La Caballería en su día

Palabras del Presidente de la Comisión del Arma de Caballería “San Jorge” General de Brigada (R) VGM Rodrigo Alejandro Soloaga.


En el Día de la Caballería Argentina, día que para los integrantes del Arma y para el Ejército Argentino todo, tiene una consideración especial, que se deriva de la protagónica actuación que el Arma tuvo a lo largo de la historia de la Nación. Lo hizo en lo que es hoy un recuerdo del pasado de gloria. Esa gloria fue el resultado de sacrificios, incertidumbres, esfuerzos sucesivos, muertes, bravura, fortaleza espiritual y por sobre todo una profunda vocación de servicio.

La Caballería celebra su día y también el de su Santo Patrono “San Jorge”, santo de a caballo, joven oficial al servicio del imperio romano que murió por sostener sus principios, no midió consecuencias derivadas de su actitud y dio la vida por ello. Fue un valiente que es ejemplo para el Arma.
Hablar de la Caballería Argentina es recordar a sus cuerpos gloriosos, es traer a la memoria a sus valerosos representantes, es remontarse a los albores de la Patria y aún antes, con aquellos primeros lanzazos contra el invasor británico de los gauchos de Pueyrredón en Perdriel. Cómo no recordar a los Blandengues, Coraceros, Lanceros, Infernales, Dragones, Cazadores, Húsares y los gloriosos Granaderos y sus interminables cargas plagadas de hechos de heroísmo; de los gauchos jinetes que acompañaron a los diferentes caudillos en sus intentos de completar la organización nacional; a quienes participaron en la Guerra contra el Brasil.

No son menos aquellos que, pese a las limitaciones, dieron pasos significativos para dar forma definitiva a nuestro país, derrocharon audacia y sacrificio en las diversas Campañas, ejecutaron marchas interminables, en zonas inhóspitas que culminaban en luchas y entreveros contra el circunstancial enemigo. Más recientemente, los heroicos defensores de sus cuarteles en Azul y La Tablada; ese puñado de hombres del Arma que mostraron su coraje y su decisión en la defensa de nuestras irredentas Islas Malvinas y aquellos que fuera de las fronteras de la Patria, obraron como instrumento de la política exterior y en su esfuerzo por mantener la paz, pagaron su tributo de sangre.

Hablar de la Caballería, es también recordar a hombres como Lavalle, Necochea, Olavarría, Pringles, Olazábal, Escalada, Zapiola, Güemes, Paz, Brandsen, Isidoro Suárez, Bogado y tantos otros conocidos y anónimos, que impulsados principalmente por su amor a la Patria y esgrimiendo como mejor arma su coraje sin límites, fueron capaces de las mayores hazañas y hoy marcan con su ejemplo el sendero de la gloria.

Al destacar cuerpos cargados de gloria del Arma y a distinguidos jefes que la honraron, se debe recordar asimismo en este día tan especial, a miles de soldados, quienes con su trabajo diario, sin haber tenido oportunidad de combatir con las armas por la grandeza de la Patria, lo hicieron desde otro lugar, día a día, sin descanso, con idéntica entrega y espíritu de sacrificio y contribuyeron con holgura al cumplimiento de las misiones impuestas.

También es tener presente a la Caballería de hoy,que montada sobre blindados no cambió en esencia su concepto de empleo. Es la misma de las cargas, de golpear flancos, de sorprender retaguardias, de hostigar, de caer duro en la profundidad del dispositivo enemigo, siempre con esa particular y noble forma de sentir y de servir.

Es en síntesis la Caballería de siempre, con principios, valores y virtudes que le son propias y le confieren un espíritu especial del que sus hombres se sienten orgullosos y fortalece su sentido de pertenencia.

En este día, el Arma de Caballería saluda a las otras armas, especialidades, tropas técnicas y servicios y las convoca para que unidos trabajen para engrandecer al Ejército Argentino.