Lencina, el arquero símbolo de Los Murciélagos

Defiende la valla de la Selección de fútbol para ciegos desde hace 20 años. Además, es el entrenador del equipo nacional femenino.


Se llama Darío Lencina, le dicen Oso, tiene 40 años y hace 20 que defiende el arco de Los Murciélagos, seleccionado argentino de futsal para ciegos, que dirige Martín Demonte y cuenta entre sus figuras al histórico capitán Silvio Velo. En este deporte el arquero es el único jugador en cancha que ve, por eso es el que ordena con precisión desde el fondo los movimientos de sus compañeros y el equipo.

Lencina fue tres veces campeón mundial (2002 y bicampeón en 2006), ganó tres medallas paralímpicas (Beijing 2008, Atenas 2004 y Río 2016) y además es el entrenador del seleccionado femenino. Su principal ambición: “Ganar la dorada en los próximos Juegos Paralímpicos”, la única que falta en la vitrina.

“Definitivamente hay que derribar prejuicios. Como dice Martín (Demonte) – Ser un Murciélago es un símbolo de superación con uno mismo-. Me siento un elegido por formar parte de esta Selección, tanto en lo social como en lo competitivo. Los Murciélagos ya son un mito deportivo y estoy orgulloso de ser parte de esta historia”, analizó para la web de la Secretaría de Deportes de la Nación Lencina, arquero de los Murciélagos y Estudiantes de la Plata; y también a cargo de la Escuelita de Fútbol de la Federación Argentina de Deportes para Ciegos (FADeC).

“Hace dos meses volvimos a entrenar en el CENARD con un estricto protocolo. Mientras no podíamos salir de casa hicimos varios zooms y nos dio buenos resultados. Y ahora, en noviembre, vamos a hacer una burbuja donde queremos compartir un mes intenso para ponernos a punto para los objetivos que tenemos por delante. Pudimos reinventarnos y aspiramos ganar la medalla dorada en los Juegos”, enfatizó el 1 con más antigüedad en el arco de una Selección y quien fuera elegido el mejor del mundo en su puesto en siete oportunidades.

Y por último opinó: “Tengo una relación fantástica con todos y soy uno más dentro del equipo, un equipo de grandes jugadores y mejores personas. Todos nos ayudamos y se generan valores que luego trato de transmitir en mi trabajo como DT, estuve 11 años como entrenador de las selecciones juveniles y desde noviembre dirijo el seleccionado de mujeres; en Argentina hay liga femenina desde 2016 y para fines de 2021 jugaríamos el primer mundial. Lo más importante que me gustaría afirmar es que el fútbol para ciegos crece día a día en todo el país y que cada vez hay más jugadores y jugadoras jóvenes de calidad para confiar en un futuro exitoso”.