa ternura. Cuenta lo que los diarios no dicen, amparados detrás de sus intereses, denuncia lo que debiéramos aborrecer todos y señala con claridad la senda que conduce al país que todos deseamos. Una vez le comenté entre risas que me había llevado dos discos contar los pesares de nuestros pueblos originarios, pero que su pluma condensó, sabiamente, en "Cinco siglos igual" toda esa tragedia. Inmenso, fundacional y solidario. Un empecinado luchador. Eso es León. Al decir de Bertolt Brecht, “un imprescindible”.

Barbarita Palacios

“León es un artista y referente muy importante para la música de nuestro país, además de un ser humano increíble, con una historia intachable en ambos campos. Lo admiro profundamente y es uno de los faros más importantes en mi carrera, es todo lo que quisiera ser. Sus canciones forman parte de mi repertorio hasta María del Campo, de su primer disco podría decirte que es una de las que nunca faltan en mi lista de canciones a realizar en mis shows. Una canción tan inmensamente sensible y genial para cantar como mujer, esto describe la inmensa sensibilidad cómo artista que posee. También tengo la suerte de conocerlo a él y a toda su familia con quien hemos compartido momentos hermosos. Lo quiero y admiro hasta la médula. Estoy muy feliz y orgullosa de poder formar parte de este homenaje”.

Liliana Herrero

"Hoy quiero celebrar los 70 años de León Gieco, porque estos 70 años que llegan inevitablemente reflejan en él una coherencia profunda y absoluta, en relación con el estado de las cosas, de los países y de las vicisitudes de las personas, sus sufrimientos y sabidurías. Eso es lo que nosotros, los argentinos, debemos celebrar; y Gieco tiene que estar absolutamente orgulloso de esa enorme coherencia, acerca no solo de la música, no solo de la poesía, sino de los cambios fundamentales que se producen en este país y en la vida de cada uno de nosotros. Celebro tener con nosotros a Gieco, cerca y siempre acompañando lo que él considera algo preocupante e injusto".

Mavi Díaz

“León Gieco me acompaña desde toda mi vida con su música, con su presencia, con su amistad. La primera vez que lo vi tocar en vivo fue en unos carnavales en GEBA; me enamoró con su forma de cantar, con su forma de tocar la guitarra y con su armónica. Nunca había visto a alguien tocar la armónica en la Argentina, excepto a mi papá, y eso me llamó mucho la atención. Años más tarde, cuando empecé a trabajar con las “Viudas e Hijas del Roque Enroll” y empezamos a tocar compartimos agencia, y él siempre nos dio una cálida bienvenida. Nosotras éramos las recién llegadas; y él, ya un artista superconsagrado. Siempre fue muy amoroso y generoso con nosotras. La primera vez que produje un disco fue con él. Trabajamos juntos en la producción de un artista que había sido guitarrista de mi papá en Brasil, quien era amigo suyo y que vino a la Argentina para grabar un disco del que participó, además de León, Mercedes Sosa. Juntos hicimos la producción de ese disco y León jamás me trató como una novata, siempre escuchaba mis ideas, nunca me hizo sentir menos en ningún aspecto y siempre fue supergeneroso. A lo largo de los años, compartimos muchos eventos solidarios; sobre todo, y siempre que me convoca, estoy ahí porque él es la persona más generosa, más solidaria y una de las personas más coherentes de nuestro ambiente artístico al que le debemos un montón de cosas”.

Bruno Arias

“León Gieco siempre ha sido para mí un sinónimo de lucha y compromiso social, un artista inspirador para seguir sus pasos. Desde mi comienzo con la música, siempre fue clave como artista, a partir de quien uno puede seguir el camino y el legado. Así lo siento yo, como un referente de nuestra música. León Gieco nos abre puertas con sus canciones a diferentes problemáticas, sobre todo desde lo político y social, y también del amor y cómo describe situaciones de vida de una forma muy particular. Creo que León siempre nos está ensañando en cada composición, en cada canción. Nos fue mostrando el camino musical. Yo lo admiro mucho y siempre ha sido un pilar donde sostenerme, para mi y para muchos músicos que venimos de abajo. Siempre desde lo independiente, su música, sus canciones, sus composiciones nos inspiran también a crear. Y tantas cosas más que nos va manifestando con su presencia, con sus palabras, porque sentimos que León es una persona que siempre ha tenido una diversidad grande desde lo cultural para enseñarnos.

**Fuentes: rock.com.ar / Libro León Gieco. Crónica de un sueño / Télam / Montevideo Portal **