La escuela del CeNARD, emblema de educación para el deporte

A pesar de mantener sus puertas cerradas por el COVID19 continúa con sus clases a través de un plan estratégico especial. Más del 50 por ciento de los estudiantes son deportistas.


No suena el timbre porque no hay recreo. No se escuchan voces, ni siquiera un murmullo. Las aulas de la escuela media del CENARD están vacías, como las de todo el país. Allí adentro también vive el deporte. Muchos jóvenes suelen entrar con su bolso de entrenamiento donde las carpetas se mezclan con las zapatillas, varios atletas de los que sobresalen en el país estudian ahí mismo luego de dormir en el hotel que está a pasitos, desayunar en el comedor que está a menos de 300 metros; y antes o después de realizar la práctica diaria en la pista, los gimnasios o el natatorio del histórico centro deportivo nacional, del barrio de Núñez.

La pandemia tendió su manto de pausa y el CENARD que de a poco reactiva su movimiento, con los que irán o sueñan con ir a los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio, tiene las puertas cerradas de su escuela, aunque en verdad la interacción de los profes y los alumnos no se detiene. Las biromes de los pibes siguen rebelándose al tiempo y los libros están abiertos desparramados por las mesa de cada una de esas casas.

“Armamos un plan estratégico y continuamos trabajando desde la primera semana de la cuarentena. La nueva modalidad virtual incluye además de las clases online el acompañamiento de preceptores, tutores y profesores a través de las redes. Hoy, que tenemos 133 estudiantes, más del 50 por ciento son deportistas (en la actualidad hay de natación, atletismo, tenis, pesas, voleibol, ciclismo, fútbol femenino) y un 20 por ciento de ellos vive en el hotel del CENARD”, sintetiza Analía Pastorino, directora de la escuela.

“Hay clases de zoom y de meet; y si bien la realidad a veces supera las ganas debido a distintas problemáticas, estamos orgullosos del seguimiento que estamos haciendo de cada uno de nuestros alumnos. Esta es una escuela pública que brinda prioridad a los deportistas de alto rendimiento. Actualmente el rol de la escuela es ser facilitadora de encuentros y espacios de socialización para favorecer los procesos de enseñanza-aprendizaje”, agregó.

Por estas aulas pasaron el atleta Facundo Baudano, la ciclista Agustina Roth y el ciclista Eduardo Sepúlveda, las luchadoras Linda Machuca y Luz Vazquez, la pesista Belén Martínez, el luchador Francisco Albano Barrios, el atleta Carlos Layoy, la gimnasta Valeria Pereyra, el tirador Alex Suligoy, la atleta Vanesa Karg, los tenistas Ezequiel Casco y Agustín Ledesma; el atleta ciego Alexis Acosta y el jugador de tenis de mesa adaptado Elías Romero, entre otros.