Héroes de Malvinas, Héroes de la Patria: Teniente Primero Ernesto Espinosa

“¡Bajen, que yo los cubro!”, con esas palabras el teniente Espinosa alertó a sus compañeros y con esas palabras también, se desencadenó el combate a campo abierto que duró más de media hora, conocido como el Combate de Top Malo House.


Ernesto Emilio Espinosa, tenía 25 años cuando partió a las Islas Malvinas, estaba casado y era padre de dos hijas. Era comando y fue como tirador especial de la 1ra Sección de Asalto, integrando la Compañía de Comandos 602. Un elemento de tropas de elite que se había formado recientemente para ser destinada al combate.

Recién arribados a Puerto Argentino, el 29 de mayo, una sección de la compañía emprendía una larga travesía para cumplir la misión de explorar el Monte Simmons e instalar un puesto de control que brindara información sobre el enemigo. Sin embargo, un día después, debido a las complicadas condiciones climáticas que enfrentaron durante la caminata, la sección integrada por 13 hombres, tuvo que tomar la decisión de replegar e instalarse en una casa abandonada que encontraron en el camino.
Así fue como 31 de mayo por la mañana, listos para iniciar la segunda etapa de repliegue, los sorprendió un grupo de élite británico del Cuadro de Guerra para Montaña y el Ártico de los Marines Reales.

Espinosa, recorriendo el horizonte con la mira telescópica de su fusil FAL, pudo detectar el ataque británico y cumpliendo su función, alertó a la fracción y disparó sobre el enemigo para cubrir el repliegue de sus compañeros. Este accionar atrajo sobre su posición el fuego de cohetes, lanzagranadas y fusiles, perdiendo la vida en su puesto. Esta acción de entrega y valentía les brindó el tiempo a sus camaradas de abandonar la casa y poder resistir desde otro lugar más favorable.

Luego de su muerte, fue ascendido a teniente primero y condecorado con la Cruz de la Nación Argentina al Heroico valor en combate por proteger voluntariamente el repliegue de sus camaradas y combatir hasta lograr, merced al sacrificio de su vida, el cumplimiento de su misión.

Acciones como la que realizó el teniente primero (post mortem) son las que luego de 38 años de la gesta, siguen enorgulleciendo al país y mantienen vivo su recuerdo. Dejan en la gloria a todos los soldados que ofrendaron su vida en las islas y dieron batalla hasta el final.