La Virgen de Luján que acompañó a las tropas en Malvinas, volvió al país

Tras 37 años de ausencia, la imagen de la Virgen de Luján que acompañò a nuestras tropas en las Islas Malvinas regresó a su Patria.


La imagen de la Virgen había arribado a las Islas Malvinas una semana después de haber comenzado el conflicto bélico, más precisamente el 9 de abril de 1982, con el objetivo de acompañar a los soldados argentinos desplegados en el archipiélago. Todo cambió el 8 de mayo, ese día se celebró una misa y una procesión en honor a la Virgen de Luján, a partir de ese momento permaneció en la capilla local de Saint Mary hasta la finalización del conflicto y luego no se tuvo más contacto con ella.

Sin embargo, en 2016, en un artículo de la Gaceta Malvinense, un médico y soldado inglés contó sobre la existencia de la imágen y afirmó que estaba en una catedral británica. En ese entonces, dejó en claro que existía la posibilidad de ser restituida si así se lo pedían desde Argentina.

Estuvo 37 años en Inglaterra con el fin de velar por los caídos ingleses y argentinos durante la gesta. Sin embargo, y de acuerdo a lo relatado por el obispo castrense monseñor Santiago Olivera en una entrevista con Radio FM Soldados, el grupo laico "La Fe de Centurión", luego de ubicar la virgen en la Catedral castrense de San Miguel y San Jorge en la localidad de Aldershot - Inglaterra, comenzó con las tratativas para repatriar la imágen, y fue tomando forma durante el intercambio entre los obispos castrenses de Inglaterra y de Argentina en Roma el 8 de marzo de este año, en donde el obispo castrense británico expresó su intención de devolverla a Argentina y también se acordó la entrega de una imagen nueva de la virgen de Lujan para ser entronizada en el mismo lugar que ocupó la imagen malvinera.

A partir de ese momento se comenzaron a definir los detalles de la repatriación de la imagen, mediante conversaciones permanente con el episcopado británico. Respecto de esto, monseñor Olivera, expresó

“Con generosidad y disponibilidad nos pusimos de acuerdo que iban a devolverla, sumado a la posibilidad de que el Papa Francisco la bendijera porque, yo le dije (al obispo) que les iba a llevar una imagen réplica de la Virgen de Luján para que ellos la tengan en su Catedral”.

Y así fue, en septiembre y por medio de la Secretaría de Estado Vaticana, el Sumo Pontífice ofreció diversas fechas en las que tenía disponibilidad para recibir a las comitivas de ambos países y, tras analizar los distintos compromisos que cada país tenía, decidieron poner el 30 de octubre pasado como el día en que se iba a realizar el encuentro y traspaso de imágenes en el Vaticano.

Así relató el obispo castrense Olivera su encuentro con el Papa y toda la comitiva inglesa:

“Llegó ese día y fue de mucha emoción porque nosotros fuimos con un grupo de ex combatientes, de familiares de caídos, del grupo laico, tres sacerdotes (uno había estado en la Guerra de Malvinas y otro había ido con familiares a las Malvinas). Fue muy emocionante y significativo. Fue un momento con más gestos que palabras, muy emotivo, muy respetuoso. Creo que llega a nuestro tiempo y a nuestra Patria también una imagen de la Virgen para recordar que somos hermanos y una Patria mucho más fraterna, Dios quiera”.

Allí, Francisco bendijo además una placa de granito negra “soldado solo conocido por Dios” que se encontraba en el cementerio de Darwin , en las Islas Malvinas y que ahora tiene el nombre de Elbio Araujo y fue ofrecida por María Fernanda Araujo, hermana de nuestro héroe. En ese instante, el Papa besó la lápida y no pudo contener la emoción del momento.

Al ser consultado sobre qué sintió en el momento en que el Sumo Pontífice realizó la bendición, monseñor Olivera comentó: “La clave es la sensación de todos. La emoción, el respeto. Nos dábamos cuenta que ahí vivimos algo muy fuerte. Fue un momento muy significativo. Hubo gestos y unidad de corazones. El obispo inglés estaba muy contento también de esta posibilidad. Me decía que no veía la hora de encontrarse con el Papa, devolver la imagen. Es un gesto de fraternidad y acercamiento muy notable”.

De ésta manera, la imagen de aquella Virgen que viajó a Malvinas a principios de abril de 1982 y que pasó 37 años sin estar en suelo nacional, por fin el 4 de noviembre arribó al Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Es destacable también, mencionar la colaboración que se recibió para concretar esta acción, por parte de Aerolíneas Argentinas y Aeropuertos Argentina 2000, quienes generosamente solventaron los gastos del viaje.

Tras haber arribado al país, monseñor Santiago Olivera presentó la imagen de la Virgen de Lujan a la feligresía en una misa celebrada en catedral castrense Stella Maris .

Allí, el veterano de guerra de Malvinas Eduardo Palacios, quien fue uno de los soldados que estuvo con la Virgen en las islas y que fue designado por el grupo “La Fe del Centurión” para acompañarla en la audiencia papal en el Vaticano, en una entrevista con FM Soldados, comentó:

“Esto es muy fuerte, es muy fuerte todo lo que estoy viviendo. La verdad que no me esperaba semejante recibimiento y mucho menos acompañar a la Virgen al Vaticano y estar con el Papa. Siento que estoy honrando a mis compañeros caídos, me gustaría volver a las islas con la Virgen”.

La celebración religiosa fue conmemorativa a los fieles difuntos y estuvieron presentes autoridades militares de las tres Fuerzas de Armadas y de Seguridad.

El miércoles 6 de noviembre, a las 1745 horas, la imagen de la Virgen fue recibida en el Hospital Militar Central "Cirujano Mayor Doctor Cosme Argerich", la que fue recibida con fervor católico pudiéndose escuchar las expresiones: "Viva la Virgen María, la Madre ha vuelto a casa”. En su traslado, la imagen fue acompañada por el padre Patricio Walker y el padre Ignacio Cherino, ambos capellanes castrenses.

El acto de recepción fue presidido por la directora general del hospital, la coronel mayor médico Alicia Filomia acompañada por el capellán castrense, padre José Antonio Lepore, el capellán auxiliar, padre Pablo Sylvester, encontrándose también presentes las Hermanas Pobres Bonaerenses, quienes colaboran y prestan sus servicios en el hospital, además de autoridades, médicos, enfermeras, familiares de enfermos, amigos e invitados.

Luego de ser recibida, la virgen fue trasladada al oratorio del nosocomio, lugar en el que se sumaron Veteranos de la Guerra de Malvinas,.para dar paso al oficio religioso que dio inicio con el rezo del Santo y, posteriormente se celebró una misa, oficiada por el capellán castrense padre Lepore, siendo los concelebrantes los padres Walker (quien dio la homilía), Cherino y Sylvester.

Finalmente el domingo 10 de noviembre llegó a la Basílica de Luján, donde se realizó una multitudinaria Misa de Acción de Gracia con la presencia de la imagen de la Virgen.

La celebración eucarística fue presidida por el obispo castrense, monseñor Santiago Olivera, y la predicación estuvo a cargo del presbítero Vicente Martínez Torrens, quien fue capellán militar en Malvinas durante la guerra.

El padre Martínez Torrens también expresó:

“a los 649 héroes que pusieron en práctica aquel principio que dice que nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus hermanos”.

A partir de ese momento, la imágen emprendió una peregrinación por todas las diócesis del país, llevando el mensaje mariano.