Presidencia de la Nación

La sonora Gloria del Tambolar

Un 23 de enero de 1986, en la Cuesta del Tambolar, San Juan, 14 músicos del Ejército Argentino murieron en un accidente en colectivo cuando volvían de una comisión. Por el teniente coronel de banda y doctor en Historia, Diego Cejas.


Un 23 de enero de 1986, en la Cuesta del Tambolar, San Juan; un maestro de banda y trece de sus músicos alcanzaron la gloria, casi siempre reservada a los guerreros. Para dar real dimensión a estas palabras, debemos conocer los sucesos de aquel día y además comprender por qué se relacionan con la gloria militar.

Durante aquella jornada, la localidad de Villa Nueva -cercana a Calingasta- vistió sus mejores galas en su 120° aniversario. La Banda Militar del Regimiento de Infantería de Montaña 22 sonorizó la jornada. Para cumplir la actividad, no salió de licencia en el primer turno sino que lo haría a regreso del servicio. He aquí un primer rasgo de compromiso y sentido del deber.

Pasada la lista de la mañana, se trasladaron a órdenes del capitán de banda Hugo Emilio Emi, ya de pase en el Comando del IVto Cuerpo de Ejército de Toay, La Pampa. Aún de pase, el capitán Emi creyó que no podía faltar al frente de su equipo, con quienes había brindado un legendario concierto dos meses atrás en el Auditorio del Parque de Mayo, y que a pedido de los anfitriones, debían replicar en los festejos de Villa Nueva.

Alguna vez el presidente Carlos Pellegrini, en el discurso fúnebre de uno de sus camaradas de la Guerra del Paraguay, dijo: “Un batallón mandado por un héroe es un batallón de héroes” y esta expresión bien puede aplicarse aquí: “Una banda militar mandada por un héroe, es una Banda de Héroes”. Emi al frente y sus hombres, como espejo de quien los condujo a la gloria, sintetizaron de una vez, infinitos esfuerzos y desvelos cotidianos de los músicos del Ejército, que se desgranan en formaciones, conciertos y contacto con la comunidad.

Regresemos a aquel día. La Banda, en su rol de “Teatro Colón de los pueblos”, mudó sus atriles y talento en un micro. Al final del día, luego de recoger su necesaria recompensa encarnada en interminables aplausos, selló su trágico destino desbarrancándose de una cuesta tan alta como el ejemplo que nos legaron.

En el accidente del Tambolar enmudeció una Banda que grita a voces su ejemplo.

Accidente Banda Militar del Regimiento de Infantería de Montaña 22 Tambolar Calingasta San Juan 1

Treinta y cinco años después forman enhiestos, y su sonora gloria es nuestro recuerdo permanente y su broncíneo legado nos impone mantener con esplendor su gran acción y emularla. Su gloria encarnó en la Cruz Purpura entregada por el Ejército Argentino, como reconocimiento a la mayor entrega que puede hacer un soldado en cumplimiento de su misión: la entrega de la propia vida.

Ellos son, hoy y siempre, el capitán de Banda Hugo Emilio Emi, los suboficiales principales Músicos Ángel Pascual Bazanelli, José Osvaldo Moreno y Carlos Vitaliano Nievas; sargentos ayudantes músicos Mario Roque Cabeza, Washington Nicolás Navarro, Oscar Silvio Gómez, Héctor Ricardo Durán y Oscar Tarifa; sargentos primeros músicos José del Carmen Arce y Jorge Eduardo Rodríguez; sargentos músicos Jorge Guillermo Agüero y José Segundo Villalobos y el cabo primero músico Sergio Ramón Méndez.

Ellos no sólo rubricaron en los bronces sonoros de sus composiciones marciales la gloria de otros. Ellos mismos merecieron su propia gloria.

Accidente Banda Militar del Regimiento de Infantería de Montaña 22 Tambolar Calingasta San Juan 3
Concierto en el auditorio de San Juan el 21 de noviembre de 1985

Scroll hacia arriba