Héroes de Malvinas, Héroes de la Patria: Soldado Fabricio Carrascull

Al ser puestos fuera de combate su jefe de sección y jefe de grupo, se hizo cargo del equipo de comunicaciones para dirigir el fuego de la propia Artillería.


Con 18 años de edad, el soldado Fabricio Edgar Carrascull ofrendó su vida en la Guerra de Malvinas el 28 de mayo de 1982. Fue durante la batalla de Pradera de Ganso que murió aferrado a la radio y gritando ordenes tras haber visto como abatían a su jefe de sección y su jefe de grupo.

Fabricio formaba parte del pelotón al mando del teniente Roberto Estevéz, superior al que todos respetaban y admiraban por su buen trato y respeto. Al ser atacados por el ejército inglés, el teniente toma la radio y comienza a reglar el fuego de artillería. Pero poco tiempo después es alcanzado por el enemigo y muere, siendo el cabo Mario Castro quien queda al mando, corriendo la misma suerte que Estevéz.

Es en ese momento en el que Carrascull decide tomar la radio y decir “Murió el teniente Estevéz y el cabo Castro. Me hice cargo de la sección”. Luego de cuatro horas impartiendo órdenes al resto de los soldados y dirigiendo el fuego de la propia artillería, es abatido y muere en combate. En el comunicado oficial sobre su identificación se destaca su acción y fue condecorado post mortem con la medalla “La Nación Argentina al valor en combate”.

En el año 2009, la familia del soldado, provenientes de Hernando (provincia de Córdoba), recibieron distintas fotografías que Fabricio había tomado en las islas. Estas habían sido recuperadas por Eric Langer, un compañero de Carrascull, en un viaje a Malvinas.

Durante ese viaje, Eric decidió alquilarle un jeep a un hombre de 37 años, que se mostró llamativamente nervioso mientras le pedía que completara un formulario. A través de un traductor le pregunto a Langer en qué parte de la isla había estado durante la guerra, él le contesto sin quitarse el pasamontaña que llevaba puesto, similar al que portaba en 1982.

A la hora de devolver el auto, el isleño sacó de un cajón algunas fotografías en las que se encontraba Eric con su pasamontañas junto a Fabricio y Horacio Giraudo, vecino y amigo de Carrascull. Al preguntarle cómo había obtenido esas imágenes, contó entre lágrimas cómo en el 2007, por los 25 años de la guerra, veteranos ingleses habían vuelto a las islas y le habían dado las fotografías para que se las entregara a algún argentino. De vuelta en Argentina, Isabel Esther López, madre de Fabricio, las recibió con emoción.

En 2018, Fabricio Edgar Carrascull fue identificado y ahora el joven tiene su lugar en el cementerio de Darwin con su nombre, y no con la leyenda “soldado argentino solo conocido por Dios”, junto a su amigo y vecino Horacio Giraudo.