La Fuerza Aérea Argentina firmó un convenio de cooperación con la fundación Airbus Perlan Mision II para realizar vuelos de investigación


El Ministerio de Defensa informa que la Fuerza Aérea Argentina (FAA), dependiente de esta cartera, firmó un convenio de cooperación con la fundación Airbus Perlan Mision II, con el objetivo de realizar vuelos destinados al estudio e investigación científica de la estratósfera.

El acuerdo fue rubricado tras una reunión que mantuvieron en el edificio Cóndor el titular de la Dirección General de Seguridad Operacional Aeroespacial Militar (DGSOAM), brigadier Oscar Palumbo; el secretario general, brigadier Fabián Otero, y el jefe de Departamento Comunicación Institucional, comodoro Jorge Vilas, con el CEO de la Airbus Perlan Mision II, Edward Warnoc, el piloto de aeroplanos y gerente de proyecto, Morgan Sandercock, y la licenciada en Análisis de Sistemas, Sandra Bazgan de Sandercock, quien se desempeñó durante 20 años en la Dirección General de Investigación y Desarrollo de la Fuerza Aérea Argentina.

En base al convenio, la FAA se constituiría en un aliado estratégico regional de la Airbus Perlan Mision II en lo que respecta a la coordinación, apoyo y facilitación de medios logísticos para la realización de actividades de investigación científica en el sur de nuestro país, puntualmente en El Calafate, provincia de Santa Cruz.

El objetivo de la organización consiste en llegar hasta el borde del espacio y estudiar cómo las gigantescas ondas ascendentes estratosféricas afectan el clima del planeta.

Para ello, actualmente se encuentra en vigencia la Fase 2 del proyecto, durante la cual se concretó el diseño y la construcción de una nave espacial con alas de planeador -conocida como Perlan II-, que para su desarrollo debió cumplir con requisitos tales como la capacidad de volar a menos del tres por ciento de la densidad del aire normal y a temperaturas de -70 C°; factores que se aproximarían a las condiciones físicas de la superficie de Marte.

Con la aplicación de tecnología aeroespacial e información recogida a partir de la investigación de la atmósfera, se proyecta llevar al Perlan II hasta los 90,000 pies de altura (27,432 metros), a fin de continuar con la exploración de lo que hoy se conoce como la "ciencia de las olas de montañas gigantes", que son las que contribuirían a crear el agujero de ozono y al cambio de los modelos climáticos globales.

A partir de la utilización de las ondas montañosas estratosféricas y de los vórtices polares, se podrían obtener datos invaluables sobre la atmósfera terrestre y la capa de ozono.

Con esta misión se busca cumplir además con cuatro importantes metas: constituir una avanzada en la exploración aeronáutica que permita trascender las fronteras del vuelo convencional, generar un avance en el estudio de la aerodinámica al aplicar la comprensión que ejerce la atmósfera superior, de manera de mejorar las posibilidades de vuelo a gran altitud y fuera del planeta; realizar avances en el campo de la meteorología y lograr una contribución importante en el campo de la educación.