IAF, 75 años construyendo futuro

Este año que comienza se cumplen 75 años de la creación del Instituto. Esta fecha simboliza, desde una perspectiva histórica e institucional, el triunfo de la perseverancia y el esfuerzo por sobre cualquier vicisitud o nuevo desafío; el equilibrio entre la cultura de la innovación y el cambio y la fuerza de las costumbres y tradiciones; representa en definitiva, la confianza que aporta una misión y una identidad consolidada pero siempre abierta al aporte creativo, al aprendizaje constante. Es en este contexto institucional que el organismo celebrará durante todo 2021 este especial aniversario; en el marco de un proceso de innovación y modernización tecnológica que se profundizó en el 2020, con la pandemia como inédito trasfondo, con el lanzamiento de créditos personales e hipotecarios 100% online, tendencia que se intensificará a lo largo de este año.


Un poco de historia

Si bien el Instituto nació formalmente en 1946, es necesario explorar en los registros históricos para encontrar algunos hitos que permitan comprender su origen. De hecho, las primeras referencias legales sobre el régimen de retiros y pensiones militares en nuestro país datan de casi un siglo atrás a la fecha de apertura del IAF.

Fue en 1863 cuando se planteó la creación de un proyecto de montepío y pensiones militares, que incluía a los guerreros de las luchas por la Independencia. Dos años después, en 1865, nació la Caja de Montepío Militar por Ley N° 162. Su misión era atender las pensiones de retiro, estableciendo los requisitos para acceder a los beneficios. Los fondos debían ser aportados íntegramente por el Tesoro Nacional.

Ya en el siglo XX, el gobierno de Agustín P. Justo incluyó en el proyecto de Presupuesto del año 1934, un “Fondo de creación de la Caja de Retiros y Pensiones Militares”. Pero fue recién el 23 de mayo de 1946, bajo la presidencia de Edelmiro Farrel, cuando finalmente se creó el Instituto de Ayuda Financiera para el Pago de Retiros y Pensiones Militares (IAFPRPM), a través del Decreto Ley N° 13.641. La norma constituyó un jalón en la historia de los retiros y pensiones militares, ya que consolidó y concentró en una sola Institución, la administración de los fondos destinados a ese fin. Poco después, el 19 diciembre de 1946, a durante el gobierno del General Juan D. Perón, el Congreso Nacional sancionó la Ley Nº 12.913, con la que formalizó el mencionado decreto.

Un 1 de enero de 1947, el Instituto inició sus actividades en su nueva sede de la calle Cerrito 1248, ubicada en el edificio de la ex Escuela de Informaciones del Ejército y luego sede de la Dirección Antártica. Muchos hechos sucedieron desde entonces: en 1951 comenzó la construcción del histórico edificio de nuestra actual Sede Central ubicado en la calle Cerrito 572; en 1955 se sancionó la ley que permitió brindar créditos hipotecarios y en 1963 se logró la autorización para adquirir viviendas y realizar operaciones financieras con otras instituciones crediticias. Año a año, el Instituto fue creciendo en funciones y relevancia dentro de las Fuerzas Armadas de la República Argentina.

El futuro ya llegó

Y así llegamos a 2020, uno de los años más críticos de la historia mundial por las dramáticas consecuencias económicas, sociales y sanitarias provocadas por la pandemia de Covid-19. Sin embargo, a pesar de las dificultades operativas que generaron las restricciones impuestas para frenar la propagación del virus, el Instituto afrontó el desafío de reconvertirse para continuar funcionando y cumpliendo con su misión principal: abonar en tiempo y forma los haberes del personal militar retirado y de los pensionistas de nuestras Fuerzas Armadas.

Esto fue posible gracias a la decisión de sus actuales autoridades, de acelerar el proceso de modernización tecnológica, lo que permitió al Instituto seguir cumpliendo con sus funciones esenciales, proporcionando sus servicios a todos los beneficiarios, cualquiera fuese el rincón del país donde estuviesen. Así, por ejemplo, se logró la habilitación de más de 350 puestos de trabajo a distancia en los meses más críticos de la pandemia. De esa forma nuestro personal pudo continuar desarrollando sus tareas desde sus hogares. No solo eso, sino que también se lanzó el portal eIAF Beneficiarios, una nueva plataforma digital desde donde se pueden solicitar créditos hipotecarios y préstamos personales de manera virtual. De este modo, el IAF ofreció por primera vez en su historia, la posibilidad de acceder a líneas crediticias de manera 100% online. Este proceso de informatización y digitalización tuvo el desafío de haberse desarrollado en un contexto de emergencia social, sanitaria y económica, pero llegó para quedarse. Supimos aprovechar la crisis del 2020 para crecer y modernizarnos.

Si el futuro del IAF es el momento donde se sintetiza su historia fecunda con este presente complejo pero colmado de realizaciones, que mejor que festejar nuestros jóvenes 75 años renovando el compromiso de servir a nuestros Beneficiarios de todo el país.

Por eso, los invitamos a que juntos: “sigamos construyendo futuro”.